El gobierno de Irán afirmó este domingo 13 de setiembre que el acuerdo alcanzado con el sultanato de Omán sobre las rutas marítimas en el estrecho de Ormuz no implicará la reapertura de la estratégica vía naval. Teherán exige que Estados Unidos retome primero los compromisos asumidos en el Memorando de Islamabad firmado en junio. La medida mantiene bajo presión el comercio mundial.
El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, dejó clara la postura de su administración respecto al conflicto naval que afecta el flujo energético global. "El acuerdo con el sultanato de Omán, en ningún caso significará que se reabrirá el estrecho de Ormuz", indicó el jefe de la diplomacia iraní en una entrevista concedida al medio Al-Araby Al-Jadeed. Araqchí remarcó que la condición ineludible de Teherán para habilitar el paso de buques es que Washington vuelva a cumplir sus obligaciones diplomáticas, las cuales incluían el levantamiento del bloqueo naval y la liberación de fondos congelados en el exterior.
Las conversaciones técnicas y diplomáticas entre las autoridades iraníes y de Mascate concluyeron a principios de este mes con el diseño de itinerarios de navegación seguros. El pacto formal será presentado oficialmente este lunes durante una cumbre diplomática en la capital omaní, que reunirá a representantes de Arabia Saudí, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos e Irak.
En dicho encuentro se entregarán los mapas detallados de la nueva ruta marítima para facilitar la circulación regional. Sin embargo, Baréin se desmarcó de la reunión tras denunciar que su infraestructura civil sufrió ataques recientes por parte de Irán.
Crisis económica en Irán y el impacto del bloqueo naval estadounidense
Mientras las tensiones geopolíticas se concentran en el área marítima, la población en la capital persa enfrenta un preocupante deterioro de sus condiciones materiales. Para amplios sectores de la sociedad, el impacto directo de la crisis económica en Irán ha pasado a ser una amenaza diaria más apremiante que el riesgo de eventuales bombardeos militares. Con una inflación interanual que alcanzó el 89 % y la divisa local cotizándose por encima de los 2,3 millones de riales por dólar, el costo de vida se ha vuelto insostenible para las familias trabajadoras.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, denunció que las duras sanciones impuestas por el gobierno norteamericano buscan aislar financieramente a la nación, afectando la importación de insumos básicos. Pezeshkian afirmó este domingo que las medidas coercitivas están bloqueando el acceso a alimentos y medicamentos.
El impacto en los comercios locales es visible: el rubro de los alimentos registró un alza del 127,5 % en comparación con el año anterior, mientras que la atención médica aumentó un 87 %, obligando al consumo exclusivo de artículos de primera necesidad.
Consecuencias del asedio económico en el comercio marítimo de Teherán
Desde el ámbito legislativo y empresarial de Teherán, las autoridades reconocen que el país atraviesa una coyuntura crítica provocada por el prolongado bloqueo naval a Irán. Las exportaciones e importaciones globales de la nación sufrieron un desplome estimado en un 35 %, tras la activación de la operación estadounidense 'Paria Económico' a finales de agosto. Parlamentarios oficialistas pidieron paciencia a la ciudadanía frente a la escalada del conflicto financiero.
Por su parte, analistas de la Cámara de Comercio Irán-China advierten que, a diferencia de los intercambios comerciales habituales bajo sanciones coercitivas, un asedio económico sobre el mar genera un daño unilateral. La falta de liquidez y el aislamiento financiero agravan las pérdidas operativas cotidianas del mercado interno. Las restricciones continuadas al tráfico de cargueros mantienen el escenario internacional bajo alta incertidumbre.
Con información de EFE
Este contenido fue hecho con la asistencia de inteligencia artificial y verificado por un periodista de El País.