El Departamento de Homicidios y la Fiscalía de 1er Turno de esa especialidad trabajan para dar con los responsables de haber asesinado a un bebé de un año y siete meses a las 20 horas de este lunes en la intersección de Pasaje J y continuación Aparicio Saravia (barrio Colón). La hipótesis de investigación apunta a que existe un conflicto entre bandas delictivas que ya produjo enfrentamientos a lo largo de abril y que, en este ataque puntual, el objetivo era el padre del bebé, un hombre de 24 años, quien sobrevivió al ataque.
El homicidio se dio cuando este joven iba en su auto Volkswagen Vento rojo con el hijo en la falda, cuando en determinado momento, fue atacado a disparos. Mientras que el mayor recibió los tiros en el brazo y en el hombro izquierdo —por lo que estuvo internado algunas horas pero está fuera de peligro—, al niño le costó la vida.
El ataque provino de un auto que horas después fue hallado por la Policía en el barrio Verdisol. El vehículo estaba en condiciones, lo que permitió que la Policía Científica pudiera analizar la presencia de material biológico que, eventualmente, pudiera servir para hacer un cotejo de ADN.
La hipótesis de investigación es que, en esa zona, hay bandas criminales que entraron en conflicto por droga y armas, lo que generó varias balaceras y —estiman— un homicidio en el mes de abril. De hecho, el padre del niño ya había sido atacado en otras oportunidades. El 17 de abril, un joven de 23 años fue asesinado de un disparo en la cabeza en la esquina contraria en la misma intersección. La víctima de este hecho era amigo cercano del padre del bebé, informó Telemundo. Según supo El País, el homicidio de mediados de abril aún continúa bajo investigación de la Policía y la Fiscalía de Homicidios de 3er Turno. Aún no hay personas imputadas.
Orsi habló de "apretar el acelerador", Negro expresó "indignación" y la oposición critica gestión
El presidente Yamandú Orsi se refirió al episodio en la tarde del martes y dijo que "cada vez que pasa esto hay que fortalecer las políticas y ser durísimos". Al ser consultado sobre dónde están las fallas que hacen que estos episodios se repitan, contestó: "En una violencia que crece. El otro día por una discusión del tránsito matan a uno (se refería al homicidio del delivery en el Centro). Por supuesto que ahí hay que ir a buscar las causas profundas de por qué estamos cada vez más violentos, pero es una sociedad que se ha deteriorado".
Expresó que las soluciones deben ser profundas. "Vos podés poner cinco mil o diez mil policías más (pero) este tipo de cosas no las resolves tan fácil. No es solo un tema de presencia, que es importante. Cuando pasa algo así y hay un nivel tan desmedido de violencia, es difícil pararlo". "Hay una cosa que está clara, no le vamos a aflojar. Lejos de amedrentarse lo que hay que hacer acá es apretar el acelerador", dijo el presidente quien lamentó la muerte del niño y sostuvo que no hay "adjetivo" para calificarlo.
El ministro del Interior, Carlos Negro, que al momento del hecho fue al lugar junto a la plana mayor de la Policía, publicó un mensaje en su cuenta de X: “Movilizado por una profunda indignación que jamás será impotencia, sepan que ninguno de nosotros va a detenerse hasta dar con los responsables del homicidio de un niño de apenas un año”.
A nivel político, el exfiscal tiene pendiente al menos tres comparecencias en órganos del Parlamento. Dos son a ambas comisiones legislativas de Seguridad y Convivencia (en Diputados y el Senado), y una a la Comisión Especial de Seguimiento de la Situación Carcelaria, para discutir la descentralización del Instituto Nacional de Rehabilitación.
Desde la oposición, si bien aclararon que no es correcto ni su intención “sacar rédito” político, criticaron la gestión de Interior en casos graves. Javier García, senador del Partido Nacional, afirmó que el hecho “es la expresión más miserable del hampa y su dominio territorial, en el que matan a un bebé como repugnante ‘efecto colateral’”. “Estamos camino a un Estado fallido en materia de seguridad, donde la ‘Justicia’ es administrada por el crimen organizado. No se ve casi patrullaje ni presencia policial que imponga el orden y la autoridad, y eso es responsabilidad política. Cuando se retira el Estado, avanzan los criminales. No alcanza con consternarse”, declaró a El País.
Por su lado, en diálogo con El País, el diputado blanco y exjerarca de Interior Pablo Abdala criticó que "se cometieron siete homicidios en las últimas 72 horas”. “El ministro debería reflexionar y ser cuidadoso a la hora de hacer manifestaciones públicas como las que viene haciendo desde hace varios meses, en cuanto a que estamos ante una tendencia de disminución de los homicidios. Esto demuestra exactamente lo contrario. Está alimentando la tesis de que hay una estrategia exitosa (...) Eso no es real, y tampoco tiene respaldo estadístico”, aseguró. En ese sentido, indicó que “entre el 2025 y el 2024 hubo estadísticamente una disminución de seis o siete homicidios”, y Negro “terminó celebrando una rebaja absolutamente simbólica”.
Pedro Bordaberry, senador del Partido Colorado, quien interpeló a Negro a principios de abril, enfatizó que “uno no puede hacer uso político de estos dramas”. “Esperamos que encuentren responsables rápidamente”, dijo a El País, y aludió a un proyecto de ley que presentó hace un par de semanas para penalizar “la mera pertenencia al crimen organizado, más allá de la asociación para delinquir”.
El diputado colorado Felipe Schipani indicó a El País que su partido discutirá la posibilidad de tomar “alguna acción parlamentaria” y el cabildante Álvaro Perrone dijo que ellos harán “consultas” al respecto.
Tres niños que pagaron por sus padres
Entre 2014 y 2024, 93 menores de edad murieron por “conflictos entre grupos criminales, tráfico de drogas o ajuste de cuentas” (clasificación histórica del Ministerio del Interior). Pero hubo al menos tres casos en los últimos años en los que, según la investigación policial, los niños resultaron víctimas fatales de un ataque que iba dirigido a sus padres o estaba motivado por un encono con ellos.
El primero de ellos se registró el 18 de enero de 2024 en Malvín Norte. Cuando la guerra entre los Albín de Villa Española y los Suárez del mismo barrio alcanzó su punto máximo, Joaquín Albín (8 años) fue asesinado cuando se bajaba de un taxi junto a otros parientes. En ese crimen también murió su tío, de 25 años. Para ese entonces, su padre, Gustavo Albín, estaba siendo buscado por la policía por el homicidio de un joven de la familia rival. Los autores del crimen nunca fueron hallados, peroun hombre fue condenado por haber sido cómplice.
Poco más de un mes después, el 22 de febrero, un auto en el que iban dos hombres y cuatro niños estacionó frente a una boca de drogas en Pinar Norte. Pasó una moto que les dio más de 30 tiros, uno de los hombres fue acribillado junto a su hijo de dos años. El principal sospechoso del crimen nunca fue indagado por este caso, porque fue asesinado tiempo después.
Por último, el 12 de octubre de 2024 fue asesinado en un pasaje en Cerro Norte un bebé de un año, hijo de Axel Mattos, sindicado por la policía como líder de la banda Los Colorados. Murió de un tiro que recibió en manos de su madre, Alexa Berón. Dos adolescentes fueron condenados como “partícipes extraños” del crimen, pero aún no se halló a los homicidas. El motivo, surge de la sentencia, fue que había un rumor en el barrio de que Mattos había sido el autor del asesinato de un pariente de uno de los condenados.
Cifras
En Uruguay, los homicidios a menores de edad oscilaron entre los 9 (en 2021) y los 30 (en 2014). En 2025 hubo 19 asesinatos y 81 heridos de arma de fuego. Sin embargo, no todos son por los mismos motivos. El País publicó los datos de niños y adolescentes asesinados por “conflictos entre grupos criminales, tráfico de drogas y ajuste de cuentas” entre 2014 y 2024 (ver gráfico), según la clasificación del Ministerio del Interior. El año con más casos fue en 2018, cuando hubo ocho asesinatos.