El presidente Donald Trump dijo ayer lunes que cree que su Gobierno puede centrarse en Cuba una vez que termine la guerra contra Irán en un momento en que Estados Unidos asegura que siguen manteniendo contactos con el régimen comunista de la isla.
“Cuba es una nación en colapso. Vamos a llevar a cabo esta iniciativa (la de impedir que reciba petróleo de manera regular), y es posible que hagamos una parada en Cuba una vez que hayamos concluido con esto (en referencia a la guerra contra Irán)”, dijo Trump a medios durante un acto en la Casa Blanca.
El presidente replicó así al ser preguntado por la reciente decisión de Estados Unidos de permitir a algunos petroleros alcanzar la isla, que requiere a diario de unos 60.000 barriles de crudo importados para satisfacer sus necesidades energéticas.
El Gobierno de Trump anunció a final de marzo que analizaría cada envío de petróleo “caso por caso” tras permitir que el buque ruso Anatoly Kolodkin llevara a Cuba 100.000 toneladas de crudo en medio de la grave crisis energética que vive la isla, profundizada por la captura en enero del dictador venezolano Nicolás Maduro, quien le enviaba petróleo..
“Ha sido un régimen muy opresivo, como saben. Contamos con muchos y extraordinarios cubano-estadounidenses -prácticamente todos ellos votaron por mí-, y han sido tratados de manera terrible. En muchos casos, sus familiares han sido asesinados. Han sido golpeados y asaltados; han ocurrido cosas verdaderamente atroces en Cuba”, añadió Trump sobre la isla.
También dijo que Cuba “ha sido gobernada de forma espantosa por (Fidel) Castro”, durante muchos años.
El presidente estadounidense ha insistido en varias ocasiones en que el Gobierno castrista de Miguel Diaz-Canel está a punto de derrumbarse y ha llegado a sugerir que Estados Unidos llevaría a cabo “una toma de control amistosa” de Cuba.
Díaz-Canel reiteró este domingo su disposición para “el diálogo respetuoso” con Estados Unidos, al citar los puntos abordados durante la entrevista que concediera a la cadena televisiva NBC.
El mandatario cubano dijo a NBC que “no renunciará a su cargo” al responder cuando le preguntaron si había evaluado dimitir para “salvar a su país”.
“Renunciar no forma parte de nuestro vocabulario”, respondió el presidente cubano y argumentó que “en Cuba, quienes ocupan puestos de liderazgo no son elegidos por el gobierno estadounidense ni cuentan con un mandato de dicho gobierno”.
El mes pasado, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que el sistema económico de Cuba se encuentra fallido y sugirió la posibilidad de un cambio de Gobierno. EFE