El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó ayer martes a Colombia en la primera parada de una gira por América Latina para reunirse con líderes afines a Donald Trump, en un viaje que también lo conducirá a Ecuador y Perú. En Barranquilla, se reunió con el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, que estrena esa ciudad como sede alterna de la Presidencia de Colombia.
En conferencia de prensa, el secretario de Estado auguró una “época dorada” entre su país y Colombia, una “nueva etapa de cooperación que no tiene precedente”. Los temas sobre la mesa fueron la seguridad regional y la lucha contra el narcotráfico.
Rubio prometió, además, una relación “más fuerte” con Colombia tras la “mala gestión” de la izquierda, en referencia al gobierno del expresidente Gustavo Petro. La bilateral resultó en la adherencia a los “acuerdos de Barranquilla”, con los que buscan reconstruir el país tras el terremoto del pasado 10 de agosto y recuperar la economía.
En medio de su discurso, el secretario de Estado aseguró que conoce a De La Espriella “desde hace varios años”. Sobre el mandatario, señaló que está seguro que “hará un gran trabajo por el país”. “Es un hombre enérgico, fuerte. de visión, es un hombre valiente porque está confrontando una situación difícil”, puntualizó.
Al respecto de los temas abordados en el encuentro bilateral, el funcionario norteamericano señaló que “se habló mucho de los temas de seguridad y siempre el tema de seguridad es clave porque sin la seguridad no puede haber prosperidad”.
“Las amenazas a la seguridad que enfrenta Colombia son las mismas que enfrentamos en Estados Unidos”, apuntó. Por su parte, De la Espriella publicó un mensaje en su cuenta de X tras la reunión, donde señaló que el “encuentro de alto nivel ratifica, con hechos y absoluta determinación, que la alianza estratégica entre Colombia y los Estados Unidos está más firme que nunca”.
De igual forma, sobre los temas abordados, el jefe de Estado adelantó: “Avanzamos en una agenda conjunta para fortalecer la seguridad regional, combatir frontalmente el narcoterrorismo, cumplir y colaborar en los asuntos fronterizos y abrir nuevas oportunidades de inversión, desarrollo y prosperidad para nuestros pueblos”.
“Colombia retoma su liderazgo internacional con seriedad, carácter y una diplomacia de resultados, no de discursos”, cerró De la Espriella.
Por otro lado, Rubio y el canciller colombiano Omar Bula firmaron dos memorandos de entendimiento. El primero fue el marco de Cooperación entre el gobierno de Colombia y el de Estados Unidos para el aseguramiento de las cadenas de suministro en la minería y el procesamiento de minerales críticos y tierras raras. El segundo memorando se trata de cooperación estratégica civil en materia nuclear.
Nuevo gobierno
En su primer mes en el cargo, De la Espriella puso en marcha un plan para doblegar con bombardeos a los poderosos carteles de la cocaína y terminó las negociaciones de paz impulsadas por Petro.
Su gobierno autorizó operaciones militares conjuntas con Estados Unidos y en agosto recibió al jefe del Comando Sur para discutir su estrategia contra el narco.
También se sumó al Escudo de la Américas, la coalición de países liderada por Trump para luchar contra el tráfico de drogas en la región.
Países aliados
Según el Departamento de Estado estadounidense, el objetivo del viaje de Rubio es “reforzar la cooperación en la lucha conjunta contra el narcoterrorismo” y “profundizar las relaciones comerciales” con Colombia, Perú y Ecuador.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, varios países como Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Honduras han iniciado o consolidado alianzas con la Administración estadounidense.
Washington ha manifestado su voluntad de influir en la región latinoamericana en nombre de la “doctrina Donroe”, una fusión del nombre de pila de Donald Trump y el apellido de James Monroe, presidente estadounidense que designó a América Latina como esfera de influencia de Estados Unidos hace más de dos siglos.
La gira ocurre tras la captura en enero del mandatario venezolano Nicolás Maduro en un operativo militar de Estados Unidos en Caracas. Y pocos días después del anuncio de un acuerdo con el gobierno interino de Venezuela que otorga a Washington el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de las reservas petroleras del país.
Esas reservas “estaban bajo control de China, Rusia e Irán”, aseguró Rubio. “Así que creo que estarán mucho mejor con Estados Unidos”, enfatizó.
En Quito, Rubio será recibido por Noboa, uno de los mayores socios de Washington en la lucha antinarco. Estados Unidos y Ecuador actualmente llevan a cabo operativos contra embarcaciones presuntamente ligadas a las mafias en el Pacífico ecuatoriano. En una semana al menos cinco barcos han sido hundidos en estas acciones militares.
Flexibilizan el porte de armas
Abelardo de la Espriella flexibilizó ayer las restricciones para el porte de armas legales en el país. El mandatario expidió un decreto para suspender un requisito que desde 2015 impedía a los ciudadanos que poseen armas de manera legal portarlas en lugares públicos. “No hay derecho a que los bandidos estén armados hasta los dientes y la gente inocente no pueda defenderse”, dijo De la Espriella en un video divulgado en X. El presidente agregó que el decreto no altera las restricciones vigentes para la compra de armas: quienes quieran adquirirlas deben cumplir con “condiciones físicas, psíquicas y emocionales”, dijo. Aunque el Estado posee el monopolio de la fuerza, hay un mercado ilegal para la compra de todo tipo de fusiles, pistolas y municiones.