Tensión en Brasil: Lula es reelegido presidente y, su rival, Flavio Bolsonaro no reconoce la derrota

El presidente agradeció a todos los brasileños en su primer discurso luego de conocerse su victoria, mientras que su opositor derechista manifestó que pedirá la anulación de los resultados electorales.

El presidente de Brasil y candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, reacciona junto a su esposa, la primera dama Rosangela da Silva (a la izquierda), y el vicepresidente Geraldo Alckmin (segundo desde la derecha), tras conocerse los primeros resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en São Paulo, Brasil.
El presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, su esposa, Rosangela da Silva y el vicepresidente Geraldo Alckmin en São Paulo, Brasil.
Foto: AFP

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ganó ayer domingo la segunda vuelta de las elecciones con un 51,76% de los votos, frente al 48,24% del senador derechista Flávio Bolsonaro, en una remontada inédita en la historia democrática del país, según los resultados oficiales con el 100% de las urnas escrutadas.

Apenas conocidos los resultados, Flavio Bolsonaro, que perdió por cuatro millones y medio de votos, manifestó que no reconoce los resultados y que pedirá la anulación de las elecciones.

Lula, en cambio, se dirigió como firme ganador a los brasileños tras ser elegido y agradeció al pueblo por “haber estado con él tanto tiempo”.

“En estas elecciones hemos tenido que derrotar a una intromisión exterior”, dijo en alusión a la supuesta injerencia externa de Estados Unidos en las elecciones. “Este país no va a ser el patrio trasero de nadie”.

Lula celebró la remontada inédita durante una comparecencia en un hotel de la ciudad de San Pablo, acompañado por su esposa Janja da Silva, el vicepresidente reelecto Geraldo Alckmin y otros aliados.

“Voy a hacer el mejor mandato que un presidente hizo jamás en este país”, declaró, entre aplausos y vítores de los congregados. Al mismo tiempo, el líder progresista acusó a Flávio Bolsonaro de mentir con “desfachatez” y de no tener “una célula de humanismo”.

Lula emocionado tras ser reelecto presidente
Lula emocionado tras ser reelecto presidente
Foto: AFP

“Parece todo falso”, afirmó sobre su adversario, con quien mantuvo dos tensos debates televisivos en la última semana.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) se congratuló por haber reducido la abstención respecto a la primera vuelta de hace tres semanas, en la que quedó segundo por detrás del senador derechista.

Asimismo, agradeció a los jóvenes por haber salido a las calles “para defender la democracia”, así como a las personas mayores por haber ido a votar.

“Puedo garantizar que vamos a cambiar la forma de gobernar este país”, declaró, antes de decir que la comunicación en redes sociales, que fue clave para la remontada, ocupará un “espacio muy grande” en su próximo mandato, que empezará el próximo 5 de enero.

De cara a los próximos cuatro años, Lula prometió proteger la libertad religiosa, combatir la violencia de género, continuar con las inversiones en educación y sanidad, y seguir la política de freno de la deforestación.

Sobre el fortalecimiento de la derecha en el Congreso, el presidente se comprometió a “trabajar” con los parlamentarios para aprobar los proyectos del Gobierno.

El presidente de Brasil y candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, reacciona junto a su esposa, la primera dama Rosangela da Silva (segunda desde la izquierda), y el vicepresidente Geraldo Alckmin.
El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, junto a su esposa, Rosangela da Silva, y el vicepresidente Geraldo Alckmin.
Foto: AFP

En un plano geopolítico, afirmó que Brasil “no acepta ser el patio trasero de nadie”, en referencia a las presiones de EE.UU., y expresó su deseo de que el país sea “central” y no “periférico” en las discusiones globales.

También acusó a las plataformas de redes sociales, que han sido cuestionadas por limitar el alcance de las publicaciones de su campaña, de “intromisión” en el proceso electoral y dijo que habrá que “regularlas”.“El crimen en el mundo digital tiene que ser tratado igual al crimen en la vida realidad”, aseguró.

Fueron 159 millones los brasileños llamados a las urnas, que según sondeos estaban polarizados arrojando empate técnico en las proyecciones.

En la primera vuelta, Flávio fue el más votado con el 47% de los apoyos, dos puntos más que el dirigente progresista, lo que se tradujo en una diferencia de 2,2 millones de votos.

Ayer, en la segunda, Lula ha revertido ese resultado y asumirá su cuarto mandato -segundo consecutivo- en Brasilia con 81 años de edad, mostrando fortaleza física y mental.

Nunca antes en la historia de Brasil un presidente fue elegido en cuatro ocasiones diferentes. Después de una primera parte de la campaña “desorganizada”, como definió el propio Lula, el gobernante dio un giro radical a su estrategia y llamó a ocupar las calles y las redes sociales.

Simpatizantes el presidente Lula da Silva celebran la victoria electoral ante el opositor Flávio Bolsonaro
Simpatizantes el presidente Lula da Silva celebran la victoria electoral ante el opositor Flávio Bolsonaro
Foto: Mateo Vázquez

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) también multiplicó sus anuncios desde la Presidencia: logró la aprobación en el Congreso de la jornada laboral, perdonó las deudas a millones de trabajadores autónomos y lanzó medidas de incentivo para el sector de los videojuegos, entre otras medidas.

También emprendió una dura campaña de desgaste contra su adversario con una estrategia basada en el miedo y en el recuerdo de los recortes durante la gestión de Jair Bolsonaro (2019-2022).

A partir de febrero, Flávio Bolsonaro perderá sus fueros como parlamentario y tendrá lidiar con al menos dos investigaciones en su contra relacionadas con supuestos delitos de blanqueo de capitales. Mientras, Lula ejercerá su último mandato, pero lo hará con un Parlamento más escorado a la derecha que hace cuatro años.

El candidato presidencial, Flavio Bolsonaro, tras conocer los primeros resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
El candidato presidencial, Flavio Bolsonaro, tras conocer los primeros resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Foto: AFP

Bolsonaro

El opositor derechista, Flávio Bolsonaro, afirmó que “es imposible reconocer” la victoria del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de ayer en Brasil “por la decisión de un juez de ampliar en dos horas el horario de votación a petición del líder progresista”. “Lo que ocurrió hoy no fue algo normal. Fue inaceptable”, insistió.

Bolsonaro recordó que Zanin fue abogado personal de Lula y afirmó que, con una sentencia a “petición de un socio suyo, cambió las reglas del juego en medio del juego”.

Según el candidato opositor, el magistrado del Supremo “atropelló” al Tribunal Superior Electoral (TSE) que sería el responsable por analizar el recurso de la campaña oficialista, pero que no se pronunció.

Bolsonaro dijo que, ante la confusión, su campaña nunca podrá saber cuántos votos podría haber obtenido en unos colegios en que las urnas no fueron reabiertas para el horario adicional. “Es inexplicable que la regla del juego haya sido cambiada nuevamente por los amigos de Lula en el Supremo Tribunal Federal y a petición de un exsocio del magistrado”, recalcó.

Cristiano Zanin.
Cristiano Zanin.
SENADORES Y DIPUTADOS

Congreso: mayoría del Partido Liberal (PL)

La gobernabilidad en Brasil será compleja, porque si bien fue reelecto Lula da Silva, la derecha se consolidó en el Congreso, lo que potenció a Flávio Bolsonaro, en la primera vuelta electoral. El Partido Liberal (PL), liderado por Bolsonaro, consiguió 121 escaños en la Cámara de Diputados y pasó de 15 a 28 asientos en el Senado, lo que se traduce en la mayor representación de un solo partido en ambas cámaras en casi 40 años.

Además, varios miembros de la familia Bolsonaro (la esposa de Jair Bolsonaro y dos de sus hijos) obtuvieron cargos en Brasil, así como otros candidatos bolsonaristas en unos cuantos estados del país. Por otro lado, llamó la atención cómo los hijos del expresidente Jair Bolsonaro -encarcelado por su intento fallido de golpe de Estado- apoyaron activamente las campañas en favor de candidatos aliados al Senado, una cámara clave para otorgar una amnistía a su padre. Lo cierto es que los resultados dieron que, en el Senado, donde el PL ya era la principal fuerza, aumentó de 15 a 28 escaños (un tercio de los 81 posibles); mientras que aseguró 121 asientos de los 513 totales en la Cámara de Diputados, frente a los 98 que posee hasta ahora.

De esta manera, el PL tendrá la mayor representación de un solo partido en ambas cámaras desde que se promulgó la actual Constitución de Brasil en 1988. El ascenso del PL se ha dado a expensas de lo que se conoce como ‘Centrão’, un conjunto de partidos de centroderecha que tiende a ser la llave de la gobernabilidad en el Parlamento brasileño. Sus representantes suelen dar la mayoría a cualquier gobierno, sea de izquierda o derecha, a cambio de beneficios y cargos públicos, según afirman analistas políticos brasileños.

Según el Departamento Intersindical de Asesoría Parlamentaria (DIAP), que divide a los diputados por su ideología y no por partidos, la derecha elevaría de 248 a 260 su número de representantes. AFE, EFE

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