Hoy vencía el alto el fuego de dos semanas que se había fijado Donald Trump para acordar el fin de la guerra con Irán. Ayer, a horas del fin de la tregua, el presidente de Estados Unidos la extendió hasta que Irán presente una propuesta de paz. ¿Cuándo será? No lo dicen.
Así, la incertidumbre continuará un tiempo más, mientras Israel y Líbano, el otro frente de guerra abierto en Medio Oriente, se disponen a negociar a partir de mañana jueves en Washington.
Trump anunció la prórroga del alto el fuego con Irán, al tiempo que el viaje del vicepresidente JD Vance a Pakistán para una segunda ronda de negociaciones se suspendió después de que el régimen iráni no respondiera a las posturas estadounidenses.
El presidente declaró en redes sociales que, a petición de Pakistán, que oficia de mediador, el alto el fuego se mantendría vigente hasta que Irán presentara su propuesta y concluyeran las negociaciones, de una forma u otra. Sin embargo, afirmó que el ejército estadounidense continuaría bloqueando los puertos iraníes.
Aunque la tregua de dos semanas se prorrogó, no estaba claro qué medidas tomarían ahora Irán o Estados Unidos.
Hasta ayer martes, Vance seguía planeando viajar a Pakistán. Pero, según un funcionario estadounidense, debido a que Irán no había respondido a las posiciones negociadoras de la administración Trump, el proceso diplomático quedó, de hecho, paralizado.
Las conversaciones podrían reanudarse de inmediato si los negociadores iraníes responden de una manera que Trump considere aceptable. Los funcionarios estadounidenses también buscaban una señal clara de que los negociadores iraníes contaban con la plena autoridad para alcanzar un acuerdo.
Aunque las partes regresen a la mesa de negociaciones, persisten numerosos puntos conflictivos en torno al programa nuclear iraní y el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de petróleo y gas. La amenaza de ataques iraníes ha reducido drásticamente el tráfico marítimo a través del estrecho, lo que ha provocado un bloqueo estadounidense de los puertos iraníes que, según la Armada de Estados Unidos, ha obligado a 28 buques a dar la vuelta.
Estados Unidos envió recientemente una propuesta escrita a Irán con el objetivo de establecer puntos de acuerdo básicos que sirvan de base para negociaciones más detalladas.
El documento abarcaba una amplia gama de temas, pero los principales puntos conflictivos eran los mismos que han atormentado a los negociadores occidentales durante más de una década: el alcance del programa de enriquecimiento de uranio de Irán y el destino de sus reservas de uranio enriquecido.
No está claro qué ha propuesto exactamente Estados Unidos ni qué estaría dispuesto a aceptar Trump. La postura estadounidense podría variar desde exigir que Irán abandone por completo el enriquecimiento de uranio hasta permitir un programa civil limitado bajo la estricta supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica, junto con el cierre de las instalaciones nucleares subterráneas de Irán.
Una de las ideas que se barajaron durante las negociaciones del año pasado fue la creación de un consorcio multinacional que colaborara con Irán para enriquecer uranio con fines civiles; entre las posibles ubicaciones figuraba una isla en el Golfo Pérsico. En cuanto a las reservas, los negociadores están sopesando diversas opciones, como si Irán debería entregar su uranio enriquecido directamente a Estados Unidos o transferirlo a un tercer país.
También se está debatiendo qué podría ofrecer Estados Unidos a cambio. Irán tiene cientos de miles de millones de dólares en activos congelados bajo las sanciones estadounidenses como parte de la campaña de máxima presión de Trump, y funcionarios del gobierno debaten si la liberación de parte de esos fondos podría ser parte de un acuerdo final. Los funcionarios también han analizado si Estados Unidos y sus socios del Golfo Pérsico, como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, podrían ofrecer una mayor integración económica a Irán.
La prórroga del alto el fuego se da en medio de un cruce de amenazas entre Irán y Estados Unidos. Trump aseguró en su plataforma Truth Social que la prórroga fue solicitada por Pakistán, “a partir del hecho de que el gobierno de Irán está seriamente fracturado, algo que no sorprende”.
“Se nos ha pedido que detengamos nuestro ataque contra el país de Irán hasta que sus líderes y representantes puedan presentar una propuesta unificada”, indicó.
“Prolongaré el alto el fuego”, señaló, al tiempo que ordenó a las fuerzas armadas “que continúen el bloqueo” naval a los puertos de Irán.
Más temprano, Trump había asegurado a la cadena CNBC: “Vamos a lograr un gran acuerdo. Creo que no tienen otra opción”.
Los Guardianes de la Revolución de Irán, el ejército ideológico de la república islámica, amenazaron este martes con destruir la producción de petróleo en Medio Oriente.
“Si su geografía y sus instalaciones se utilizan al servicio de los enemigos para atacar a la nación iraní, deberán despedirse de la producción de petróleo en Oriente Medio”, advirtió a los países del Golfo el comandante de la Fuerza Aeroespacial de los Guardianes, Majid Mousavi, citado por la agencia de noticias Fars. (The New York Times, AFP)
UE sin voto para romper con Israel
Los 27 miembros de la Unión Europea (UE) no lograron ayer martes imponer nuevas sanciones contra Israel a pesar de las peticiones de varios países, reconoció la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas.
Durante una reunión de los ministros de Exteriores en Luxemburgo, España e Irlanda reclamaron la suspensión total del acuerdo de asociación entre la UE e Israel del año 2000, que creó una zona de libre comercio condicionada al respeto de los derechos humanos y de los principios democráticos. Pero países como Alemania e Italia se opusieron.
“No había en la sala apoyo para esta medida”, que requiere la unanimidad de los Veintisiete para ser adoptada, dijo Kallas a la prensa tras la reunión.
El jefe de la diplomacia alemana, Johann Wadephul, consideró “inapropiada” la propuesta y su hómólogo italiano, Antonio Tajani, dijo que bloquear un acuerdo comercial no es “una herramienta útil, ya que equivale a golpear a toda la población israelí”.
España, Irlanda y Eslovenia quieren romper el acuerdo y firmaron una carta para reclamar la revisión de este texto.
La actitud de los europeos se ha endurecido tras la guerra en la Franja de Gaza, las últimas ofensivas israelíes en Líbano y la aprobación, hace tres semanas, de una ley que instaura la pena de muerte por terrorismo.