Editorial

La sección Editorial de El País refleja las opiniones y posturas del diario ante temas relevantes de la realidad política y social en Uruguay y el mundo.

Se rompe el juguete

Casi cualquier posición política puede defenderse desde una narrativa de derechos humanos. ¿Debería entonces el Instituto expedirse sobre política fiscal? ¿Sobre la apertura comercial?

Carnaval con turistas

Sucia, fea, pintarrajeada y hostil, Montevideo no parece ser un lugar atractivo para invitar a los turistas a disfrutarla. No en vano los que vienen, la evitan y van a otros puntos del país.

Francia y el extremismo musulmán

El gran drama es la enorme falta de integración de las nuevas generaciones de religión musulmana a las leyes, costumbres y prácticas tradicionales de la República laica francesa.

Un golpe al prestigio del país

Cuando se instala la percepción de que los contratos firmados por el Estado pueden quedar sujetos a reconsideraciones políticas, el riesgo país aumenta. La institucionalidad no es un eslogan.

Desafíos de un nuevo año legislativo

Se abre ahora un tiempo político diferente. Hay en efecto iniciativas que el Frente Amplio (FA) ha anunciado querer llevar adelante que son definitivamente muy polémicas.

Más silencio y más tabú

Hacen gárgaras hablando de salud mental y son incapaces de dar continuidad a una política pública que se focalizaba en jóvenes necesitados de atención psicológica y estímulo.

El conejo y los idiotas

El show de Bad Bunny no sólo fue una oportunidad perdida para mostrar lo mejor de la cultura latinoamericana, sino que fue un himno a las visiones que han marcado nuestra decadencia.

Una más y van...

Este presidente, tan calmo y medido en sus declaraciones, es quien más ha retrocedido en decisiones relevantes de su antecesor, muchas de ellas con un enorme costo potencial para el país.

Cuidar los centros Espínola

De todo lo que se hizo en materia educativa, la creación de los Centros Espínola fue la más transformadora y la que no solo debe ser preservada, sino que hay que seguir avanzando sobre ella.

A 53 años del golpe de febrero

La única respuesta que se va asentando es que la narración de aquellos años disimula radicalmente estos episodios de febrero porque ellos dejan muy mal parados a toda la izquierda nacional.

¿Dónde quedó la verdad?

El problema no es solo la hipocresía. Cuando se jerarquizan las víctimas según su identidad política, religiosa o nacional, se vacía de contenido la noción misma de derechos humanos.

El giro en Sudamérica y Monroe-Trump

Washington está siendo desafiado fuertemente por China a nivel mundial. Entonces decide hacerse fuerte en su hemisferio, resguardando un área de valores civilizatorios comunes.