La Corte Suprema de Brasil enfrenta una crisis sin precedentes a solo 24 días de las elecciones. El presidente del Tribunal Supremo Federal (TSF) intentó ayer frenar las disputas internas de la convulsionada institución al suspender una serie de decisiones hostiles entre sus jueces.
Desatado por una investigación sobre el enorme esquema de fraude vinculado al Banco Master, el pulso en la corte toca de lleno la campaña electoral, cuando el presidente Luiz Inácio Lula da Silva buscará la reelección ante el senador Flávio Bolsonaro.
El presidente del máximo tribunal, Edson Fachin, suspendió decisiones opuestas de dos magistrados que habían apartado y luego reincorporado al director de la Policía Federal (PF).
El juez Flávio Dino, exministro de Justicia de Lula, ordenó ayer reincorporar al jefe policial Andrei Rodrigues, de un día para otro, contra una decisión de su colega André Mendonça, quien había suspendido el martes a Rodrigues tras acusar a la PF de haberlo espiado ilegalmente. Dino justificó el regreso de Andrei para evitar “daños irreparables” a los casos bajo su jurisdicción. Rodrigues retomó ayer mismo sus funciones en la sede de la PF en Brasilia.
Fachin también ordenó la “suspensión de todo y cualquier procedimiento” de investigación contra integrantes del máximo tribunal hasta nueva deliberación de la Corte.
Guerra interna
El enfrentamiento entre magistrados escaló la semana pasada tras la divulgación de un informe policial que reveló mensajes enviados por el banquero Daniel Vorcaro (expropietario de Master) a un número atribuido al juez del Supremo Alexandre de Moraes. Vorcaro, relacionado con figuras del poder en Brasilia, solicitaba ayuda para evitar una investigación que derivó poco después en su arresto, en noviembre, bajo sospecha de participar en un multimillonario fraude financiero que terminaría con la liquidación de su banco.
Moraes condujo el juicio que el año pasado llevó a la cárcel al expresidente Jair Bolsonaro por un intento de golpe de Estado en 2022. Los mensajes de Vorcaro se divulgaron por orden de Mendonça, exministro de Justicia de Bolsonaro y designado en la corte por el exmandatario. Mendonça pidió determinar si el destinatario era Moraes, pero Fachin decidió ayer suspender ese proceso y que se discuta en el plenario de la Corte el 15 de setiembre.
En base a informes secretos de inteligencia policial, Moraes denunció a su colega Mendonça por abuso de autoridad al apuntar en su contra. Fue entonces que Mendonça acusó a la PF de espionaje ilegal y ordenó la suspensión preventiva de su director general, una resolución que duró menos de 24 horas. Ayer por la tarde, después de horas de incertidumbre, Fachin decidió finalmente suspender las órdenes de Mendonça y Dino y resolvió mantener a Rodrigues al frente de la PF.
También citó a Rodrigues para que presentara información en un plazo de 48 horas. Según la resolución emitida por el tribunal, solo después de esta declaración el presidente de la Corte analizará la continuidad de Rodrigues al mando de la PF. Al intervenir directamente en la disputa, Fachin declaró que las sucesivas decisiones habían generado un “conflicto irreconciliable de posiciones judiciales” y determinó que la controversia debía ser gestionada ahora por la presidencia del Tribunal.
Otra señal que ilustra la dimensión de la crisis fue la cancelación de la sesión plenaria del tribunal, prevista para la tarde de ayer. Fue cancelada por Fachin antes de anunciar las medidas. Esta medida es atípica y se ha producido en situaciones en las que no había quórum para dictar sentencia, debido a que los ministros se encontraban fuera de Brasilia o durante recesos informales causados por días festivos entre semana.
Caso fake news
Otra de las medidas de Fachin fue apartar a Moraes de investigación sobre la trama de fake news que se inició hace siete años. La investigación continuará, ahora bajo la dirección del propio presidente del tribunal, quien en su decisión dejó entrever el cierre del caso. Fachin ordenó remitir el material a la Procuraduría General de la República para evaluar qué investigaciones tienen mérito para convertirse en denuncias formales y cuáles deben ser archivadas. Esto frena el crecimiento expansivo del caso, criticado por juristas por su “naturaleza perpetua”.
En el plano político, el “Inquérito das Fake News” fue la principal herramienta judicial contra el ecosistema digital de la derecha y aliados de Bolsonaro. La remoción de Moraes es leída como una victoria política para la oposición, que históricamente lo catalogó como un “dictador judicial”. (Con información de O Globo y AFP)
Acción y reacción
Lula da Silva. “Dada la gravedad del mayor crimen financiero de la historia de Brasil, el pueblo necesita medidas inmediatas para enfrentar la crisis institucional del Poder Judicial. Es urgente la ruptura total del secreto de las investigaciones de los involucrados en el caso Master”.
André Mendonça. “La suspensión cautelar de la función pública es constitucionalmente admisible cuando está fundada en elementos concretos, sometida a la proporcionalidad y destinada a neutralizar un riesgo efectivo para la persecución penal”, justificó sobre el apartamiento del director de la PF.
Flávio Dino. “Es comprensible que el honorable ministro André Mendonça tenga discrepancias, ya sean funcionales o personales, con la Policía Federal (...). Pero tales derechos no pueden servir de base para dictar una resolución en su propio nombre”.
Lula busca cambiar el foco
Lula da Silva se comunicó con ministros del Tribunal Supremo Federal (TSF) para abordar la crisis que atraviesa el Tribunal. El mandatario ya había estado compartiendo con los ministros más cercanos a él la impresión de que el presidente del Tribunal, Edson Fachin, debía tomar el control del conflicto interno. Las conversaciones se llevaron a cabo con al menos dos magistrados, consignó O Globo.
Según fuentes, Lula creía que Fachin podría perder influencia interna si demoraba la actuación. La facción del Tribunal Supremo más cercana a Lula está formada por Gilmar Mendes, Cristiano Zanin, Flávio Dino y Alexandre de Moraes, un grupo que se opone a André Mendonça.
Al mismo tiempo, sus aliados afirman que Lula cree que la solución debe provenir del propio Tribunal Supremo. Antes del fallo de Edson Fachin ayer a la tarde, tanto Lula como los asesores presidenciales declararon en privado que la demora en tomar medidas estaba exacerbando el antagonismo entre los ministros.
Un interlocutor habitual de Lula afirma que el presidente quiere centrar su campaña en temas que resuenan con la vida cotidiana de la sociedad y, de esta forma, distanciarse de la contaminación de la crisis institucional en la agenda electoral.
Las encuestas publicadas en los últimos días, como la de Quaest que indica un empate numérico entre Lula y Flávio en la segunda vuelta, han hecho saltar las alarmas entre los allegados al presidente.
Según dos personas que forman parte del equipo del candidato del Partido de los Trabajadores, la postura que se espera que adopte la campaña es que se debe levantar todo el secretismo que rodea a las investigaciones, como lo ejemplifica la propia publicación de Lula en las redes sociales ayer en reacción a la crisis. En el texto, el presidente criticó lo que llamó “filtraciones selectivas que afectan la contienda electoral” en relación con los ministros de la Corte y el caso Master.
Acto de Flávio donde acuchillaron a su padre
El candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro reunió ayer miércoles a decenas de seguidores en el lugar donde su padre, el exmandatario Jair Bolsonaro, fue acuchillado durante su campaña electoral victoriosa de 2018.
“Hoy conseguí completar la ruta que mi padre no logró completar”, afirmó el candidato durante un acto en la ciudad de Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais, realizado a menos de un mes de la primera vuelta de las elecciones.
El senador del Partido Liberal también visitó el hospital donde el expresidente fue atendido de urgencia, después de que un hombre con trastornos mentales lo acuchillara en el abdomen. El padre, condenado en 2025 a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado, se encuentra en prisión domiciliaria por los numerosos problemas de salud que arrastra, en su mayoría derivados de la agresión física.
Flávio Bolsonaro tenía previsto realizar un acto en Juiz de Fora en el segundo día de la campaña para recordar el incidente, pero el mal tiempo impidió que tomara el vuelo. El estado de Minas Gerais, con una población de 21 millones de personas, grandes ciudades y un poderoso sector agropecuario, es considerado estratégico desde un punto de vista electoral, debido a su perfil variopinto.
Desde el fin de la dictadura militar y el restablecimiento de la democracia en 1985, ningún candidato ha llegado a la Presidencia sin ganar antes en Minas Gerais.
Las últimas encuestas colocan a Bolsonaro en cabeza con un 40% de las intenciones de voto en este estado, frente al 37% del presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva. A nivel nacional, Bolsonaro lidera por primera vez según BTG/Nexus, con el 46% frente al 45% de Lula, lo que marca un empate técnico. EFE
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