“No tenemos nada”: caos, desolación y el pedido ayuda de La Guairia, la zona más afectada por el doblete sísmico

El régimen venezolano, a cargo de Delcy Rodríguez con el apoyo de EE.UU., declaró el estado emergencia. La Guaira, a 40 minutos de Caracas, y donde se encuentra el aeropuerto de Maiquetía, quedó destrozada.

Voluntarios reúnen, clasifican y empaquetan donaciones con destino a Venezuela en la sede de Global Empowerment Mission en Miami, Florida.
Voluntarios reúnen y empaquetan donaciones para Venezuela en la sede de Global Empowerment Mission en Miami, Florida.
Foto: AFP

Se cuentan por miles las personas que ayer jueves seguían fuera de las edificaciones en La Guaira, donde la desesperación se siente en el aire ante la poca presencia de autoridades y cuerpos de rescate tras los terremotos del miércoles en Venezuela.

Los bomberos no dan abasto y la maquinaria pesada para levantar escombros es también escasa.

Madres, hermanas, tíos, esposos lloran por sus seres queridos que quedaron atrapados entre los edificios derrumbados, mientras que otros no salen del shock y no tienen idea de qué harán ahora.

Tampoco tienen claro dónde hay refugios.

Voluntarios reúnen, clasifican y empaquetan donaciones con destino a Venezuela —mientras organizaciones de ayuda trabajan para distribuir suministros de emergencia tras dos fuertes terremotos que sacudieron el norte del país— en la sede de Global Empowerment Mission en Miami, Florida.
Voluntarios reúnen y empaquetan para destino a Venezuela en la sede de Global Empowerment Mission en Miami, Florida.
Foto: AFP

Patrullas de los organismos de seguridad transitan por las calles, pero no dan instrucciones.

En la avenida El Ejército de la ciudad de Catia La Mar casi todos los edificios están afectados. Sale humo de algunos y un mercado municipal fue consumido por las llamas.

Durante la mañana de este jueves un grupo de personas se aglomeraba en una panadería esperando recibir comida, después de que en la madrugada hubo saqueos en algunos comercios.

“No se puede explicar (lo que pasó). Es una cuestión de segundos, se te paraliza todo”, relató a EFE Ana Echeverría, una comerciante de 45 años, que vio desplomarse su negocio producto de los terremotos.

“Yo pude evacuar mi personal (…) Logramos salir, gracias a Dios no hubo personas heridas”, agregó.

Voluntarios buscan posibles víctimas en un edificio derrumbado tras dos terremotos en Caraballeda, estado de La Guaira.
Voluntarios buscan posibles víctimas en un edificio derrumbado tras dos terremotos en Caraballeda, estado de La Guaira.
Foto: AFP

Pero inmediatamente después de pasar los terremotos llegó gente a saquear la comida de su negocio.

“La gente quería comida, porque no tenían nada. Eso fue horrible, horrible”, detalló la mujer, sentada en una silla al frente de su negocio, junto a su hija adolescente.

La ciudad no tiene electricidad ni señal telefónica. Está prácticamente aislada porque las vías de acceso además han empezado a ser cerradas.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ratificó que La Guaira, un estado costero en el norte de Venezuela y vecino a Caracas, es el estado más afectado por los terremotos e indicó que ha sido declarado “zona de desastre natural por la cantidad de edificios que colapsaron”, cuya cantidad no precisó de inmediato.

El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos explicó que ambos temblores conformaron un “doblete sísmico”, un fenómeno en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con pocos segundos de diferencia en la misma zona.

Voluntarios buscan posibles víctimas en un edificio colapsado tras dos terremotos consecutivos en Caraballeda, estado de La Guaira.
Voluntarios buscan posibles víctimas en un edificio colapsado tras dos terremotos en Caraballeda, estado de La Guaira.
Foto: AFP

“Todo de desplomó”

“Fue terrible. Todo, todo se desplomó”, lamenta Yilsmaris Blanco mientras observa pávida el desastre en que quedó convertida Catia la Mar.

“Le damos gracias a Dios porque (...) estamos vivos, pero hay personas que están ahorita sufriendo con sus familiares tapiados, con sus familiares pisados que no los pueden sacar”, aseguró a la AFP esta mujer de 39 años.

En La Guaira, a 40 minutos de Caracas, se encuentra el aeropuerto de Maiquetía.

“No tenemos nada, ahorita no tenemos nada, ni siquiera fuerza, ni valor para meternos ahí, imagínate tú”, cuenta Larry Rojas, de 49 años y uno de los miles de residentes afectados en una zona de Catia la Mar.

Un voluntario busca posibles víctimas entre los escombros tras un doble terremoto en Caraballeda, estado de La Guaira.
Un voluntario busca posibles víctimas entre los escombros tras un doble terremoto en Caraballeda, estado de La Guaira.
Foto: AFP

Algunos edificios se mantienen en pie como pueden, con grandes grietas y paredes abiertas visibles desde el exterior. “Necesitamos que vengan a ayudarnos. Hay gente viva ahí, hay gente muerta”, dijo Paola Sanoja, de 31 años, apuntando a un edificio que quedó torcido y con los apartamentos al descubierto, donde uno de sus familiares está desaparecido. “Necesitamos saber de nuestros familiares”, vocifera, junto a otra mujer que llora desconsolada. Al fondo, decenas de personas se arremolinan en torno el edificio que ha quedado en pie, al costado de una avenida ajetreada de motocicletas y autos que tocan bocina.

Decenas de otros edificios quedaron totalmente colapsados y reducidos a escombros.

Muchos vecinos pasaron la noche en las calles. El jueves por la mañana, todavía no había electricidad en buena parte de la región.

En Playa Grande, Dani Rizo reclamaba ayuda para rescatar a una niña a la que escuchaban desde hacía horas bajo los escombros de una vivienda colapsada. “Está atrapada desde anoche, si vienen (con ayuda) la podemos sacar, necesitamos una retroexcavadora”, dijo desesperado este residente de 48 años.

Residentes buscan víctimas entre los escombros de un edificio colapsado en Catia La Mar, estado La Guaira.
Residentes buscan víctimas entre los escombros de un edificio colapsado en Catia La Mar, estado La Guaira.
Foto: AFP

“Falta ayuda”

Decenas de rescatistas trabajaban como podían entre los escombros y las autoridades vigilaban de cerca cómo ciudadanos intentan por su cuenta encontrar a sus allegados gritando sus nombres. Los periodistas de la AFP presenciaron cómo familiares recuperaron en medio de la noche los cadáveres de un hombre y una mujer y los metieron en la cajuela de una camioneta. Una farmacia de Catia la Mar quedó con sus puertas de vidrio destruidas y sus anaqueles vacíos.

“Lo que hace falta es ayuda, más que todo con los equipos técnicos, los equipos que están en Caracas, que saben qué (herramientas) usar, que pueden venir a ayudar aquí a La Guaira, que se vengan”, clama con aliento entrecortado José Pacheco, jefe de operación del Grupo de Rescate Unido de Venezuela.

Pacheco, socorrista de 52 años con tres décadas de experiencia, contaba unas 14 edificaciones afectadas a su alrededor y dijo que “nunca” había visto “algo parecido”.

Antonio Bermúdez, residente de 45 años de La Guaira, se encontraba en el salón de su casa cuando “de repente” empezó el temblor. “Me empecé a mover, busqué refugio bajo una columna. Estaba entre mi cuarto y la ducha. Temblaba más duro, temblaba más duro”, recuerda.

Residentes observan uno de los bloques de viviendas dañados por los terremotos en La Guaira (Venezuela)
Residentes observan uno de los bloques de viviendas dañados por los terremotos en La Guaira (Venezuela)
Foto:EFE/ Ronald Pena R.

“Me agarré a la pared, me agarré a la pared, me agarré a la pared y el edificio empezó a bajar”, explica sentado contra un muro en la calle, mientras intenta acomodar una pierna que no puede mover luego de que una “placa” le quedara encima mientras intentaba salir de entre los escombros.

En la noche oscura, algunos residentes corrían con linternas, mientras los vehículos de emergencia iluminan brevemente las calles con sus sirenas y los sobrevivientes también buscan refugio.

“No tenemos tampoco ni agua, estamos muertos de sed, nos metemos a la estructura y estamos temerosos de que se caiga también”, añade Larry Rojas. “De verdad que alguien que nos ayude, que envíen maquinaria. Es lo que necesitamos para entrar a los edificios que están caídos”, pide.

La presidenta encargada Delcy Rodríguez visitó ayer esta región que declaró “zona de desastre”. EFE, AFP

Uruguay ofrece ayuda y espera qué le piden

“Uruguay expresa su solidaridad con las autoridades y el pueblo venezolano. Seguimos con atención la evolución de la situación y reiteramos nuestra disposición a colaborar en lo que el gobierno venezolano considere necesario”, escribió en X su presidente, Yamandú Orsi.

Por su parte, la vicecanciller, Valeria Csukasi, manifestó que el Gobierno trabaja en retomar el contacto con los miles de uruguayos que viven en Venezuela, quienes de momento solo han reportado pérdidas materiales.

Entre los afectados está el cónsul general, Fernando Gustavo Sotelo, quien sufrió “una situación personal dramática en su propia casa”, informó Csukasi. “Por suerte ha ido retomando contacto con los uruguayos y uruguayas, que son muchos, que están en Venezuela. No hay, por lo menos hasta el momento, para reportar pérdidas más que materiales, lo cual no quita la tragedia que significa para mucha gente que pierde su casa”, informó la vicecanciller. Para centralizar la ayuda, las autoridades uruguayas han habilitado una línea telefónica de emergencia (+58 424 238 03 70).

Un hombre carga una caja mientras estallaban saqueos en Catia La Mar, estado de La Guaira, a unos 30 km al noroeste de Caracas.
Un hombre carga una caja mientras estallaban saqueos en el estado de La Guaira, a unos 30 km al noroeste de Caracas.
Foto: AFP
LA GUAIRA

Saqueos a varios comercios destruidos por los terremotos

Decenas de personas asaltaron ayer jueves en la localidad venezolana de La Guaira varios de los comercios destruidos por los dos terremotos ocurridos el miércoles. Montándose sobre los techos de varios establecimientos desplomados y hasta atravesando calles totalmente rotas, grupos de personas ingresaron, como pudieron, a estos locales para llevarse alimentos, medicinas y hasta electrodomésticos como televisores, lavadoras o aires acondicionados.

Algunos sacaban los productos de sus cajas y se los llevaban en bolsas. EFE pudo ingresar a una de las sedes de la farmacia Farmatodo, en la zona conocida como Caribe y observó cómo sus anaqueles quedaron totalmente vacíos. “De un momento a otro (…) Comenzaron a romper una pared que es donde estaban chucherías (golosinas), refrescos y demás (…) y yo estaba aquí cargando mi teléfono”, contó Gabriel Aldana, de 18 años y residente de la ciudad de Caraballeda.

Equipos antimotines bajaban por la vía que comunica a La Guaira con Caracas mientras ocurrían estos saqueos.

El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, dijo a EFE ayer jueves que la situación en las zonas afectadas por los terremotos en Venezuela es de una “devastación realmente aterradora”, mientras el organismo coordina el despliegue de al menos 12 equipos internacionales de búsqueda y rescate.

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