Las autoridades de la flamante Agencia del Sistema de Transporte Metropolitano (ASTM) acordaron que la estación multimodal de Tres Cruces sea más modesta que la prevista originalmente en la reforma del transporte. El objetivo es reducir los costos y los tiempos de ejecución de la obra.
La obra tendrá solo un subsuelo, en lugar de los dos previstos inicialmente. Desde la agencia aseguran que están conformes con el nuevo diseño y que se mantienen las prestaciones de la versión anterior. Es decir, la mejora en los tiempos de viaje será la misma, según dijeron fuentes de la ASTM a El País. El rediseño se realizó con el asesoramiento de una consultoría del Banco Mundial.
Además, se reutilizará gran parte del túnel de la avenida 8 de Octubre, lo que permitirá reducir los costos y simplificar los trabajos. En la propuesta original, básicamente, se preveía demolerlo.
Resolver la zona de Tres Cruces es clave para la reforma. Allí confluirán los dos corredores BRT: uno llegará por 8 de Octubre y el otro, por avenida Italia. Además, desde la estación seguirán saliendo los ómnibus interdepartamentales.
Con el objetivo de agilizar la movilidad en ese nodo y evitar que los BRT se demoren al pasar por allí, en su recorrido hacia 18 de Julio, fue que se entendió necesario intervenir en el acceso a Tres Cruces.
En la propuesta inicial había dos niveles. Ahora habrá uno solo. Los BRT de ambos troncales pasarán por debajo de bulevar Artigas, tendrán una conexión subterránea con la terminal de ómnibus interdepartamentales y seguirán hacia 18 de Julio hasta llegar a plaza Independencia.
En agosto, el intendente Mario Bergara ya había dicho que se estaban evaluando variantes en el diseño conceptual para “reformular un poquito la idea inicial” de Tres Cruces y “ajustar los tiempos de la obra”.
En una entrevista con radio Sarandí, Bergara mencionó entre los distintos factores que debían tomarse en cuenta cuál sería la “utilización del actual túnel de 8 de Octubre”. Y explicó: “Ahí hay variantes que pueden hacer que la obra tenga un horizonte temporal más corto”.
El descarte del túnel
La otra gran obra subterránea prevista en la reforma era el túnel por debajo de 18 de Julio. Su construcción permitiría que los ómnibus BRT circularan a una velocidad similar a la del metro y que la superficie de la avenida se destinara prioritariamente al espacio público. Sin embargo, también se trataba de una obra costosa, que tendría —además— un fuerte impacto en los comercios de la zona durante su ejecución.
El intendente Bergara se oponía al túnel y, finalmente, en marzo, el presidente Yamandú Orsi lo descartó.
Esa decisión permitió reducir los costos de la reforma significativamente, en una cifra que iría de US$ 150 millones a US$ 200 millones. Sin embargo, también implicó duplicar los tiempos de viaje por 18 de Julio respecto de los previstos con el soterramiento.
Si con el túnel llevaría unos siete minutos recorrer 18 de Julio de extremo a extremo, sin él el trayecto demandaría unos 15 minutos, según un informe de la consultora Redes, aunque la intendencia capitalina presentó cifras más optimistas. En cualquier caso, los BRT por superficie cruzarán la avenida en menos tiempo que los ómnibus actuales, que demoran 22 minutos.
La decisión de reducir la magnitud de la obra en Tres Cruces constituye una segunda instancia en la que el gobierno recorta las ambiciones del plan original, aunque las autoridades aseguran que se mantendrán los beneficios.
En la primera versión del proyecto, la principal ventaja era que se reducirían en un tercio los tiempos de viaje entre Ciudad Vieja y Zonamerica o El Pinar. Incluso el propio Orsi había planteado esa reducción como la meta de la reforma durante su discurso ante la Asamblea General, el 2 de marzo. Sin embargo, hoy en día, no está claro que eso se puede lograr.
En setiembre, consultado sobre este objetivo, Gonzalo Márquez, director de la ASTM, dijo que no contaban "con números definitivos". Y añadió, en entrevista con El Observador: "Lo que sí, los objetivos son disminuciones significativas de los tiempos de viaje".
Los pasos a desnivel
Más allá del túnel por 18 de Julio y de los cambios en Tres Cruces, hay otros aspectos de la reforma que todavía siguen en pie: los cinco pasos a desnivel que buscan evitar congestiones de tránsito en cruces puntuales.
Está previsto construir tres en avenida Italia y dos en 8 de Octubre. Además de los túneles, se deberán instalar paradas subterráneas con escaleras mecánicas y ascensores.
Los cruces subterráneos de avenida Italia se construirán en las intersecciones con Luis Alberto de Herrera, bulevar Batlle y Ordóñez y Bolivia. Los de 8 de Octubre estarán en Centenario y bulevar Batlle y Ordóñez.
Otro informe de la consultora Redes, que estimaba la inversión inicial total de la reforma en US$ 575 millones, detallaba obra por obra. Para los pasos a desnivel en Avenida Italia calculaba US$ 47 millones, para los de 8 de Octubre US$ 23 millones y para la estación en Tres Cruces, que ahora variará, US$ 68 millones.
Cómo es la reforma del transporte
La reforma del transporte metropolitano que impulsa el gobierno prevé incorporar ómnibus más grandes que los actuales, que circularán por carriles exclusivos y se detendrán en estaciones cerradas.
Estos vehículos, conocidos como BRT, circularán por Giannattasio, avenida Italia, Camino Maldonado, 8 de Octubre y 18 de Julio. Conectarán plaza Independencia con El Pinar y Zonamerica, aunque todavía está por definirse si el recorrido se extenderá hasta Pando. Ese es uno de los aspectos pendientes, al igual que el esquema que se aplicará en Ciudad Vieja: si ingresarán los BRT o si se utilizará una flota de ómnibus más pequeños.
Estos aspectos se están definiendo en el anteproyecto o diseño conceptual, un proceso liderado por el consorcio integrado por CSI Ingenieros, RDA Ingeniería e Ineco. Estas empresas trabajan en coordinación con las autoridades de la nueva agencia de transporte, en la que participan el gobierno nacional y las intendencias metropolitanas, para resolver aspectos específicos del plan.
La intención es que el anteproyecto esté pronto para noviembre, de manera que luego se pueda avanzar con el proyecto ejecutivo y las licitaciones de cada obra. Se espera que los trabajos comiencen en el segundo semestre de 2027. El gobierno busca que el sistema esté operativo en 2029, como anunció Orsi ante la Asamblea General.
El trabajo del Banco Mundial
El rediseño se realizó con el asesoramiento del Banco Mundial, que trabaja en una consultoría con el Estado uruguayo para la reforma del transporte.
El Banco Mundial contribuyó con “experiencia internacional y asesoramiento especializado para enriquecer el análisis de alternativas de integración del sistema de transporte público”, según una respuesta que dio el organismo a una consulta de El País.
Especialistas deel Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), en tanto, habían realizado el análisis técnico de las alternativas para Tres Cruces. Los expertos vinculados al Banco Mundial participaron en la revisión de esos trabajos.
“Sus contribuciones se concentraron particularmente en la integración operacional del sistema de buses, la articulación entre infraestructura y operación, y los criterios para la integración de las estaciones de las futuras líneas estructurantes”, explicó el Banco Mundial en una respuesta elaborada por dos especialistas a cargo de esta asistencia: la especialista senior en infraestructura, Verónica Raffo, y el especialista senior en transporte, Abel López Dodero.
Los expertos aportaron “conocimiento especializado y experiencias internacionales en materia de sistemas de transporte de alta capacidad”.
El monto de la cooperación del Banco Mundial para la reforma del transporte es de aproximadamente US$ 700.000. Se financia a través del Fondo Español para América Latina y el Caribe, que administra el organismo internacional. Se trata de recursos de cooperación técnica que “no constituyen un préstamo ni generan endeudamiento para Uruguay”, de acuerdo con la respuesta del Banco Mundial.