Un coche bomba atribuido a la guerrilla del ELN dejó un civil muerto y once heridos en Colombia, mientras el gobierno intensifica las operaciones para doblegar a los que llama “narcoterroristas”.
El ataque del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se produjo el mismo día en que las fuerzas armadas colombianas llevaron a cabo el bombardeo más letal en años, con un saldo de 20 guerrilleros muertos en la Amazonía.
El automóvil explotó el lunes cerca de la medianoche junto a una estación de policía del municipio Los Patios, cerca de la frontera con Venezuela. El hombre fallecido tenía 23 años y era de nacionalidad venezolana, dijo a Caracol Radio el coronel Jimmy Belalcázar, comandante de la policía local que adjudicó el atentado al ELN.
Entre los heridos hay dos policías. Uno de los uniformados tiene “mutilación” de la pierna izquierda y otro fue afectado por las “esquirlas” del explosivo, añadió.
Desde que llegó al poder el 7 de agosto, el presidente Abelardo de la Espriella impone una línea dura para enfrentar a los grupos armados. “Vamos a perseguir con mano de hierro a quienes atenten contra los colombianos, hasta capturarlos, desmantelar sus estructuras y devolverles la tranquilidad a nuestras comunidades”, dijo De la Espriella en X.
El bombardeo del ejército el lunes fue el tercero en menos de un mes, mientras los grupos armados han amenazado al nuevo gobierno con responder a los ataques de las fuerzas de seguridad.
“Donde los terroristas pretendan sembrar miedo, allí estará el Estado con toda su fuerza”, dijo el presidente que en sus primeras semanas de gobierno consiguió abatir a al menos 38 guerrilleros.
En los últimos años las guerrillas y carteles colombianos se han fortalecido con las rentas del narcotráfico, la minería ilegal y otros delitos. Las recientes elecciones estuvieron marcadas por la violencia política y un recrudecimiento del conflicto armado con bombas, drones explosivos y numerosos atentados. AFP