ENTREVISTA

Henry Cohen: “Los científicos deben evitar la polarización política”

El coordinador del área de Salud del GACH dijo que “hay estudios en revistas auditadas que demuestran que la polarización ideológica afecta la epidemia”.

Henry Cohen, coordinador del área de salud del GACH. Foto: Estefanía Leal
Cohen recibió a El País en su casa y conversó sobre la situación de la pandemia en el país. Foto: Estefanía Leal.

Henry Cohen, del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), sostiene que el aumento de los casos ya no es exponencial, pero no hay razones para pensar que no pueda volver a serlo cuando todos los veraneantes vuelvan a Montevideo. Por otro lado, dice que aunque las clases son una prioridad, sería difícil volver a las aulas con la cantidad de casos diarios actuales.

-¿Cuál es el estado actual de la pandemia en el Uruguay?

-Estamos en una situación en la que hay un crecimiento sostenido, no estamos ya en una situación exponencial pero la preocupación persiste. Hoy no podemos definir una estabilidad en las cifras. Y esto se debe a varias cosas, por ejemplo a que estamos en un promedio de 800 casos por día y a que el país perdió la capacidad de rastreo. En Montevideo no podemos rastrear el 45% de los casos cuando sabemos que si se supera el 20% ya la situación es complicada. Además, todavía no sabemos si la pequeña disminución que tuvimos en los últimos días corresponde a una meseta o a que, por la propia situación del verano, en Montevideo bajan los casos mientras que en otros departamentos aumentan.

-¿Con el cambio de la quincena pueden volver a aumentar los casos y registrarse un crecimiento exponencial, debido a los turistas que vuelven a Montevideo?

-Todo lo que pasó en el mundo puede pasar en Uruguay. En el GACH todos los días nos informan el “R” (reproducción de los contagios) para Montevideo, Canelones y Rivera, y se va estabilizando, pero no sabemos si esto se va a mantener así.

-¿Es como ha dicho el presidente que los uruguayos le están ganando a las estadísticas?

-Son expresiones. No voy a estar discutiendo lo que dice el presidente, no me corresponde de ninguna manera. Quizás fue más una expresión de voluntad, de deseo. Hay más movimiento en Montevideo, pero en 15 días va a haber mucho más. Ya vimos lo que pasó en las fiestas de fin de año.

-¿Las fiestas generaron un aumento?

-Hubo 200 casos más por día. No fue una cosa desastrosa, sino se hubiera llegado a los 1.200 que se proyectaban.

-En estos días el intensivista Julio Pontet dijo que puede haber una saturación del sector a fines de febrero o principio de marzo. ¿Esto mismo lo piensa el GACH?

-Para el GACH es muy importante el concepto de las camas libres, pero no alcanza. Cuando decimos que hay 60% de ocupación creemos que hay 40% de camas libres, pero para esas camas son necesarios recursos humanos, y hay que tener en cuenta que hay licencias y hay certificaciones por contactos.

-¿Pero está claro que va a haber una saturación a fines de febrero?

-La semana pasada nos asustamos, se sumaban cinco (internados en CTI) cada día. Pero después se estancó y bajó. Entonces, Rafael Radi pidió la gráfica de edades, y Fernando Paganini nos comentó que estábamos con enfermos más jóvenes, y quizás por eso bajó la cantidad de camas de CTI, porque los jóvenes se enferman menos. Este es un dato de Paganini: si nos mantenemos como estamos ahora, con un crecimiento como ahora sin mejorar ni empeorar, no llegaremos a los 1.000 casos a fin de mes, y con este límite no llegaríamos a 130 camas de CTI para COVID-19. Nuestro objetivo es llegar al color amarillo de la escala de Harvard en un plazo prudencial.

-¿En cuánto tiempo? ¿15 días?

-Eso es poco. Y hay que ver qué pasa cuando los montevideanos que están en el este vuelvan y comiencen otra vez las clases. Si empezamos las clases con 1.000 o 1.200 casos por día puede llegar a ser problemático.

Henry Cohen, coordinador del área de salud del GACH. Foto: Estefanía Leal
Henry Cohen, coordinador del área de salud del GACH. Foto: Estefanía Leal

-¿Han definido qué cantidad de casos diarios debemos tener para que estén dadas las condiciones para comenzar las clases?

-No tenemos una cifra pero tenemos un concepto que es mucho más importante que es que las clases son lo primero en abrir y lo último en cerrar. Si tuviéramos que empezar las clases mañana no creo que no se aconsejara abrir.

-¿Qué medidas pueden adoptarse sin tener que ir precisamente a un toque de queda o cuarentena general que permitan restringir la movilidad?

-Es el concepto de disminuir un poco la conectividad, que es jerarquizar todo lo que es el concepto de burbuja. Se puede hacer de dos maneras: de forma voluntaria u obligatoria. Uruguay nunca ha querido transitar por la obligatoria.

-¿En estos meses han recomendado alguna vez ir hacia una medida de este tipo?

-Nunca.

-¿Le sorprendió cuando recibió la carta del neonatólogo Daniel Borbonet en la que comunicaba su renuncia al GACH?

-No del todo porque ya soy grande. He integrado cientos y cientos de grupos de trabajo en todo el mundo.

-¿Era de esperarse alguna renuncia?

-Son 55 personas que están trabajando nueve meses. Es normal que algunos se quieran ir, de hecho otros tres ya se fueron, solo que lo hicieron callados.

-¿Quiénes?

-Se fueron tres del grupo matemático: Nicolás Wschebor, se fue Horacio Botti y Matías Arim.

-¿Y dijeron por qué?

-No, a uno le salió creo que un grado 5 en la Facultad y tenía otro trabajo, otro no sé qué cosa. Pero, realmente, ¿cuál fue el tema acá? Que salió en los diarios. Cuando Rafael y yo nos sentamos en una tarde en dos horas nos pusimos de acuerdo con todos los nombres. Y había condiciones inexorables. Primero, que sean buenos profesionales, y segundo que fueran personas que supieran trabajar en equipo.

-Nunca se preguntó a qué partido votaban.

-Y yo no sé a quién votan.

-Porque en el caso de Borbonet, por ejemplo, había participado de la campaña del excandidato del Frente Amplio, Daniel Martínez.

-Ahora lo sé porque empezó a circular.

-En la carta señaló que “hace semanas que no se solicita ninguna nueva recomendación” desde el gobierno. ¿Fue así?

-Pero a ver, yo no voy a hacer discusiones con mi amigo Daniel Borbonet y menos a través de la prensa. Él puede interpretar eso, los hechos...

-¿No fue así?

-Yo me quedo con los aportes de Borbonet.

-¿Le pareció correcto que un integrante del GACH, Marcelo Fiori, salga mediáticamente a advertir que el sistema podría saturarse en febrero?

-No voy a hablar de sus dichos en sí, porque es un tema matemático. Es otra área del GACH. Al chico solo lo conozco por los encuentros por Zoom y sé que el chiquilín anda volando y tiene un nivel de la gran flauta. Lo único es que cuando se dice “el GACH opina tal cosa” es lo que decimos los coordinadores Radi, Paganini o yo o bien los informes que se suben al sitio web. Eso es lo oficial del GACH.

-¿Debe diferenciarse lo científico de lo político en el manejo de una pandemia?

-Hay estudios en revistas auditadas que demuestran que la polarización ideológica afecta la epidemia: aumenta el número de enfermos y muertos. El GACH ha sido la garantía de la no polarización. Tenemos que cuidar ese tema. Yo como médico tengo una obligación: tratar de evitar la enfermedad, cuidar a los pacientes, acompañar. Los científicos deben evitar polarización política.

Henry Cohen, coordinador del área de salud del GACH. Foto: Estefanía Leal
Henry Cohen, coordinador del área de salud del GACH. Foto: Estefanía Leal

-Si le pongo las vacunas sobre la mesa, ¿cuál elige?

-Va a ser difícil que se llegue a una situación de poder elegir. Se está en una situación casi de drama humanitario por la puja.

-¿La normalidad cuándo llegará?

-Una científica francesa decía el otro día, estamos en pandemia, podemos pasar a una endemia, pero no nos vamos a librar del COVID-19. Esto va a quedar, puede volver en algunos períodos, como sucede con la gripe. Lo maravilloso es que en menos de un año el mundo estuvo vacunando. Hay que invitar a los uruguayos a que se vacunen y que adopten las medidas de cuidado al prójimo.

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