Uruguay plantó bosques de árboles en pastizales; 20 años después, los ríos transportaban mucha menos agua

Un estudio de 20 años en el norte del país midió el impacto de la plantación forestal en campos naturales, resultando en una caída del rendimiento hídrico.

Forestación con eucaliptos.
Forestación con eucaliptos.
Foto: Canva.

Uruguay transformó parte de sus pastizales tradicionales en bosques manejados, principalmente plantaciones de eucalipto y pino. El cambio trae beneficios económicos ligados a la producción de madera, pero también modifica de forma sustancial la manera en que el agua circula por el territorio. Un estudio de 20 años realizado en el norte del país aporta una de las mediciones más claras y prolongadas sobre ese efecto: dos décadas después de plantados los árboles, los ríos de la zona forestada transportaban mucha menos agua que los de la zona que se mantuvo como campo natural.

La investigación, titulada "Impactos hidrológicos de la forestación en Uruguay: un estudio de 20 años en cuencas comparadas", comenzó en el año 2000 en la estancia La Corona, ubicada en Tacuarembó. Los investigadores monitorearon dos cuencas vecinas: LC1, de 69 hectáreas, y LC2, de 108 hectáreas. Durante los primeros tres años, ambas permanecieron en pastura, el uso de suelo tradicional de la región. En julio de 2003 se plantó pino taeda (Pinus taeda) en la cuenca LC2, mientras que LC1 se mantuvo como campo natural, funcionando como referencia de comparación durante todo el estudio.

Científicos monitorearon las mismas cuencas durante dos décadas tras sustituir pastizales por bosques

Durante 17 años se midieron de forma continua los caudales de salida, la profundidad de la capa freática, las precipitaciones y otras variables meteorológicas en ambas cuencas.

Los resultados mostraron que, entre julio de 2003 y junio de 2020, el rendimiento hídrico acumulado de la cuenca forestada cayó un 35 % respecto de lo que habría producido bajo pastizal.

Sin embargo, esa reducción no fue inmediata: recién se hizo evidente a partir del cuarto año posterior a la plantación, cuando los árboles alcanzaron un desarrollo radicular suficiente. Las diferencias entre ambas cuencas resultaron estadísticamente significativas en los últimos 12 años del estudio, en comparación con los primeros cuatro.

La cuenca forestada acabó transportando menos de agua

El análisis de los caudales diarios reveló que, tras la forestación, los flujos altos —que ocurren menos del 20 % del tiempo— se redujeron entre 40 % y 50 %, mientras que los flujos bajos, que representan la mayor parte del período, cayeron entre 50 % y 70 %. Según los autores, los datos de la capa freática y del caudal acumulado sugieren que la reducción del agua disponible está asociada a que el pino, de raíces más profundas, accede a mayor volumen de agua en el perfil del suelo para su transpiración, a diferencia de las raíces superficiales típicas del pastizal.

Forestación
Forestación en Uruguay.
Foto: Difusión.

Los investigadores señalan que pocos estudios de este tipo se habían realizado en Sudamérica, aunque estudios de largo plazo en otros continentes ya habían mostrado reducciones similares en el rendimiento hídrico de tierras forestadas en comparación con pastizales.

Resultados revelan un equilibrio entre los bosques y el agua

El experimento no necesariamente significa que plantar árboles reduzca la disponibilidad de agua en todos lados y en la misma proporción, ya que el estudio solo analizó una plantación de pinos bajo las condiciones del norte de Uruguay.

Nuevas investigaciones destacaron que la densidad de los bosques, las características de las cuentas y el manejo de plantaciones son factores que influyen en el rendimiento hídrico. En síntesis, el estudio demostró que la forestación puede cambiar el aspecto y la rentabilidad de una zona, además de modificar el ciclo de agua de la superficie.

El impacto sobre la fauna

La conversión de pastizales en forestación no solo afecta el ciclo del agua: también reduce y fragmenta el principal ecosistema natural de Uruguay, con consecuencias directas sobre la fauna. Así lo determinó un estudio publicado por la Asociación Española de Ecología Terrestre (AEET), titulado "Forestación en pastizales de Uruguay: efectos sobre la diversidad de aves y mamíferos a escala de rodal y del paisaje", que analizó cinco paisajes del país con distintos niveles de forestación con eucalipto, de entre 12,6 % y 38,6 % de superficie ocupada por plantaciones en un radio de tres kilómetros.

Entre 2015 y 2017, los investigadores relevaron los distintos ambientes naturales —bosques, pastizales y humedales— y antrópicos de esos paisajes mediante cámaras trampa para el registro de mamíferos de mediano y gran porte, y estaciones de conteo por punto para aves. Los resultados mostraron que, a escala local, la sustitución de pastizales por forestación redujo la riqueza de especies de aves en un 68 % y su abundancia en un 90 %.

En el caso de los mamíferos, la caída fue de 33 % en riqueza y 22 % en abundancia. Las especies especialistas de ambientes abiertos fueron las más perjudicadas, mientras que algunas especialistas de ambientes cerrados y especies generalistas lograron adaptarse y utilizar las plantaciones forestales.

Plantación forestal en Uruguay. Foto: Archivo El País
Plantación forestal en Uruguay.

A pesar de estos efectos locales, el estudio encontró que la riqueza total de especies a escala de paisaje no disminuyó con el aumento de la superficie forestada dentro del gradiente evaluado. La excepción fue la riqueza de aves especialistas de ambientes abiertos, que sí decreció de forma significativa a medida que crecía la superficie forestada.

Los autores concluyen que la conservación de mamíferos de mediano y gran porte, junto con aves generalistas y especialistas de bosque, podría ser viable en paisajes forestados que mantengan al menos un 60 % de hábitats naturales. No obstante, advierten que sin medidas de conservación específicas podría perderse hasta un 37 % de las aves especialistas de pastizal, un ecosistema que en Uruguay ya enfrenta una reducción y fragmentación crecientes.

Este contenido fue hecho con la asistencia de inteligencia artificial y verificado por un periodista de El País.

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