"Economía resiliente", y "ambiciosa agenda de crecimiento": el planteo del gobierno de Orsi ante 190 países del FMI

El gobierno de Yamandú Orsi hizo una presentación ante los restantes 190 países del Comité Monetario y Financiero Internacional del FMI, el principal ámbito del organismo.

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Renuniones anuales del FMI y el Banco Mundial.
Foto: FMI.

En la semana que pasó, se celebraron las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) en Bangkok (Tailandia). Al igual que todos los países miembros, el gobierno de Yamandú Orsi hizo una presentación ante los restantes 190 países del Comité Monetario y Financiero Internacional del FMI, el principal ámbito del organismo. La misma se realizó a través de Rosanna Costa, la presidenta del Banco Central de Chile.

Costa hizo la presentación de Uruguay, ya que Chile tiene la titularidad de la “silla” en el comité (que comparten dicho país, Argentina, Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay). La declaración fue preparada por la delegación uruguaya (algo habitual en estas reuniones), que estuvo encabezada por el presidente del Banco Central (BCU), Guillermo Tolosa y por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) lideró el director de la Unidad de Gestión de Deuda, Herman Kamil.

La declaración señaló que “si bien el crecimiento en Uruguay se ha moderado, la economía ha demostrado resiliencia, respaldada por instituciones sólidas y marcos de política creíbles. El Producto Interno Bruto (PIB) real creció un 1,8% en 2025, por encima del crecimiento anual promedio registrado durante la última década. En 2026, la actividad experimentó una expansión interanual del 1% en el primer trimestre, seguida de una contracción del 0,5% en el segundo trimestre, lo que refleja, en gran medida, el impacto temporal de la sequía en el sector agrícola".

“Excluyendo la agricultura, la economía creció un 1,4%, impulsada por la construcción, el comercio y la industria manufacturera. El consumo privado y la inversión también aumentaron en el segundo trimestre en comparación con el mismo período del año anterior. Las perspectivas para la segunda mitad del año son más favorables, impulsadas por una demanda interna resiliente y una recuperación gradual en los sectores de bienes y servicios que se vieron afectados por choques temporales.”, agregó el documento que leyó Costa.

Tolosa participó de eventos con presidentes de bancos centrales y ministros

En el marco de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, el presidente del Banco Central (BCU), Guillermo Tolosa, compartió un desayuno con presidentes de bancos centrales y ministros de Economía, y participó en un panel junto al profesor Nouriel Roubini (uno de los que anticipó la crisis global de 2008-2009) y autoridades de otras instituciones. Allí destacó la transformación de las economías emergentes, y en particular de América Latina, ya que cuentan con marcos de política más sólidos para desenvolverse en un escenario global más fragmentado e incierto, según indicó un comunicado del BCU.

En ambas intervenciones, Tolosa sostuvo que la región desarrolló marcos de política que le permiten aprovechar los beneficios de la integración global y, al mismo tiempo, limitar su exposición a los riesgos derivados de la interdependencia. Este proceso dio lugar a lo que definió como una “Gran Moderación de los mercados emergentes”, caracterizada por una reducción significativa de la volatilidad económica, señaló el Central.

“Los últimos tiempos vienen poniendo en foco que la globalización, que la interdependencia, son riesgosas. Esos riesgos ya nos marcaron a fuego hace 25 años en la fase inicial de la globalización. Por eso hoy estamos bien posicionados para este contexto. Nuestros marcos de política se tratan de no de retroceder en la integración, sino de sostenerla con resguardos, una apertura segura, con salvaguardas”, afirmó.

Una economía menos volátil, explicó Tolosa, ofrece un entorno más predecible, lo que favorece menores costos de financiamiento y mejores condiciones para el crecimiento. Sin embargo, señaló que el reconocimiento de esta transformación por parte de ahorristas e inversores puede ser gradual, lo cual limita las posibilidades de crecimiento: “El dividendo de la estabilidad va a estar ahí, pero parecería que, dado los rezagos en las estructuras de percepción, va a llegar más tarde de lo que se esperaba”, dijo según el comunicado del BCU.

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Uno de los paneles en los que participó el presidente del Banco Central (BCU), Guillermo Tolosa en las reuniones anuales del FMI y del Banco Mundial en Bangkok.
Foto: Banco Central (BCU).

Respecto al mercado laboral, el gobierno de Orsi dijo ante el FMI que "las solidas condiciones" continúan "respaldando los ingresos de los hogares y la demanda interna. El crecimiento del empleo ha sido impulsado por un aumento sostenido del empleo formal, lo que ha compensado con creces la disminución del empleo informal". En ese sentido, puntualizó que “la tasa de desempleo descendió al 7,0 por ciento en julio, manteniéndose en niveles históricamente bajos. El ingreso real promedio de los hogares aumentó un 4,3 por ciento interanual en el primer semestre de 2026, gracias a un mercado laboral fortalecido, al incremento de los salarios reales y a los ingresos por pensiones, factores que han reforzado el poder adquisitivo de los hogares".

La inflación, las expectativas y el "ajuste gradual" de combustibles

La declaración de la delegación uruguaya, remarcó que "la política monetaria ha contribuido a un anclaje firme de las expectativas de inflación y ha respondido de manera adecuada a los ciclos económicos tanto a nivel nacional como global".

Recordó que "la inflación disminuyó de forma constante a lo largo de 2025, situándose por debajo del objetivo del 4,5% establecido por el BCU, lo que permitió iniciar un ciclo de flexibilización monetaria en julio de 2025. Tras alcanzar un mínimo del 2,9% en marzo de 2026, la inflación convergió gradualmente hacia el objetivo". No hizo mención a que en los últimos dos meses se aceleró a 4,68% interanual y que el BCU debió subir su tasa de interés de referencia de 5,75% a 6%.

El gobierno de Orsi, dijo ante el FMI que “este proceso se vio respaldado por tasas de interés más bajas y por el ajuste gradual de los precios internos de los combustibles hacia la paridad internacional, todo ello con un costo fiscal limitado. Las expectativas de inflación permanecen bien ancladas".

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Reunión del Comité Monetario y Financiero Internacional del FMI en Bankok (Tailandia).
Foto: FMI.

"Estrategia de consolidación fiscal gradual"

El equipo liderado por Tolosa señaló ante el principal comité del FMI que “las autoridades mantienen su compromiso con una estrategia de consolidación fiscal gradual, basada en el cumplimiento de los objetivos operativos de la regla fiscal y en mecanismos de salvaguarda que refuerzan la transparencia y la rendición de cuentas”.

“Los resultados fiscales hasta julio de 2026 se han mantenido en línea con los planes presupuestales; asimismo, la decisión de las autoridades de preservar sus objetivos fiscales, aun en un entorno de crecimiento menos favorable, subraya su compromiso continuo con el marco fiscal vigente”, añadió.

Además, el gobierno de Orsi marcó que “de cara al futuro, se proyecta que la deuda neta se estabilice en el 63,1% del PIB para 2030, situándose por debajo del ancla prudencial del 65%".

"El marco fiscal renovado se puso en marcha mediante un decreto publicado en junio de 2026, el cual introdujo mecanismos de corrección automática y una cláusula de escape más estricta para los años electorales. Además, el Consejo Fiscal cuenta ahora con autonomía y un mandato más amplio, lo que refuerza la rendición de cuentas. Esta estrategia y marco fiscal mantienen una trayectoria coherente con la sostenibilidad de la deuda, al tiempo que generan espacio para financiar medidas prioritarias mediante una combinación de reasignación de gastos y recursos adicionales", agregó.

El sistema bancario "se mantiene sólido" y "la desdolarización financiera avanza de manera gradual"

El gobierno de Orsi también mencionó ante el FMI que “el sistema bancario se mantiene sólido y altamente resiliente, al tiempo que la desdolarización financiera avanza de manera gradual. El sector bancario sigue siendo rentable, con una cartera de créditos morosos cercana a mínimos históricos y niveles de solvencia muy superiores a los requisitos regulatorios. Las pruebas de resistencia realizadas por la Superintendencia de Servicios Financieros (del BCU) confirmaron la capacidad del sistema para soportar una recesión severa, manteniendo al mismo tiempo colchones de capital adecuados".

“Las autoridades continúan trabajando para reducir la dolarización financiera, fomentar el crédito denominado en pesos y profundizar los mercados de capitales locales.”, añadió.

A su vez, el gobierno uruguayo enfatizó que "una gestión sólida de la deuda refuerza aún más la resiliencia fiscal. Respaldado por una estrategia de larga data orientada a profundizar los mercados de capitales locales y aumentar la proporción de deuda soberana emitida en moneda nacional —con un énfasis creciente en instrumentos denominados en pesos nominales—, Uruguay mantiene el diferencial de riesgo soberano más bajo de América Latina y una calificación de grado de inversión con perspectiva estable".

"Las emisiones globales en pesos y dólares realizadas durante 2026 confirmaron un acceso continuo a los mercados en condiciones favorables, a pesar de un entorno financiero internacional más restrictivo. La labor pionera del país en materia de finanzas climáticas, tanto en los mercados de deuda soberana como en el ámbito del financiamiento multilateral, ha ampliado su base de inversores y ha facilitado mecanismos de financiación innovadores con organismos multilaterales", agregó.

La declaración de la delegación uruguaya, hizo hincapié en que las “instituciones sólidas y políticas ambientales proactivas siguen sustentando la confianza y el acceso al mercado” para el país. “Uruguay se distingue en un entorno global volátil gracias a la alta calidad de sus instituciones, como lo demuestran sus excelentes clasificaciones en derechos políticos, libertades civiles y control de la corrupción. En materia ambiental, la generación de electricidad está prácticamente descarbonizada, con fuentes renovables que representan aproximadamente el 98%-99% de la producción”, destacó.

El equipo encabezado por Tolosa, recordó que “la posición externa de Uruguay se mantiene resiliente, respaldada por amplias reservas internacionales y precios favorables para las exportaciones de materias primas. El déficit en cuenta corriente se mantuvo reducido en 2025, situándose en el 0,5% del PIB, antes de ampliarse moderadamente a principios de 2026. Si bien la balanza comercial se debilitó —reflejando el impacto temporal de la sequía en las exportaciones agrícolas—, este efecto fue compensado parcialmente por los elevados precios de las materias primas".

"Las reservas internacionales siguen siendo abundantes: a finales de agosto de 2026, equivalían a 11 meses y un cuarto de importaciones, situándose muy por encima de las métricas de suficiencia de reservas", remarcó.

"Las autoridades impulsan una ambiciosa agenda de crecimiento"

La declaración que leyó Costa concluyó que "unas políticas macroeconómicas sólidas, junto con una agenda de reformas microeconómicas orientada al futuro, siguen favoreciendo un crecimiento sostenible e inclusivo".

Recordó que "las autoridades impulsan una ambiciosa agenda de crecimiento centrada en la estabilidad macroeconómica, reformas microeconómicas para fortalecer la competitividad, una mayor apertura comercial y una mejor gestión de las finanzas públicas. Entre las prioridades figuran la actualización de los incentivos a la inversión, la simplificación de trámites, la reducción de los costos logísticos y energéticos, la ampliación del acceso a los mercados y la alineación de las políticas públicas y la gestión fiscal con las mejores prácticas internacionales".

"Los acuerdos comerciales entre el Mercosur y la UE, EFTA y Singapur —sumados a otros actualmente en negociación— ofrecen nuevas oportunidades para ampliar el acceso a los mercados, atraer inversión extranjera directa y fomentar el empleo y el crecimiento; elementos fundamentales para construir una economía más sólida, resiliente y equitativa", finalizó.

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