Irán y Estados Unidos terminaron el domingo sus negociaciones en Islamabad sin alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio, y se acusaron mutuamente del fracaso en las conversaciones.
El vicepresidente JD Vance, líder de la delegación estadounidense, abandonó la capital pakistaní tras lamentar la ausencia de un "compromiso firme" iraní de renunciar a las armas nucleares.
Por su parte, la televisión iraní IRIB aseguró que las conversaciones colapsaron por las "exigencias irrazonables" de la parte estadounidense.
Delegaciones de Estados Unidos e Irán celebraron el sábado una maratónica jornada de negociaciones de 21 horas en busca de poner fin a la guerra desatada el 28 de febrero por los ataques israeloestadounidenses contra la república islámica.
Las partes establecieron una tregua de dos semanas para buscar un acuerdo duradero de paz con mediación de Pakistán.
"Regresamos a Estados Unidos sin haber logrado alcanzar un acuerdo", declaró Vance en una breve conferencia de prensa en la cual insistió en que la disputa principal es sobre las armas atómicas.
"El hecho simple es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán una arma nuclear y que no buscarán las herramientas que les permitan rápidamente alcanzar una arma nuclear", sostuvo Vance sobre los iraníes.
Por su parte, el portavoz diplomático iraní, Esmail Baqai publicó en X: "El éxito de este proceso diplomático depende de la seriedad y la buena voluntad de la contraparte, que se abstenga de las demandas excesivas e ilegales, y la aceptación de los legítimos derechos e intereses de Irán".
Tregua
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán instó el domingo a Estados Unidos e Irán mantener su acuerdo de tregua, luego de que sus negociaciones concluyeran sin un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
"Es imperativo que las partes continúen respetando su compromiso con un alto el fuego", declaró el canciller pakistaní Ishaq Dar, cuyo gobierno albergó las negociaciones y sirvió como mediador.
Washington y Teherán acordaron una tregua de dos semanas mientras negociaban un acuerdo duradero de paz en la guerra de Oriente Medio, desatada el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Pero las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán concluyeron el domingo sin un acuerdo.
"Pakistán ha tenido y continuará desempeñando su papel de facilitador del diálogo entre la República Islámica de Irán y Estados Unidos de América en los días venideros", afirmó Dar en una breve transmisión en la televisión estatal.
"Da igual"
Antes del anuncio del fracaso de las conversaciones, Baqai dijo que las dos partes han discutido una amplia gama de temas, incluyendo el estratégico "estrecho de Ormuz, el tema nuclear y el completo fin de la guerra contra Irán".
La guerra trastornó la economía mundial, con fuertes aumentos en los precios internacionales del petróleo, sobre todo por el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde pasa 20% de la producción mundial de crudo.
Esa vía es uno de los instrumentos de presión de que dispone Irán.
Ante ello, las Fuerzas Armadas estadounidenses anunciaron que dos buques de guerra cruzaron esta vía marítima para una operación previa a su desminado, pocas horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump asegurara que su país había iniciado "el proceso de desbloqueo" del estrecho.
Pero los Guardianes de Revolución, el ejército ideológico de Irán, amenazaron con tratar "severamente" a barcos militares que transiten por el estrecho de Ormuz, informó el domingo la televisión estatal.
Trump dijo el sábado que le "da igual" el resultado de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, al insistir en que su país había ganado la guerra.
"Lleguemos o no a un acuerdo, me da igual. La razón es que hemos ganado", dijo Trump a los periodistas.
La delegación estadounidense incluye también al enviado especial Steve Witkoff y al yerno de Trump, Jared Kushner.
Irán estuvo representada por el presidente del Parlamento, Baqer Qalibaf, y el ministro de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, al frente de una delegación de 70 personas.
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif reconoció el sábado que las partes estaban en una fase de todo o nada, lo que complica "una tregua duradera".
La brecha entre los beligerantes es abismal en temas cruciales como las sanciones, la situación en Líbano, donde Israel libra una guerra contra el grupo proiraní Hezbolá, y la reapertura del estrecho de Ormuz. AFP