La Clave
La pesca en peligro
La afirmación del mundo de la pesca, de que su rubro está en vías de extinción debería alertar a todo el país. Se trata de una industria que supo ser muy pujante, que empleó a miles de personas, y que tiene todo para ser un motor de tracción para la economía nacional. Sin embargo, la miopía de las autoridades, y la mala fe de un estamento sindical fanático, la tienen de rodillas. Pocas áreas de la economía tienen tanto potencial, y ninguna ha sufrido tanto abandono.
Orsi y una línea delgada
Los medios españoles ya hablan de un combate ideológico global. Esto a partir de dos encuentros de líderes internacionales en ese país, donde el presidente Sánchez recibe a mandatarios de izquierda en Barcelona. Y la mandataria de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, será anfitriona de María Corina Machado en la capital. Los medios no dudan en sostener que Yamandú Orsi será parte de la cumbre de Barcelona, lo cual es un gravísimo error para el gobierno y para todo el país.
Violencia irracional cotidiana
El caso de un hombre que asesinó a un motociclista de una puñalada por una banal discusión de tránsito es una muestra del nivel de crispación absurdo que se vive hoy en el país. Lejos de tratarse de un hecho aislado, este tipo de estallidos de violencia por motivos intrascendentes son parte cotidiana de las noticias en el país. Pese a que Uruguay lleva años en relativa estabilidad económica, algo pasa en nuestra sociedad que genera este nivel de violencia fratricida.
Díaz, drogas y sanata
El prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, atraviesa un período de profunda iluminación ideológica. En una conferencia dijo esta semana que el “neoliberalismo salvaje” sería una “máquina de exclusión” y que es la causa del abuso de drogas. La fuente de su aseveración es tan ignota como sus credenciales para opinar sobre un tema tan complejo. En su favor, en el paraíso socialista que es Cuba no parece haber tanto abuso de drogas. Tal vez porque no tienen para comer.
Género, ideología y política
Las encuestas preelectorales en Brasil están mostrando una paridad total entre el presidente Lula da Silva y su desafiante Flavio Bolsonaro. Pero hay un elemento llamativo: la diferencia radical de opción de voto según el género. Las mujeres votan masivamente a Lula, y los hombres a Bolsonaro. Esto no ocurre solo en Brasil, sino que es una tendencia más global. Cada vez se percibe con mayor claridad que el voto femenino se inclina a la izquierda, y el masculino a la derecha.
Dudas lógicas de Orsi
El País tituló ayer con que el presidente Orsi no termina de decidirse sobre su viaje a España a participar de un aquelarre ideológico con el presidente Pedro Sánchez. Pues es lógico que dude, y más todavía que no vaya. Orsi es el presidente de todos los uruguayos, y sus acciones impactan a todo el país. Sánchez es un demagogo inescrupuloso. Y que para ganar cuatro votos, se pasa atacando a Trump. ¿Qué ganamos nosotros con asociarnos a semejante personaje?
La “calle” y la estupidez
Mientras que el presidente Orsi hizo un planteo racional y lógico sobre el desafío de la gente que decide vivir en la calle, desde el Mides se sigue con la cantarina habitual de la izquierda más infantil. Que falta empatía, que la culpa es de la gente que “invisibiliza”, y todas esas monsergas. El problema es todo lo contrario. Es que un par de miles de personas que eligen vivir en la calle, en un país con educación y salud gratuitas, no pueden tener de rehén a un millón y medio.
Un caso insólito y llamativo
El caso de una supuesta persona “trans” que ingresó a trabajar al Banco República aprovechando una cuota para esta minoría pone el dedo en la llaga de un problema mayor. Es que esa obsesión, muy bien intencionada, de privilegiar a minorías desde el estado, beneficiándolos con cuotas de “discriminación positiva”, habilita este tipo de abuso. Pero no sólo es lo peor. Lo más grave es que genera una desigualdad que tampoco corrige los problemas de base.
Donald Trump y la histeria
Parece mentira. El planeta lleva casi una década lidiando con este Donald Trump político, con sus excesos verbales, sus manejos mediáticos, sus amenazas explosivas. Que son parte de su estrategia de negociación desde tiempos en que era un magnate inmobiliario. Sin embargo, el mundo y el periodismo siguen reaccionando de manera literal a todo lo que hace. Entrando, de alguna manera, en su juego. A Trump hay que tomarlo muy en serio, pero no en forma literal.
Orsi tiene toda la razón
En el anuncio del nuevo plan para enfrentar el desafío de la gente que vive en la calle, el presidente Orsi dijo algo central: “Vivir en la calle no es una opción”. Se trata de una declaración tan razonable, tan obvia, como difícil de escuchar de parte de muchos dirigentes del Frente Amplio. De hecho, no hace tanto, una alta dirigente del FA sostuvo que vivir en la calle era un derecho. La ciudad no es un campo abierto para que la gente acampe, y el gobierno no puede permitirlo.