Estados Unidos recordó ayer viernes los 25 años de los atentados del 11 de setiembre en Nueva York, centro de un homenaje en el que no participó el presidente Donald Trump, quien prefirió asistir a una ceremonia en el Pentágono.
Hace un cuarto de siglo, aviones de línea secuestrados por la organización yihadista Al Qaeda derribaron las Torres Gemelas en Nueva York y golpearon el Pentágono. Un cuarto avión cayó en Pensilvania. Los ataques dejaron casi 3.000 muertos.
“Hoy renovamos el juramento sagrado que hicimos por primera vez en sus nombres (de las víctimas) hace un cuarto de siglo. Nunca, jamás olvidaremos. Por eso luchamos hoy”, dijo Trump en la ceremonia en Washington. “No tenemos opción. Solo puede haber victoria. Luchamos con fuerza. Luchamos para ganar”, añadió.
Irán en el discurso
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que la batalla contra el yihadismo continúa ahora con Irán.
En Nueva York, la ceremonia se llevó a cabo en la “Zona Cero”, en el sur de Manhattan donde se levantaban las Torres Gemelas, y asistieron el vicepresidente JD Vance y cuatro exmandatarios estadounidenses: Joe Biden, Barack Obama y Bill Clinton, los tres demócratas, así como el republicano George W. Bush, quien gobernaba el día de los atentados.
Junto a ellos ocupó un lugar destacado Zohran Mamdani, de 34 años, perteneciente al ala izquierda del Partido Demócrata y primer alcalde de la ciudad en prestar juramento sobre el Corán.
Una gran multitud se reunió allí para la solemne ceremonia anual, que reconstruyó los acontecimientos de ese día minuto a minuto y concluyó poco antes de las 13:00 locales.
Los familiares de las víctimas leyeron la lista de nombres de los fallecidos en medio de una fuerte vigilancia policial.
“Cada vez es un momento muy difícil para nosotros, y este año aún más porque llegamos al hito de los 25 años”, declaró a la AFP John Fila, un bombero presente a unos cientos de metros durante otra ceremonia en Manhattan.
Una pequeña protesta contra el islam se concentró frente a la alcaldía y marchó hacia la Zona Cero, flanqueada por una fuerte presencia policial y contramanifestantes.
Giuliani “ofendido”
Tras los atentados, los actos antimusulmanes se dispararon en Nueva York y en el resto de Estados Unidos. La policía también reforzó la vigilancia de las comunidades musulmanas en nombre de la lucha contra el islamismo, a través de un programa que posteriormente fue abandonado.
En 2001, “por supuesto ya había una población musulmana en Nueva York, pero era menos numerosa y prácticamente no tenía peso político. Desde entonces, la situación ha cambiado considerablemente, tanto en la ciudad como a escala nacional”, señaló a la AFP el politólogo Lincoln Mitchell.
Pese a ello, algunas voces conservadoras pidieron que Mamdani no asistiese a las conmemoraciones, entre ellas la de Rudy Giuliani, alcalde de Nueva York en el momento de los atentados y quien luego fue abogado de Donald Trump.
Giuliani se declaró ofendido por la presencia del actual alcalde en la “Zona Cero”.
Esta semana, Mamdani anunció la publicación de decenas de miles de documentos que revelan, según él, que la ciudad ocultó información sobre la toxicidad del aire tras los atentados contra el World Trade Center.
La CIA también desclasificó y publicó decenas de informes de inteligencia presidenciales relacionados con el 11S para que coincidieran con el 25º aniversario.
Según SITE Intelligence Group, organismo especializado en la vigilancia de páginas web islamistas, Al Qaeda ha publicado imágenes de su jefe en el momento de los atentados, Osama bin Laden, y de su hijo Hamza, con motivo del aniversario.
Bin Laden fue abatido en 2011 en una operación estadounidense; su hijo, en 2019, de acuerdo con Trump.
Muertes por exposición a sustancias tóxicas
Además de las 2.977 personas fallecidas en EE.UU. el día de los atentados, principalmente en Nueva York, más de 9.400 han muerto posteriormente a causa de enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas, según el programa federal de seguimiento médico. “La gente enfermó porque los dirigentes en quienes confiaba les mintieron al asegurarles que podían respirar sin peligro un aire tóxico”, dijo Mamdani.
Entre quienes podrían ser señalados figuran el propio Giuliani y Michael Bloomberg, elegido alcalde en noviembre de 2001.
Un cuarto de siglo después de los atentados, hay unos “100 millones de estadounidenses que aún no habían nacido o eran demasiado pequeños para recordarlos”, destaca Beth Hillman, presidenta del Museo y Memorial del 11 de Septiembre.
Enfocada por mucho tiempo en el “deber de la memoria”, la institución que dirige centra ahora sus esfuerzos en la transmisión y la educación.
Teherán desafía a Trump en vísperas de las elecciones
En las calles de Teherán, algunas pancartas llaman a “matar a Trump”, mientras que otras muestran ataúdes de soldados estadounidenses. A menos de dos meses de las elecciones de mitad de mandato en EE.UU., Irán endurece su discurso y multiplica sus ataques. La guerra ya supera los seis meses, el estratégico estrecho de Ormuz sigue bloqueado y ofensivas constantes contra los buques han disparado los precios del petróleo: la república islámica lucha por aumentar el costo del conflicto para el presidente estadounidense, según analistas consultados por la AFP.
Lejos de dar prioridad a la vía diplomática u optar por la distensión, Teherán llega incluso a arriesgarse a una reanudación de las hostilidades a gran escala, como ya ocurrió durante 40 días de bombardeos israelí-estadounidenses, desde que se inició el conflicto el 28 de febrero hasta la tregua de abril.
A pesar de la muerte de numerosos dirigentes y de contar con un nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, quien permanece fuera del ojo público, Irán ha intensificado su tradicional estrategia de confrontación con el “gran Satán” estadounidense. “Considera que está ganando la guerra y que Estados Unidos la está perdiendo”, en un momento en que “no pueden permitirse una escalada”, comentó a la AFP Thomas Juneau, de la Universidad de Ottawa.
El gobierno iraní ve en este período de campaña electoral una “ventana de oportunidad para aprovechar la debilidad estadounidense y remodelar el orden regional a su favor”, continuó el analista. “Irán no puede derrotar militarmente a Estados Unidos”, consideró Ali Alfoneh, investigador del Arab Gulf States Institute. “Pero Teherán espera debilitar políticamente al presidente Trump al contribuir a una derrota republicana en las elecciones, manteniendo alto el precio de la gasolina y recordando a los votantes estadounidenses que su presidente ha arrastrado a EE.UU. a una 'guerra sin fin' que había prometido evitar”. EFE, AFP
-
¿Dónde estaba?, ¿qué hizo?: todas las versiones de Donald Trump sobre su papel tras los atentados del 11S
Nueva York revela 170.000 páginas de documentos secretos sobre el aire tóxico en la ciudad tras el 11-S
Giuliani desata polémica en Nueva York y arremete contra Mamdani antes del aniversario del 11 de setiembre