Opinión
Miles de presos políticos,torturados o desaparecidos, millones de exiliados y elecciones robadas no se enfrentan con llamados a la moderación, sino con una condena clara y sin atenuantes.
Hay que analizar las cosas como son y no como uno querría que fueran.
Siguiendo la línea de Perciballe, los jueces actuantes han funcionado como lo hacían otrora los de la justicia militar.
En este tipo de cuadro, como el que vive Uruguay hoy, se suelen dar fenómenos de reacción por fuera del sistema y lo estamos viendo en muchos países del mundo.
Al suprimir el primer eslabón de la cadena de desarrollo de talento, las empresas comprometen su futuro.
Editorial
La oportunidad de integrarse al Tratado Transpacífico debe ser preservada y protegida por un sentido amplio de unidad nacional y de reformismo económico muy potentes. Nos jugamos mucho.
En un contexto tan preocupante, resulta paradójico pero real: hace falta apoyar al sector pragmático del gobierno y fortalecer el liderazgo del presidente, como condición de estabilidad.
Parece insólito que el ministerio haya requerido casi de un año de trabajo, de los cinco que tiene de gestión, para identificar estos problemas como prioritarios, cuando son totalmente obvios.
Nadie anuncia un despido para exponerse a un conflicto laboral o sindical: lo único que generan es otra barrera para despedir, que todos sabemos termina siendo una barrera para contratar.
Empieza ahora una nueva etapa para los tres partidos que se mantienen en la Coalición, lo cual implica que ya pasó el tiempo de mirarse el ombligo y empezar a trabajar.
Importa salir de la ridícula interpretación izquierdista según la cual todos los liderazgos que han ganado elecciones en la región son “ultra- derechistas” y amenazan la democracia.
Todo esto demuestra que el gobierno actual, amén de la personalidad campechana del presidente, está guiado por líderes ideológicos decididos a cavar una grieta cada vez más profunda.
Los partidos de la Coalición Republicana deben asumir la hondura de la brecha dispuesta por la cultura de izquierda del país, en particular en ciertos estratos académicos financiados por todos.
No queda claro si hablan desde la ignorancia económica o si apuestan frontalmente a la destrucción del sector privado, para reactualizar a los ponchazos sus perimidas recetas marxistas.
La situación crítica entre Venezuela y Estados Unidos vuelve a dejar en evidencia el cambio radical que se vive a nivel geopolítico, y del cual nuestro gobierno no parece querer enterarse.
Es muy llamativa la diferencia de visión de varios dirigentes del Frente Amplio respecto a la situación del valor de dólar, de cuando eran oposición, a cuando ocupan cargos en el gobierno.
Corresponde a los candidatos coalicionistas hacer un redoblado esfuerzo para persuadir a los montevideanos que llegó la hora de cambiar y que la capital necesita una transformación.
Ecos