Después de tres días de tregua para darle una oportunidad a la diplomacia, Rusia reanudó ayer martes los ataques contra Kiev, donde murieron tres personas, y el presidente ucraniano planteó una reunión con Donald Trump para hablar del suministro de interceptores de misiles balísticos.
La administración militar de la capital activó en la noche del lunes la alerta aérea por misiles y ordenó a la población dirigirse a los refugios. El ejército de la vecina Polonia también puso a su fuerza aérea en alerta.
Según las autoridades ucranianas, tres personas murieron y 16 resultaron heridas en este ataque en el que participaron al menos 166 drones y decenas de misiles.
Hubo daños en 14 edificios residenciales, una escuela, una clínica, 25 vehículos, un supermercado y depósitos logísticos, de acuerdo con la fiscalía.
El líder ucraniano Volodimir Zelenski adoptó sin embargo un tono positivo, y dijo a la prensa que espera reunirse con Trump después del 20 de setiembre para intentar obtener suministros estadounidenses que permitan interceptar los misiles balísticos rusos.
Aseguró además que confía en mantener conversaciones tripartitas con Rusia y Estados Unidos para relanzar las negociaciones de paz. “Cuanto antes, mejor”, y “tal vez en el mes de setiembre”, declaró Zelenski.
Este ataque ruso es el primero dirigido contra Kiev en tres noches, tras la expiración de una tregua recíproca anunciada por Moscú y Kiev durante la visita de los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner a ambas capitales.
“Me hubiera gustado que los norteamericanos no se marcharan”, dijo a propósito Oleksander Tsvilijovski, un ciudadano de 26 años, que cuenta haber visto un almacén bombardeado muy cerca de su casa, en Kiev.
El canciller ucraniano, Andrii Sibiga, criticó que Rusia lanzara el ataque apenas se marcharon los representantes de Trump. “En el momento en que se fueron los enviados de paz del presidente estadounidense, Putin lanzó otro ataque masivo y horroroso contra Kiev, dañando áreas residenciales y matando al menos a dos personas”, dijo Sibiga en redes sociales, refiriéndose al presidente ruso, Vladimir Putin.
“Sus misiles balísticos hablan más alto que sus palabras en materia diplomática”, agregó. Witkoff estimó el lunes que la gira había propiciado unas conversaciones “significativas” con miras a la organización de negociaciones tripartitas, para poner fin al conflicto desencadenado con la invasión rusa de febrero de 2022. “El presidente Trump está trabajando arduamente para detener la matanza y lograr una paz duradera”, aseguró en la red social X.
Llamada Trump-Putin
En tanto, Trump pidió ayer por teléfono a su colega ruso un “pronto” fin de la guerra en Ucrania. “Trump expresó con claridad la idea de que sería deseable un pronto fin del conflicto, lo que allanaría inmediatamente el camino al pleno restablecimiento de las relaciones entre EE.UU. y Rusia”, dijo Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, en rueda de prensa telefónica.
Ambos mandatarios han hablado en quince ocasiones desde el comienzo del segundo mandato del presidente estadounidense, cinco de ellas este año.
El jefe de la Casa Blanca expresó su interés en que ese “avance se produzca durante su mandato presidencial”, que concluirá en enero de 2029, e insistió en los “colosales beneficios” que podrían recibir ambos países en caso de una mejoría de las relaciones económico-comerciales.
La conversación, la primera desde el pasado 4 de julio, estuvo centrada en las negociaciones mantenidas el fin de semana en Moscú y Kiev por los emisarios de la Casa Blanca. Al respecto, Putin desglosó los pasos que Washington “realmente” podría dar para “un pronto cese de las hostilidades” en Ucrania, que comenzaron hace cuatro años y medio.
Como hiciera Putin con sus mediadores estadounidenses el sábado, ayer detalló a su interlocutor la marcha de la campaña militar rusa y “las perspectivas de avance en el campo de batalla y de logro de los objetivos marcados”.
“Estamos convencidos de que la victoria está muy cerca. Estamos seguros de nuestro potencial militar, de nuestras acciones militares que transcurren exitosamente”, dijo ayer Dmitri Peskov, portavoz presidencial.
A su vez, añadió Ushakov, “acerca de las especulaciones sobre los supuestos planes hostiles en relación con países europeos, se subrayó que a nosotros ni se nos han pasado por la cabeza planes agresivos respecto a Europa”.
“Los mitos sobre la amenaza rusa sirven a los europeos de tapadera para incrementar el apoyo a Ucrania y sus propios gastos militares”, resaltó.
Alemania ha acusado a Rusia de estar detrás del incidente ocurrido en agosto pasado con un dron en el aeropuerto de Leipzig, lo que Putin vinculó con las elecciones en ese país, mientras Hungría expulsó este martes a diez diplomáticos rusos. En ese sentido, el Kremlin se mostró ayer contrario a la propuesta de Zelenski de incluir a los europeos en futuras negociaciones.
“Seguramente, eso puede complicar el proceso negociador. A diferencia de los americanos, los europeos hacen todo lo posible para que la guerra no termine”, apuntó. EFE, AFP