A los uruguayos "no les ha caído la ficha", "podemos ser Luxemburgo" y otras situaciones a aprovechar, según Tolosa

Guillermo Tolosa habló de las carteras de inversión en una economía global cambiante, y dijo que los uruguayos deberían evaluar la bolsa como opción. Otros economistas también dieron recomendaciones.

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El presidente del BCU, Guillermo Tolosa, en CAIU Day.
El País.

Los bonos de los países emergentes son los de mejor performance en este momento y, de todos ellos, los más atractivos son los bonos uruguayos, incluso por encima de los de Estados Unidos. “Esto es difícil de creer, pero es lo que indican los números. Sin embargo, a los uruguayos no les ha 'caído la ficha’”, afirmó el presidente del Banco Central (BCU), Guillermo Tolosa, en el CAIU Day, el evento de la Cámara de Asesores de Inversión y Gestores de Portafolios (CAIU), que se realizó ayer en Zonamerica.

Tolosa propuso así a los asesores de inversiones presentes en el auditorio que orienten bien a sus clientes para que no se pierdan oportunidades en el mercado local. Su charla, titulada “Carteras de inversión en una economía global en transformación”, se centró en el mensaje de que “en Uruguay, todas las personas deberían invertir en la bolsa, para aprender a soltar y manejar incertidumbre, y por el potencial de la bolsa”, considerando la estabilidad del país y cómo, precisamente, “nuestros bonos han ido ganando confianza”.

“Trabajé casi 20 años en el Fondo Monetario Internacional (FMI), asesorando a países emergentes y lo que está sucediendo ahora es realmente casi un milagro”, reafirmó al referirse a la performance de los bonos emergentes.

Guillermo Tolosa, presidente del BCU.
Guillermo Tolosa, presidente del BCU.
El País.

A su entender, la industria de las finanzas tiene mucho para ganar con la inteligencia artificial y no corre riesgos porque el inversor necesita del asesor y construye sus portafolios en base a la confianza que éste le inspira. “Eso no lo va a sustituir un robot”, apuntó. “Al inversor individual le va 1,7% peor en su rendimiento que el mercado en general cuando se maneja por sus emociones o sus miedos, sin asesoramiento", añadió.

Desde Uruguay, los asesores de inversión y gestores de portafolios administraron US$ 47.290 millones en 2025, esto es, 64% más que en 2020. En 2025 los 176 asesores y gestores registrados en el BCU tenían 88.298 clientes, siendo el 90% de los activos bajo gestión de no residentes. “No hay muchas industrias que crezcan 60% en cinco años”, observó Tolosa.

Por otra parte, los servicios financieros representan el 2,1% de las exportaciones de Uruguay, por debajo de Luxemburgo (50%), Singapur (5,5%), Panamá (4,3%) y Hong Kong (3,6%). Pero muy por encima de otros países de la región, entre ellos Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, en ese orden, todos entre 0,5% y 0,1%, según la Organización Mundial del Comercio (OMC).

“Podemos ser Luxemburgo, podemos ser Hong Kong, podemos ser Singapur”, animó Tolosa, en el sentido de que Uruguay puede consolidarse como un hub financiero regional.

El presidente del BCU habló de tres medidas que apuntan a ello como la unificación de las bolsas de valores (Bolsa de Valores de Montevideo, Bolsa Electrónica de Valores y Ufex Bolsa de Valores S.A.) y la creación de una Caja de Valores (que sea depositaria de títulos, fondos, y otros instrumentos del mercado bursátil en Uruguay y de la región, al estilo de lo que hacen Luxemburgo e Irlanda).

La tercera medida es la modificación de la ley de Fondos de Inversión para facilitar la creación de los mismos y también permitir que pueda haber instrumentos que tengan exposición a mercados internacionales nominados en pesos uruguayos.

Bonos emergentes

Tolosa recordó que el 27 julio de 2002 (con la crisis económica en Uruguay) se cerró un ciclo de 20 años de crisis de los países emergentes y que, desde ese momento, empezó una construcción de marcos de política económica con foco integral en el riesgo, para blindar a los países de la región de factores externos, lo más posible.

“Aún no ha caído la ficha en los portafolios como para que reflejen la enorme mejora de la macroeconomía y funcionamiento de los mercados y activos emergentes (salvo excepciones)”, advirtió Tolosa, reconociendo que hace años sí era riesgoso invertir en estos mercados, pero que actualmente el promedio de riesgo de los shocks externos es tres veces menor en monedas emergentes.

Esto se fundamenta en que la inflación en Uruguay y algunos otros países de la región está controlada, el mercado se expresa libremente y no hay acumulación de tensiones de los bancos centrales contra el mercado. “Incluso, con suba fuerte de tasas de la Reserva Federal (Fed) o guerras, se generan depreciaciones acotadas y de corta duración en gran parte de la región, sobre todo en Uruguay”, sostuvo.

De esta manera, Tolosa insistió en que la volatilidad en la valuación de los bonos en los países emergentes es más baja que en los desarrollados desde hace tres o cuatro años; es decir, rinden más. “Esto es un cambio radical que ha venido sucediendo, porque hay crisis de los bonos avanzados”, dijo en relación a Europa (sobre todo Francia) y Estados Unidos, entre otros.

Suiza, Japón y Uruguay fueron los países cuyos rendimientos aumentaron menos, lo que significa que sus bonos en moneda local fueron los que menos valor o precio perdieron en el mercado internacional.

“Se discute (a partir de una noticia incorrecta) qué pasa con Uruguay que no puede vender su deuda en el momento de mejor performance de la historia de la deuda del país”, cuestionó Tolosa a la clase política, en referencia a una emisión de Notas del Tesoro en Unidades Previsionales (UP, qué básicamente compra el Banco de Seguros) que el gobierno declaró desierta porque hubo un error técnico en la comunicación de la hora de finalización para la presentación de ofertas, tal como informó El País. Al mismo tiempo que actores políticos de la oposición hablaban de un problema de confianza, Uruguay tiene el riesgo país más bajo de la región, enfatizó Tolosa.

“Hasta 2022, la renta fija emergente estaba dominada por más volatilidad y menos retorno. Desde 2023, la estabilidad cambiaria permitió rendimientos altos y estables en dólares”, prosiguió Tolosa. “Desde mediados de 2021, el bono uruguayo a 2031 acumuló el mayor retorno total en dólares”, agregó.

Según cálculos del BCU, si una persona hubiera invertido, por ejemplo, US$ 10.000 en bonos uruguayos en pesos en 2021, hoy tendría US$ 16.000. Sin embargo, sería mucho más si lo hubiera hecho en pesos uruguayos.

La capacidad del dólar baja significativamente, en promedio, a largo plazo a medida en que los países crecen. “Esto también hay que informarlo”, acotó Tolosa, pensando en las personas que perdieron 15% del poder adquisitivo por confiar más en el dólar en los últimos años.

“Cuando se invierte en dólares por 20 años, se está erosionando el poder adquisitivo local; y cuando le hablamos al cliente solo de su rentabilidad en dólares, le estamos cegando de ese riesgo”, advirtió a los asesores. Además, señaló que la volatilidad en bonos es mucho mayor en una moneda que no es la propia.

Su mensaje, entonces, es que un portafolio eficiente en Uruguay debería incluir el peso; otra opción es hacer una canasta de monedas emergentes, eliminando el riesgo del dólar en este momento, lo que reduce la volatilidad de la inversión. A la fecha, menos del 2% de los hogares uruguayos declara tener bonos, acciones o fondos, según datos del Central.

“La clase de activos emergentes maduró por sus propios fundamentos y además, siempre viviendo en un país emergente, nos conviene más ese tipo de activos porque estamos más expuestos a nuestra moneda, y la volatilidad es más baja que antes. Tener dólares tenía sentido cuando la inflación era altísima, no más”, comentó.

Finalmente, Tolosa repasó las mejoras macroeconómicas de Uruguay en los últimos 25 años, lo que blinda bastante su economía de crisis externas, e involucra dimensiones como el derisking (reducción de su exposición a focos de riesgos, en particular la deuda extranjera).

"Uruguay ha hecho un derisking considerable, ha reducido la exposición a focos de riesgo en particular la deuda en manos de extranjeros que generalmente es una deuda más volátil, se compra y se vende más, está sujeta a corridas, mucho más que cuando compran los domésticos", afirmó Tolosa al señalar que mientras menos del 30% de la deuda estaba en manos de residentes hace 20 años, actualmente es más de la mitad. "La proporción de la deuda en manos de las AFAP cambió también, por lo que hace a las tasas de interés para el gobierno mucho más estables y eso se traduce en mejores tasas para las empresas", agregó.

La deuda en moneda extranjera del gobierno ha caído de 88% a 44%, en el proceso de desdolarización, según datos del Central. Y la duración de la deuda es de las más largas del mundo, por lo que los shocks de las tasas de interés se traducen en forma más lenta.

Renta fija y renta variable

A su turno, Juan José Battaglia, economista jefe y estratega de Sekoia Agente de Valores, destacó que la economía de EE.UU. viene creciendo, a pesar del impacto negativo de las guerras, por el boom de la inteligencia artificial (IA) y la inversión en centros de datos, que le agrega casi dos puntos a esa economía.

Entre las principales compañías que mueven la aguja en ese sentido, están: Nvidia Corp, Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta Platforms, según datos de Bloomberg. Tambíén destacan, en otro rubro, Chevron y Exxon.

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Juan José Battaglia, Sekoia Agente de Valores.
El País.

La tasa efectiva de aranceles no pudo, sin embargo, mejorar los números fiscales de EE.UU. a pesar de la determinación del presidente Donald Trump, ni el déficit (que empeoró por la guerra), mencionó Battaglia.

Según el economista, la tecnología y la IA sí son capaces de cambiar la dinámica fiscal, lo que hay que tener en cuenta.

Battaglia hizo referencia a nuevas tendencias internacionales y perspectivas de los mercados financieros. Observó que las tasas venían bajando hasta que estalló la guerra en Medio Oriente y movió todas las variables del mercado, sobre todo las de renta fija.

El driver es el precio del crudo, que hoy cotiza en alrededor de US$ 110 el barril, en gran parte por el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz. Actualmente el tránsito por allí se ha incrementado al 80% de los niveles preguerra. No obstante, recordó que la inflación no solo depende del crudo, sino de sus derivados, por lo que ahí aumentan los problemas en la medida en que los precios de refinación son muy altos (además, Ucrania atacó las refinerías rusas en los últimos días). Esto se tradujo en precios de diesel muy altos a nivel global.

Ese contexto, afirmó Battaglia, provocó un cambio de tasas por parte de los bancos centrales y los activos comenzaron a tambalear, sobre todo los de renta fija. Battaglia señaló cómo los bancos centrales subieron la tasa cero a 5% y “una cartera de renta fija no tuvo cómo resistirlo”, afirmó, al mostrar que ese tipo de inversión sufrió mucho en los últimos cinco años, pero también resistió.

Luego, los mercados comenzaron a internalizar el mayor nivel de inflación, que aún está lejos de la meta de la Fed en EE.UU.

El economista proyecta que tras la suba de setiembre pasado, el mercado descuenta otra suba de tasas antes de fines de 2026, aunque las expectativas de inflación en los mercados globales están estancadas en este momento.

Battaglia observó que, en ese contexto, las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 y 30 años alcanzaron niveles no vistos desde 2002.

“Yo apuntaría ahora a renta fija, porque está subiendo mucho”, afirmó, considerando que “es el lugar donde hay que estar” y también en renta variable en la región, recomendando abrir (leer) los indicadores por sector y por empresa, para asesorar mejor.

Sobre Argentina, mencionó que mejoró mucho sus indicadores, tiene superávit primario y exportaciones que crecen todos los años. Además de contar con Vaca Muerta, se estima que en 2030 entrará a jugar la minería con proyectos grandes, lo que posicionaría muy bien al país, aunque está la parte política que podría actuar en contra.

Brasil, por su lado, tiene más reservas que deudas y, por ende, en términos generales, es una economía bastante sana.

Battaglia realizó para concluir un paseo por la región, y resumió haciendo foco en que los spreads corporativos que se habían reducido bastante y en los últimos meses se han ampliado algo. También reafirmó que los bonos americanos y emergentes son buenas opciones para invertir.

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