Estados Unidos analizaba ayer martes la última propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, prácticamente paralizado desde que empezó la guerra en Medio Oriente hace dos meses.
Las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán para poner fin a este conflicto, que ha trastocado la economía mundial con un doble bloqueo de ese estrecho vital para el tránsito de hidrocarburos, no han dado resultados.
Los precios del petróleo volvieron a subir ayer hasta sus niveles anteriores al alto el fuego. El precio del barril de Brent para entrega en junio avanzó un 2,80% hasta 111,26 dólares. Su equivalente estadounidense, West Texas Intermediate (WTI), rozó el umbral simbólico de los 100 dólares.
En plena subida de los precios de la energía, Emiratos Árabes Unidos, uno de los principales productores de crudo, anunció ayer que abandonará la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y la alianza OPEP+, que también integra Rusia, a partir del 1 de mayo, para proteger su “interés nacional”.
Según una fuente próxima al Ministerio de Energía, la medida se tomó porque EAU no desea verse sometido a cuotas cuando la situación en el estrecho de Ormuz vuelva a la normalidad.
En el terreno hay una frágil tregua en vigor desde hace casi tres semanas pero las negociaciones entre los beligerantes siguen estancadas.
El presidente estadounidense Donald Trump se reunió el lunes con sus principales asesores de seguridad para discutir una nueva propuesta iraní. Según la cadena CNN, Trump dio a entender que es poco probable que acepte, pese a que, según su secretario de Estado Marco Rubio, la oferta “es mejor” de lo que pensaban.
En el lado opuesto, Irán considera que “Estados Unidos ya no está en condiciones de dictar su política a las naciones independientes”, informó la televisión estatal citando al portavoz del Ministerio de Defensa iraní, Reza Talaei Nik.
El plan propuesto contemplaría que Irán flexibilice su control sobre el estrecho de Ormuz y que Estados Unidos levante su bloqueo de represalia sobre los puertos iraníes, sin dejar de proseguir negociaciones más amplias, incluyendo la espinosa cuestión del programa nuclear iraní, según la plataforma Axios.
El Parlamento iraní prepara una ley que prevé poner el estrecho de Ormuz bajo la autoridad de las fuerzas armadas. Según ese texto, los buques israelíes tendrán prohibido pasar por allí y los peajes deberán pagarse en riales iraníes.
“No podemos tolerar que los iraníes intenten instaurar un sistema en el que ellos decidan quién puede utilizar una vía marítima internacional y cuánto hay que pagarles por usarla”, replicó Rubio en Fox News.
También insistió en que quieren asegurarse “de que cualquier trato que se haga, cualquier acuerdo que se alcance, sea uno que les impida definitivamente lanzarse a buscar un arma nuclear”. En tiempos de paz, una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas transita por el estrecho de Ormuz.
Con el estrecho sometido al doble bloqueo, la situación en la zona es tensa. El ejército estadounidense informó que la Marina abordó un buque mercante en el mar Arábigo por sospechas de que intentaba violar el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes. El barco luego fue liberado.
Para la consultora estadounidense Doufan, Irán “piensa que el aumento de los precios del petróleo y la escasez inminente (...) de subproductos petroleros” presionará a Trump “para que acepte una solución” distinta a la “capitulación incondicional” que desea.
En cuanto a los estadounidenses, la consultora apunta que “parecen apostar, de forma errónea según muchos expertos, por que un refuerzo del bloqueo estadounidense de los puertos iraníes empuje” al régimen “a aceptar (sus) principales exigencias”.
En este contexto, el Consejo de Cooperación del Golfo criticó los “ataques flagrantes” de Irán contra sus miembros y pidió a Teherán “iniciativas serias para restablecer la confianza”, al término de una reunión en Arabia Saudita.
Con las negociaciones en punto muerto, Catar alertó sobre la posibilidad de que el conflicto en el Golfo acabe “congelado”.
El embajador en España de Irán, Reza Zabibi, dijo ayer martes en Madrid que la República Islámica “no confía en las negociaciones” con Estados Unidos. “No hay ningún factor de confianza, por lo tanto llegar a un acuerdo será difícil”, argumentó el embajador en un coloquio organizado por el Club Siglo XXI.
Aclaró que las conversaciones solo podrán avanzar si, antes que nada, el alto el fuego vigente “es integral” y se respeta tanto en Irán como en Líbano, donde Israel combate al grupo terrorista Hezbolá. AFP, EFE
Pérdida de confianza
El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) criticó ayer martes los “ataques flagrantes” de Irán contra sus miembros y pidió al régimen iraní “iniciativas serias para restablecer la confianza”, al término de una reunión de dirigentes en Arabia Saudita. Los ataques con misiles y drones iraníes contra sus vecinos del Golfo en represalia por los bombardeos estadounidenses e israelíes “han provocado una fuerte pérdida de confianza entre los Estados del CCG e Irán”, señaló un comunicado del secretario general de este organismo. “Esto exige que Irán tome iniciativas serias para restablecer esa confianza”.
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