Retomarán Irán y Estados Unidos las negociaciones tras el fracaso del primer intento el fin de semana en Pakistán? Si se toma en cuenta lo que el presidente Donald Trump dijo el diario New York Post, esta misma semana podrían sentarse de nuevo a la mesa en Islamabad, la capital paquistaní.
Los mercados, muy finos a la hora de interpretar por dónde vienen los tiros, reaccionaron positivamente: alza en Wall Street y baja del petróleo.
Trump dijo ayer martes que las negociaciones con Irán en Pakistán para poner fin a la guerra podrían reanudarse en los próximos dos días.
En una entrevista telefónica con una enviada especial del diario New York Post en Islamabad, el presidente republicano recomendó a la periodista permanecer los próximos días en la capital paquistaní.
“Deberías quedarte allí, de verdad, porque algo podría pasar en los próximos dos días, y nos inclinamos más a ir allí”, dijo Trump, quien agregó: “Es más probable, ¿sabes por qué? Porque el mariscal de campo está haciendo un trabajo excelente”.
El presidente estadounidense se refería al general paquistaní Asim Munir, con quien forjó una estrecha relación el año pasado durante el conflicto entre Pakistán y la India.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, encabezó el pasado sábado la primera ronda de negociaciones con Irán en Islamabad, en lo que fue la reunión de mayor alto nivel entre ambos países desde que rompieron relaciones por la revolución islámica de 1979.
Pero tras más de 20 horas de negociaciones, ambas delegaciones abandonaron Pakistán sin un acuerdo y Trump ordenó a la Armada estadounidense bloquear el estrecho de Ormuz, como hizo Irán tras el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero.
Petróleo
Los precios del crudo cayeron ayer martes en un mercado que apostó por una reanudación de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, que podría contribuir a aliviar la presión sobre el suministro de petróleo.
El barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo se desplomó un 7,87% hasta 91,28 dólares.
El precio del barril de Brent, la referencia internacional, para entrega en junio perdió en tanto un 4,60% y se situó en 94,79 dólares.
Las cotizaciones del petróleo también se vieron presionadas a la baja por el anuncio, ayer martes, de la prolongación de la suspensión parcial de las sanciones estadounidenses contra el gigante ruso Lukoil.
“Empezamos a observar una serie de desarrollos positivos en el plano geopolítico”, señaló a la AFP Robert Yawger, de Mizuho USA.
“Se están realizando esfuerzos para devolver a ambas partes a la mesa de negociaciones”, confió a AFP una fuente paquistaní de alto nivel, asegurando que “la reunión podría celebrarse próximamente”.
Paralelamente, Israel y Líbano iniciaron ayer martes en Washington una sesión de conversaciones directas, las primeras de este tipo desde 1993.
“El mercado tiene la sensación de que nos acercamos a una especie de nuevo equilibrio”, señala Robert Yawger.
“Con todo, el hecho de que el petróleo Texas se mantenga por encima de los 90 dólares recuerda que el camino hacia la desescalada sigue siendo largo”, estima Kevin Ford, de Convera. “Este optimismo necesita ser confirmado: la prueba más evidente sería una normalización visible de las entregas de petróleo a través del estrecho de Ormuz”, prosigue el analista.
Wall Street
En tanto, la Bolsa de Nueva York cerró ayer martes con una clara subida, también impulsada por la esperanza de que continúen las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
El Dow Jones subió un 0,66 %, el Nasdaq avanzó un 1,96 % y el S&P 500 ganó un 1,18 %.
“El optimismo crece ante una posible reanudación próxima de las negociaciones entre Washington y Teherán (...), lo que reaviva el entusiasmo de los mercados”, dice José Torres, de Interactive BRokes.
Algunos inversores “sienten que es necesario regresar al mercado y aumentar de nuevo su exposición al riesgo”, dijo a la AFP Tom Cahill, de Ventura Wealth Management. “Pero aún hay muchas incertidumbres sobre si un acuerdo genuino puede alcanzarse entre Estados Unidos e Irán”, agregó.
Presión militar
En medio de las gestiones diplomáticas para negociar el fin de la guerra, los movimientos militares siguen. El portaviones USS George H.W. Bush (CVN-77) de la Armada de Estados Unidos fue avistado navegando frente a la costa de Namibia en dirección sur, lo que apunta a que rodeará África para dirigirse a Medio Oriente, donde se uniría a los otros dos portaviones que Washington ya tiene desplegados en el marco de la guerra contra Irán.
El buque de propulsión nuclear de la clase Nimitz fue avistado frente a las costas de Namibia, de acuerdo con imágenes difundidas en redes sociales, y todo apunta que por su rumbo se dispone a rodear el cabo de Buena Esperanza para alcanzar el Índico y navegar hasta Medio Oriente, donde se uniría al USS Abraham Lincoln, que opera en la región desde febrero como parte de la operación Furia Épica.
Según el Pentágono, el George H.W. Bush partió de la base naval de Norfolk a finales de marzo sin que se informara del motivo de su partida ni de su futura ruta. Cabe la posibilidad de que otro portaviones más, el USS Gerald Ford, se una a las operaciones también en las cercanías de Irán después de haber partido recientemente de Croacia. EFE, AFP
Israel y Líbano abrirán negociaciones
Israel y Líbano acordaron entablar negociaciones directas tras las conversaciones de ayer martes en Washington, que el secretario de Estado Marco Rubio calificó de “oportunidad histórica” para la paz.
Los dos países han estado técnicamente en guerra durante décadas.
Las conversaciones de ayer martes fueron rechazadas por el grupo terrorista libanés Hezbolá, que anunció que había disparado cohetes contra más de una docena de localidades del norte de Israel justo cuando comenzaba la reunión.
Estados Unidos presiona para que se ponga fin al conflicto entre Israel y Hezbolá, por temor a que pueda descarrilar el alto al fuego en la guerra con Irán.
Líbano se vio arrastrado al conflicto en Medio Oriente el 2 de marzo, cuando Hezbolá, aliado del régimen iraní, atacó a Israel en respuesta a los bombardeos israeloestadounidenses contra Irán que desencadenaron la actual guerra el 28 de febrero. La reunión del ayermartes en Washington -el primer diálogo directo de alto nivel desde 1993- contó con la mediación de Rubio y la participación de los embajadores de Israel y Líbano en Estados Unidos.
“Esta es una oportunidad histórica”, dijo Rubio al recibir a los embajadores, al reconocer las “décadas de historia” que complican el proceso. “La esperanza es que podamos delinear un marco sobre el cual pueda desarrollarse una paz actual y duradera”, agregó.
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, había dicho que esperaba que las conversaciones marcaran el “comienzo del fin del sufrimiento del pueblo libanés”.
Un portavoz del Departamento de Estado afirmó después que las discusiones fueron “productivas” y añadió: “Todas las partes acordaron iniciar negociaciones”.
El embajador israelí Yechiel Leiter dijo que había sido “un maravilloso intercambio de más de dos horas”. “Hoy descubrimos que estamos en el mismo bando”, declaró a la prensa, al señalar que ambos países están “unidos” en su voluntad “de liberar al Líbano” de Hezbolá.
En una declaración aparte, la embajadora libanesa Nada Hamadeh Moawad calificó la reunión de “constructiva”, pero dijo que también había pedido un alto el fuego e insistido en “la plena soberanía del Estado” en todo el territorio libanés.
Las fuerzas israelíes ocupan actualmente partes del sur de Líbano, y su gobierno se ha resistido a considerar cualquier cese al fuego hasta que Hezbolá sea desmantelado. El canciller de Israel, Gideon Saar, dijo que su país busca “paz y normalización” con el Estado libanés, pero aseguró que “el problema es Hezbolá” y “debe ser abordado”. AFP
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