La guerra en Medio Oriente derivo ayer miércoles, en el día 19 del conflicto, en una feroz batalla por los yacimientos de petróleo y gas. Israel atacó las instalaciones gasísticas de Pars Sur, que forman parte del mayor yacimiento de gas del mundo que comparten Irán y Catar. En represalia, Irán lanzó ataques a Emiratos Árabes Unidos y Catar, que han provocado un incendio en la refinería de Ras Laffan, la principal de gas natural licuado catarí, y en un depósito de combustible para aviones en Riad. Resultado: la inestabilidad sobre el precio del petróleo se agudiza, sin que aparezca en el horizonte el fin de esta guerra.
En tanto, el Ejército israelí aseguró ayer miércoles que tiene “planes específicos” para seguir atacando a Irán “durante las próximas semanas”.
“Estamos preparados para operar durante las próximas semanas. No quiero dar plazos más concretos porque estamos hablando públicamente y sabemos que nuestros enemigos intentan averiguarlo”, dijo Nadav Shoshani, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, en un encuentro virtual.
El vocero castrense añadió al respecto que Israel está “lista” para mantener sus operaciones contra Irán “durante semanas”: “Lo hemos planeado y ya contamos con planes específicos” para ello, concluyó Shoshani.
Cruce de bombardeos
El yacimiento de Pars Sur, compartido por Irán y Catar, es la reserva de gas más grande del mundo y abastece cerca del 70% del gas natural doméstico de la república islámica.
Durante la guerra de 12 días del pasado junio, Israel ya bombardeó instalaciones iraníes en ese yacimiento.
En respuesta al ataque de ayer, el Ejército iraní amenazó con bombardear “a la primera oportunidad” infraestructura de energía, gas y combustible vinculadas a Estados Unidos e Israel en Medio Oriente.
“Como ya advertimos, si la infraestructura de combustible, energía, gas y economía de nuestro país es atacada por los sionistas estadounidenses, atacaremos con vehemencia la fuente de la agresión y al enemigo”, dijo un portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya a través de la agencia de noticias Fars.
Poco después de esta amenaza, Irán lanzó ataques a Emiratos Árabes Unidos y Catar.
El Gobierno de Catar informó de “graves daños” en Ras Laffan, el principal sitio de producción de gas natural licuado del país. El Ministerio de Exteriores de Catar condenó el ataque a Ras Laffan, que consideró “una flagrante violación de la soberanía del Estado y una amenaza directa a su seguridad nacional y a la estabilidad de la región”.
Ras Laffan, situado a 80 kilómetros al norte de Doha, es el corazón energético de Catar y uno de los nodos más críticos del mercado mundial de gas natural licuado (GNL). Ras Laffan concentra algunas de las principales instalaciones energéticas del país, tanto en el ámbito petroquímico como en el de GNL.
La decisión de establecer el complejo se tomó en 1989 como hub dedicado a la industria del gas para facilitar sus exportaciones.
Diseñado por la empresa estadounidense Bechtel, con una inversión superior a 1.000 millones de dólares, el complejo se inauguró en 1996 cuando la entonces Qatargas exportó su primer cargamento de GNL.
Ras Laffan sirve como base terrestre para la explotación del yacimiento de North Field, uno de los mayores de gas natural del mundo, descubierto en 1971 y que posee enormes reservas.
Las instalaciones procesan volúmenes de gas procedentes del North Field, lo que permite a Catar exportar alrededor de 77 millones de toneladas de GNL al año.
El puerto de Ras Laffan es el mayor puerto artificial del mundo y la instalación de exportación de gas licuado del planeta más importante, con un 33 atraques para buques.
Más que una zona industrial, el complejo funciona como una ciudad autónoma dotada de hospitales, colegios y servicios residenciales para su comunidad de trabajadores. Emplea aproximadamente 115.000 personas.
Irán también lanzó un ataque a EAU, alcanzando, según las agencias Fars y Tasnim -vinculadas a la Guardia Revolucionaria-, un incendio en un depósito de combustible usado para abastecer los aviones estadounidenses situados en la base del Al-Kharj.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian advirtió tras los ataques a la infraestructura energética de su país de consecuencias incontrolables” que complicarán aún más la situación y podrían afectar a todo el mundo. “Este tipo de acciones agresivas no supondrán ningún beneficio para el enemigo sionista estadounidense ni para sus aliados; al contrario, no harán más que agravar la situación y podrían desencadenar consecuencias incontrolables que acabarían afectando a todo el mundo”, dijo en X. AFP, EFE
“Muy debilitado, pero intacto”
Irán ha sufrido duros golpes en la guerra, pero sigue “intacto” y reconstruirá sus fuerzas armadas si sobrevive. La comunidad de inteligencia de Estados Unidos “considera que el régimen en Irán se mantiene intacto, pero muy debilitado debido a los ataques contra su liderazgo y sus capacidades militares”, declaró Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional, en el Senado. Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ratificó la confianza del presidente Donald Trump, en Gabbard, tras la renuncia del director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, por su desacuerdo con la guerra.
Flexibilizan sanciones a Venezuela
Estados Unidos busca contener el aumento de la gasolina provocado por la guerra en Oriente Medio, y adoptó varias medidas paliativas, incluyendo una flexibilización de sanciones a Venezuela.
Desde los primeros ataques a Irán el 28 de febrero, los precios del petróleo crudo se han disparado casi un 50%.
Y en las gasolineras de Estados Unidos, un galón (3,78 litros) cuesta ahora 3,84 dólares, frente a 2,98 dólares a finales de febrero, según datos de referencia de la asociación automovilística estadounidense AAA.
La represalia de Irán a los ataques paralizó prácticamente el tráfico comercial a través del estrecho de Ormuz y descalabró las cadenas de suministro de energía.
En este contexto, el mandatario anunció ayer miércoles su decisión de emitir una exención de 60 días a la Ley Jones, que data de hace un siglo, lo cual levanta durante este período la prohibición de que embarcaciones con bandera extranjera transporten carga entre puertos estadounidenses.
“Esta acción permitirá que recursos vitales como el petróleo, el gas natural, los fertilizantes y el carbón fluyan libremente hacia los puertos estadounidenses durante sesenta días”, explicó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Por separado, el Departamento del Tesoro emitió también ayer una licencia para autorizar ciertas transacciones entre entidades estadounidenses y la petrolera estatal de Venezuela, PDVSA.
-
Renuncia el jefe antiterrorismo de EE.UU. por la guerra contra Irán y lanza críticas a Trump e Israel
Mundial 2026: Irán anuncia que negocia con la FIFA trasladar sus partidos de EE.UU. tras dichos de Trump
Golpe al régimen de Irán: Israel anuncia la eliminación de Alí Larijani, el cerebro del Consejo de Seguridad