Por primera vez en 24 días de guerra, se abre una posibilidad de terminar con el conflicto que estremece a Medio Oriente y tiene al mundo en vilo. El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó ayer lunes posponer cinco días los ataques a centrales e infraestructuras eléctricas de Irán y aseguró que está negociando un acuerdo que implicaría un cambio en la cúpula del régimen.
Trump sorprendió al señalar en su red Truth Social que ha mantenido con Irán “en los últimos dos días conversaciones muy buenas y productivas respecto a una resolución completa y total” de la guerra en Medio Oriente.
“En vista del tono de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán a lo largo de la semana, he dado instrucciones al Departamento de Guerra para que posponga todos los ataques militares contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes durante un período de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones y conversaciones en curso”, dijo Trump.
Poco después, desde el aeropuerto de Palm Beach (Florida) donde pasó el fin de semana, dio más detalles: Para Trump, las conversaciones han sido “perfectas” hasta ahora y que, “si siguen adelante, se acabará este problema, este conflicto”: “Hemos tenido conversaciones muy, muy intensas. Veremos a dónde nos llevan. Tenemos puntos de acuerdo importantes”.
Estados Unidos dice que está negociando con un político “respetado” de Irán, cuya identidad no quiso revelar, y que no es el líder supremo, Mojtaba Jameneí, hijo del asesinado Alí Jameneí. “(Estamos en contacto) con una persona de alto rango. No lo olviden: hemos aniquilado la primera, la segunda y, en gran medida, la tercera fase del liderazgo. Pero estamos tratando con un hombre que creo que es el más respetado y el líder”, dijo Trump.
Según presidente, Israel estará “muy contento” con el acuerdo: “Hablamos con Israel. Creo que estarán muy contentos. Esto será paz para Israel, paz a largo plazo, paz garantizada si esto sucede”.
Y si las negociaciones tienen éxito, el estrecho de Ormuz reabrirá “pronto” y será “controlado conjuntamente”: “Tal vez yo. Yo y el próximo ayatolá, quienquiera que sea”.
Trump explicó a los periodistas sus exigencias: “No queremos enriquecimiento (de uranio por parte de Irán), pero también queremos el uranio enriquecido” que Irán tiene escondido. Si el diálogo fracasa “simplemente seguiremos bombardeando alegremente”, amenazó.
Una Delcy iraní
Trump aseguró que un “cambio de régimen” está en marcha en Irán, donde dice buscar una relación parecida a la que estableció con los dirigentes venezolanos tras la captura del dictador Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Trump quiere una Delcy Rodríguez en Irán: “Miren a Venezuela: qué bien está funcionando todo allí. Nos está yendo de maravilla en Venezuela con el petróleo y con la relación entre la presidenta electa (sic.) y nosotros; y tal vez encontraremos a alguien así en Irán”.
El Ministerio de Exteriores iraní admitió que ha habido contactos a través de intermediarios.
“En los últimos días se han recibido mensajes a través de algunos países amigos en los que Washington solicitaba negociaciones para poner fin a la guerra, a los cuales se respondió de manera adecuada y conforme a las posiciones de principios del país”, dijo el régimen iraní.
Varios medios especularon que el político “respetado” con el que negocia Estados Unidos es Mohamad Baquer Qalibaf, el presidente del Parlamento iraní, pero él mismo ha negado que esté negociando: “No se han llevado a cabo negociaciones con Estados Unidos, y las noticias falsas se utilizan para manipular los mercados financieros y petroleros y escapar del atolladero en el que se encuentran Estados Unidos e Israel”.
Además, el Financial Times apuntó a que Pakistán se está perfilando como “el principal mediador”, aunque ninguna de las partes lo ha confirmado. En ese sentido, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, conversaron ayer lunes sobre la “urgente necesidad” de reducir la tensión regional. Según el Financial Times, Sharif y Trump hablaron ayer.
Por su parte, el medio estadounidense Axios habla de una posible reunión esta misma semana en Islamabad donde Qalibaf y otros dirigentes se entrevistarían con el equipo negociador de Medio Oriente, integrado por Steve Witkoff, Jared Kushner, JD Vance.
En más de tres semanas de guerra, ni Estados Unidos ni Irán habían mencionado públicamente negociaciones.
El sábado, Trump dio un plazo de 48 horas a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz o, en caso contrario, amenazaba con “aniquilar” la red eléctrica iraní, compuesta por más de 90 centrales, algunas de ellas en el Golfo Pérsico.
Desde el inicio de la guerra, Irán bloquea de facto esta vía clave para el suministro mundial de hidrocarburos en represalia por los ataques israelo-estadounidenses.
En respuesta al ultimátum, Irán había amenazado con cerrar completamente el estrecho, minar el Golfo y apuntar “todas las infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización de agua pertenecientes a Estados Unidos”. AFP, EFE
Trump, por su parte, fue más allá al plantear la posibilidad de un “cambio de régimen” en Irán. En ese contexto, mencionó como referencia la relación que, según dijo, mantiene con nuevas autoridades en Venezuela después de la captura de Nicolás Maduro.
"Miren a Venezuela, lo bien que está funcionando. Todo está saliendo tan bien, con el petróleo, y la relación con la presidenta" interina, Delcy Rodríguez. "Quizás encontraremos alguien así en Irán", dijo Trump.
También advirtió que, si fracasa el diálogo, Estados Unidos continuará con acciones militares.
Infraestructuras energéticas amenazadas
El trasfondo de estas declaraciones es una creciente tensión en torno al estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de hidrocarburos. Desde el inicio del conflicto, Irán bloquea de facto el paso como respuesta a ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.
La situación derivó en amenazas cruzadas. Washington había dado un ultimátum de 48 horas para reabrir la ruta, mientras que Irán advirtió que podría intensificar las represalias, incluyendo ataques a infraestructuras estratégicas en la región. Medios iraníes incluso difundieron posibles objetivos en Israel y otros países del Golfo.
El director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, estimó que el mundo ha "perdido 11 millones de barriles por día, es decir, más que las dos crisis petroleras importantes juntas" de los años 1970. El tránsito de mercancías por el estrecho de Ormuz ha caído un 95% desde el inicio de la guerra, según la empresa de análisis Kpler.
Solo un pequeño número de cargueros y petroleros han logrado cruzar esta vía, por donde antes pasaba el 20% de la producción mundial de hidrocarburos. Además instalaciones energéticas de los países de la región están bajo el fuego de Irán.
Mientras Estados Unidos dice tantear una salida, Israel, su aliado, anunció el domingo que se prepara para "varias semanas más de combates contra Irán y el Hezbolá", el movimiento libanés proiraní.
El lunes el ejército israelí anunció llevar a cabo "una amplia ola de ataques" en Teherán, donde agencias iraníes informaron sobre explosiones en varios sectores.
Con información de AFP
“Aumento temporal del crudo”
Un alto funcionario de la administración Trump afirmó ayer lunes que las repercusiones de la guerra en Medio Oriente sobre los precios de la energía serán “temporales”.
La ciudad estadounidense de Houston acoge hasta el viernes la CERAWeek, un foro que reúne a 10.000 directivos y actores de un sector sacudido por la guerra y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
El gobierno de Donald Trump, comprometido en el conflicto contra Irán junto a Israel, se enfrenta a la muy impopular subida de los precios en las gasolineras a pocos meses de las elecciones de medio mandato.
Pero estas perturbaciones son “temporales”, argumentó ayer el secretario de Energía, Chris Wright, en la apertura del evento, ante un auditorio repleto. Un poco más tarde, Wright se dirigió al “pueblo estadounidense” vía CNBC: “Estamos atravesando actualmente turbulencias a corto plazo, pero las ventajas a largo plazo serán enormes. Piensen en los próximos años y décadas para ustedes y sus hijos: verán un mundo mucho mejor”.
Entre las medidas tomadas para mitigar los precios, Estados Unidos suspendió parte de las sanciones impuestas al petróleo ruso e iraní.
Después de que Trump asegurara ayer que Estados Unidos estaba negociando el fin de las hostilidades con responsables iraníes no identificados, cayeron en un 10% los precios mundiales del petróleo. AFP