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La Clave

“Empezó el verano y según Inumet y la Udelar será más lluvioso de lo normal”. Así titulaba La Diaria el pasado 22 de diciembre una extensa nota. Sin embargo, los datos actuales muestran que el clima estival estuvo completamente dentro de los cánones habituales. Nos hemos acostumbrado a dar demasiada importancia a los vaticinios meteorológicos. La realidad es que el clima sigue siendo, en buena medida, un misterio que la ciencia no termina de desentrañar del todo.
Las lluvias del pasado sábado, devolvieron a Montevideo las imágenes de calles anegadas, contenedores y autos flotantes, y gente nadando por la ciudad. Es la tercera o cuarta vez en pocos meses que se ven imágenes similares. Con una particularidad, esta vez ni siquiera llovió tanto sobre la capital. Apenas 35 mm según datos oficiales. La intendencia insiste en culpar al cambio climático y a factores externos. Algo que suena demasiado a excusa y a incapacidad.
En las últimas horas, las redes sociales y varios medios acusaron a Israel de provocar una nueva masacre en Gaza, al abrir fuego contra palestinos que buscaban llegar a convoyes con provisiones. Se acompañaba la denuncia con imágenes, pero que no mostraban nada del episodio. Con las horas se empezó a ver la otra versión. Las muertes se debieron a una estampida causada por el caos, no por los soldados israelíes. Otra prueba de que no todo es como lo pintan en ese conflicto.
La Suprema Corte de Justicia acaba de confirmar un fallo contra un grupo de agitadores que invadieron una sede judicial en 2013 para protestar contra el traslado de la entonces jueza Mariana Mota. La condena es razonable, no se puede permitir que un grupo de agitadores se sienta con derecho a avasallar al Poder Judicial. Pero ¿es lógico que una decisión de ese tipo demore 11 años? La justicia que tarda tanto, termina por no lograr ninguno de sus objetivos.
En los últimos días, operadores de la oposición han usado las noticias policiales para “pegarle” al gobierno. Esto no es nuevo. Durante los gobiernos del Frente Amplio, eran los partidos hoy en el poder los que usaban esa estrategia. Con una diferencia: hoy nadie pide reducir, censurar, o se queja de que publicar noticias policiales es una campaña para perjudicar al gobierno. Una diferencia grande a lo que pasaba antes, cuando se azuzaban teorías conspirativas ridículas.
El gobierno inauguró en los últimos días un moderno centro para ayudar a quienes salen de la cárcel a reinsertarse en la vida social. Se trata de una deuda pendiente de larga data en nuestro país. Muchas veces se reclama por la tasa de encarcelamiento en Uruguay, y es verdad que hay un porcentaje alto de uruguayos presos. Pero con la cantidad de delitos que tenemos, es inevitable que un sistema eficiente termine con más gente tras las rejas. Lo importante es la reinserción.
Cualquier ciudadano residente fuera de Montevideo que visita la capital se asombra ante el panorama que muchos damos por habitual. Basura por todos lados, gente viviendo y haciendo sus necesidades en los parques, un tránsito loco y un transporte público caro e ineficiente. Sin embargo, la intendenta Cosse, en medio de una campaña financiada por los contribuyentes, ha dado su receta para mejorar la ciudad: más ciclovías y toboganes en las canteras. ¡Revolucionario!
La ministra de Economía, Azucena Arbeleche, sostuvo por estos días que bajo este gobierno hubo dos rebajas de impuestos: la del IRPF, y la caída de la inflación. Es que la inflación es el impuesto más injusto y regresivo. Golpea a quienes menos tienen. Durante los 15 años del FA, no sólo se aumentaron impuestos todos los períodos. Se usó la inflación alta para licuar los gastos estatales a costa de sueldos y jubilaciones. Todo pese a que cada año el Estado aumentó sus ingresos.
El asesinato de un niño de apenas dos años, en medio de un tiroteo en una boca de pasta base, ha conmovido al país. No se trata del primer caso en que un menor de escasa edad fallece en una situación similar. El gobierno no puede mirar para otro lado. Es claro que no es fácil frenar este tipo de violencia de un día para otro. Pero urge bajar un mensaje claro a los malvivientes: que el Estado no va a permitir que zonas del país se conviertan en una especie de “far west” sin ley.
En los últimos años ha sido habitual escuchar a los dirigentes del FA hablar desde un pedestal moral en temas de feminismo y acoso sexual. Siempre entonando una cantinela en la que ellos eran los dueños de las “buenas costumbres”, mientras el resto, por el simple hecho de votar otra cosa, estaban bajo sospecha permanente. La denuncia de la diputada Casás es lapidaria en ese sentido. Y no solo contra quien acusa de acoso, sino contra todo el aparato de su partido.
La decisión del fiscal Machado de archivar la denuncia por manejos irregulares de fondos en la construcción del Antel Arena es tan polémica como incomprensible. ¿Alguien cree que se puede multiplicar por cuatro el costo de una obra, haciendo todo por contratación directa, sin que haya delito alguno? Pero hay un trasfondo a atender. El peor crimen con el Antel Arena es político más que judicial. Son los votantes los que deben sancionar a quien manejó de esa forma su dinero.
La relocalización del tristemente célebre “barrio Kennedy” de Maldonado, es una excelente noticia. Tan buena como la inauguración de un completo centro de apoyo social en Casavalle en Montevideo. Cosas que dejan en claro que cuando el Estado trabaja con seriedad y profesionalismo, se logran resultados. Hubo una diferencia entre estos dos hechos: en Maldonado, el Frente Amplio apoyó y estuvo presente. En Montevideo, la intendenta no apareció. Vaya diferencia.

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