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Opinión
España siempre tuvo una manera dura de hacer política, con choques fuertes, personalidades tajantes y mucha intransigencia. Pero esto ya se parece a otra cosa muy diferente.
Discutir es un roce intelectual que nos sirve para rectificar nuestras propias ideas y para iluminarnos de nuevas opiniones.
Uruguay necesita generar más empleo, pero la ecuación debe decantar hacia mayor empleo privado.
Israel debe aceptar un Estado palestino en Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este, o al menos que ese sea el punto de partida de una negociación apuntada a “la solución de dos Estados”.
Está políticamente embretada entre lo que sabe que es una barbaridad y la realidad política de tener sectores muy fuertes jugados al disparate.
Editorial
Ecos

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