Acusaciones entre jueces y una Corte en crisis: el escándalo que sacude Brasil a un mes de las elecciones

Cruce de denuncias entre el juez Alexandre de Moraes y un colega aumentan la crisis sin precedentes que vive la Corte Suprema de Brasil. El presidente Lula da Silva llamó a investigar "sin distinciones"

Luiz Inacio da Silva y Alexandre de Moraes
El presidente de Brasil, Luiz Inácio da Silva, saluda al presidente del Tribunal Superior Electoral, Alexandre de Moraes.
Foto: AFP

A un mes de la primera vuelta electoral, la Corte Suprema de Brasil atraviesa una crisis interna sin precedentes por las acusaciones cruzadas entre dos de sus jueces, un enfrentamiento que amenaza con polarizar aún más las elecciones del próximo 4 de octubre. La crisis institucional estalló cuando se conocieron esta semana los mensajes de Daniel Vorcaro, un banquero encarcelado por uno de los mayores fraudes financieros en Brasil.

Vorcaro, en prisión preventiva desde marzo, era el dueño del extinto Banco Master, desde el cual tejió una red de contactos con las más altas autoridades del país, desde jueces del Supremo hasta dirigentes políticos de las más diversas ideologías.

En este contexto, la Policía encontró en su celular mensajes comprometedores con Alexandre de Moraes, uno de los diez magistrados que hoy componen el Supremo, famoso por haber conducido el juicio que llevó a prisión al expresidente Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado.

Esos mensajes han dejado entrever la cercanía entre De Moraes y Vorcaro, quien le llegó a pedir protección frente a las investigaciones y hasta le consultó, días antes de su detención, si debía abandonar Brasil.

En los mensajes de Vorcaro, poco antes de su arresto, el banquero preguntaba si debía salir del país: “¿Crees que el lunes ya tengo que estar afuera?”. Días antes, en otro mensaje, dijo: “Siempre juntos. Sabes que te tengo todo el agradecimiento de mi vida”.

Según esas indagaciones, De Moraes revisó, además, un millonario contrato de prestación de servicios entre el despacho de abogados de su esposa, Viviane Barci de Moraes, y el Banco Master. Todo ha salido a la luz después de que el juez André Mendonça levantara el secreto judicial y solicitara al presidente del Supremo, Luiz Edson Fachin, analizar el caso en el pleno de la corte.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, gesticula durante la firma de un decreto que establece el protocolo nacional para emergencias cardiovasculares en el Palacio de Planalto en Brasilia.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en el Palacio de Planalto en Brasilia.
Foto: AFP

El escándalo, que se arrastra desde 2025, también ha salpicado al director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y al fiscal general, Paulo Gonet, que ha pedido la nulidad del proceso.

“Ninguna autoridad está por encima de la Constitución. Ningún poder está por encima de la ley. La gravedad de los hechos no autoriza atajos”, expresó ayer viernes Edson Fachin en un acto oficial junto al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien a su vez le pidió “no esconder absolutamente nada”.

En medio de una fuerte presión por su renuncia, De Moraes contraatacó solicitando investigar a Mendonça por “fuertes indicios” de improbidad administrativa, abuso de autoridad, delito de responsabilidad y por supuestamente favorecer a políticos.

El juez De Moraes enmarcó su petición en una investigación contra las fake news abierta en el Supremo desde 2019 y que tramita bajo secreto de sumario.

Alexandre de Moraes
El juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, hace un gesto durante una audiencia en la Corte Suprema de Brasil.
Foto: AFP

Esta crisis en el Supremo se produce a un mes de las cada vez más inciertas elecciones presidenciales, para las que parten como favoritos Lula y el senador Flávio Bolsonaro.

El candidato del Partido Liberal pidió en sus redes sociales transformar “la indignación en acción el próximo 7 de septiembre”, para cuando ha convocado una manifestación en San Pablo con motivo del Día de la Independencia.

El caso Master ha alcanzado también a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente. La policía investiga giros millonarios solicitados por Flávio Bolsonaro a Vorcaro que, según el candidato derechista, se usarían para financiar una película biográfica sobre su padre.

“La sociedad necesita reaccionar pacífica y democráticamente. Es hora de decir basta”, afirmó eljueves en una nota el líder de la oposición en el Senado, Rogério Marinho, quien acusó a Moraes de ejercer un “poder sin control”.

El senador brasileño y aspirante a la presidencia Flavio Bolsonaro en São Paulo, Brasil, el 18 de junio de 2026; y al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva
El senador brasileño y aspirante a la presidencia Flavio Bolsonaro y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Foto: AFP

Lula, que ha visto drásticamente recortada su ventaja con respecto a Flávio en los sondeos de intención de voto, participó ayer viernes en un acto oficial sobre nuevos fondos para la Justicia al lado de Edson Fachin y Paulo Gonet.

El presidente expresó su temor a que los brasileños pierdan “la esperanza, la fe y la credibilidad en las instituciones” tras el escándalo y volvió a defender una reforma del Poder Judicial. “Nadie, nadie, en nombre de la democracia, puede utilizar el cargo que ocupa en beneficio personal. Nadie”, zanjó.

Lula exigió el jueves investigar “sin blindaje de nadie” un megaescándalo de corrupción que ha desatado la crisis en la corte suprema. “Es fundamental que se investigue a todo el mundo, (...) duela a quien duela”, afirmó Lula en un video grabado en su despacho y difundido en redes, en el que calificó al caso Master como “el mayor robo de la historia” de Brasil.

“Ante la gravedad del momento, el pueblo brasileño espera que el presidente de la corte suprema y el Ministerio Público lideren un proceso que garantice la integridad y confianza en las investigaciones”, agregó. EFE, AFP

Flávio Bolsonaro
El senador y candidato presidencial derechista de Brasil, Flávio Bolsonaro, y su esposa Fernanda en Río de Janeiro.
Foto: AFP

Flávio sigue achicando diferencia con Lula

Lula sigue liderando la intención de voto, con 38%, pero Flávio Bolsonaro, con 33%, sigue reduciendo la diferencia. Flávio le descontó un punto porcentual a Lula en el último mes, desde los seis puntos que los distanciaban en agosto hasta cinco puntos en septiembre, según el sondeo divulgado el jueves por Datafolha. En la anterior encuesta de esta misma firma, realizada en agosto, Lula tenía un 39% y Bolsonaro un 33% para la primera vuelta presidencial del 4 de agosto. Según Datafolha, para una segunda vuelta Lula bajó desde el 47% a 46%, mientras Flávio subió de 43% a 44%.

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