En un momento de la historia en el que el estrés y la ansiedad marcan profundamente a la vida moderna, puede resultar complicado valorar los aspectos positivos del día a día. En este contexto, una de las reflexiones más popularmente atribuidas al emperador romano Marco Aurelio sirve como un motor de motivación para comenzar cada día con una actitud positiva ante las adversidades cotidianas: "Cuando te levantes por la mañana, piensa en el privilegio de vivir: respirar, pensar, disfrutar, amar".
Esta frase del filósofo estoico refleja claramente su visión acerca de la felicidad y la gratitud que pueden sentir las personas al ser privilegiadas con el mero regalo de vivir.
Marco Aurelio, quien nació en el año 121 d.C. y falleció en el 180 d.C., fue un exponente central del pensamiento estoico, y sus ideas siguen siendo una herramienta para preservar la serenidad interna, sin importar el contexto que nos rodea. Llegó a ser emperador romano y se convirtió en un pensador que escribió para sí mismo una serie de reflexiones que hoy conocemos como Meditaciones.
La postura estoica de dar gracias a estar vivos
La visión de Marco Aurelio se centraba en comprender que hay aspectos de la vida que dependen de nosotros y otros que no. El malestar aparece, muchas veces, cuando se intenta controlar lo incontrolable. Opiniones ajenas, decisiones de otros, cambios inesperados, el curso de los acontecimientos. Allí nace buena parte de la ansiedad contemporánea, según el estoicismo.
Lejos de invitar a la gente a dejar sus problemas en el olvido, la frase previamente citada es una afirmación de agradecimiento por existir. Aun habiendo situaciones negativas que puedan afectar a una persona, esta reflexión sirve como una especie de manual para iniciar cada día con paz mental y mesura, algo que el pensamiento estoico señala como una virtud humana.
Para Marco Aurelio, la calma no es ausencia de problemas, sino una forma de posicionarse frente a ellos. No se trata de negar lo que duele, sino de evitar que ese dolor se transforme en desgaste permanente. El pensador se enfoca en la racionalidad, la autoconciencia y la resiliencia interna, una manera de pensar que ha dejado una huella en varias sociedades, según la Inue Universidad de México.
La búsqueda de la felicidad, según Marco Aurelio
El hombre que lideró al Imperio Romano por casi dos décadas, el hallazgo de la felicidad es un camino simple pero no sencillo, ya que requiere no luchar contra los elementos, y a cambio, vivir según las leyes naturales y aceptar esa realidad con serenidad, indica el medio El Mundo de España.
El objetivo es lograr que el espíritu esté libre de perturbaciones y que el mundo y sus desafíos no signifiquen una carga excesiva para una persona.
En un aporte a la psicología y a la gestión de las emociones, Marco Aurelio detalló una serie de principios que pueden ayudar a una persona a encontrar la felicidad en la vida, de acuerdo a una recopilación de la revista Telva:
- Se necesita muy poco para ser feliz: la clave para la felicidad es aprender y trabajar en los valores humanos, la espiritualidad y las relaciones.
- Hacer pocas cosas para mantener un buen estado de ánimo: entender que hay cosas en la vida que no son tan necesarias como se las cree, y tener más tiempo libre ayuda a mantener la tranquilidad.
- Se vive mejor si no se permite que te afecten mucho las cosas: no juzgar los acontecimientos externos que suceden en la vida, dejando la página del interior de una persona en blanco.
- Preocuparse un poco menos para ser feliz: no permitir que la imaginación genere preocupaciones por problemas que todavía no ocurrieron.
- Tener la muerte presente en los pensamientos ayuda a aclarar las prioridades en la vida: actuar, hablar y pensar como si la vida se estuviera por terminar ayuda a clarificar las prioridades y lleva a una mejor manera de gestionar el tiempo.