Un nuevo centro de conocimiento y experiencias dedicado a las ballenas comenzará a recibir visitantes el 3 de junio de 2027 en Andenes, un pueblo ubicado en el extremo norte de la isla de Andoya, en Noruega, a unos 305 km al norte del Círculo Polar Ártico. El proyecto, llamado The Whale, propone explorar a estos mamíferos marinos a través de la ciencia, el arte, la narración, el sonido y la arquitectura, según la Smithsonian Magazine.
La construcción despierta interés no solo por su contenido sino por su diseño. El edificio fue proyectado por el estudio del arquitecto Dorte Mandrup, con sede en Copenhague, y según describe la firma en su sitio web, se eleva "como una suave colina sobre la costa rocosa, como si un gigante hubiera levantado una fina capa de la corteza terrestre y creado una cavidad debajo".
Un mirador natural para observar ballenas en Noruega
El techo de hormigón, bajo y curvo, está cubierto de piedras y funciona además como plataforma de observación. Desde allí, los visitantes podrán intentar avistar algunas de las especies que frecuentan la zona, entre ellas cachalotes, ballenas jorobadas, orcas, ballenas minke y calderones de aleta larga, según reportó Evie Carrick para Travel + Leisure. Dependiendo de la temporada, también existe la posibilidad de presenciar el sol de medianoche o la aurora boreal desde el mismo punto.
Salas de experiencia: de esculturas de orcas a paisajes sonoros submarinos
El interior del edificio estará dividido en varias "áreas de experiencia". En una de ellas, los visitantes podrán caminar entre cinco esculturas de madera de tamaño real que representan orcas individuales conocidas por nadar en aguas noruegas, una instalación pensada para generar una conexión tangible con estos animales.
Otra sala presentará una enorme escultura suspendida de una ballena, que introducirá a los visitantes en el tamaño, los sonidos y el comportamiento de la especie, con énfasis en su naturaleza social y en las similitudes que comparten con los seres humanos, como la comunicación, la cooperación y el cuidado de las crías, informa la Smithsonian Magazine.
Una galería adicional estará dedicada a las 90 especies de ballenas que existen en la actualidad, con un recorrido por los aproximadamente 50 millones de años de evolución que transformaron a sus ancestros en animales adaptados a la vida marina. También habrá un espacio con un enfoque anatómico, que incluirá huesos, barbas, sangre de ballena y otras muestras biológicas, junto con datos llamativos: los científicos han descubierto que el corazón de una ballena en inmersión puede llegar a latir solo dos veces por minuto.
La relación entre humanos y ballenas, y el impacto de la actividad marítima
Otra de las salas fue diseñada como una experiencia inmersiva submarina que ubica a los visitantes dentro de la red alimentaria oceánica, desde las ballenas alimentándose de kril, calamares y arenques hasta el proceso de amamantamiento, muerte y hundimiento hacia el fondo marino, donde sus restos se convierten en una pieza clave del ecosistema de aguas profundas.
Una galería llamada "Soundscape" ofrecerá una instalación oscura y multisensorial que combina llamadas de ballenas, sonidos del océano, clima y luz para representar la comunicación entre estos animales, según la revista mencionada. El museo también reservará un espacio para abordar la relación históricamente compleja entre los humanos y las ballenas, incluyendo la historia y las consecuencias de la caza industrial, además de los distintos roles que estos animales han tenido en diversas culturas a lo largo del tiempo.
Finalmente, una galería denominada Horizons mostrará cómo los hábitats y las rutas migratorias de las ballenas se cruzan con el transporte marítimo y otras actividades humanas, poniendo el foco en la interconexión de los océanos del mundo.
Café, restaurante y punto de partida para avistamientos en el Cañón de Bleik
El museo contará también con café y restaurante, y funcionará como puerta de entrada a los recorridos de avistamiento de ballenas en el Cañón de Bleik, una profunda fosa submarina con aguas ricas en nutrientes.
Según relató Fakhriya M. Suleiman para Euronews, Andenes ofrece además numerosos senderos para caminatas, algunos de los cuales permiten ver el histórico Faro de Andenes, que data de 1859. Las entradas para el museo saldrán a la venta esta primavera boreal.
Este contenido fue hecho con la asistencia de inteligencia artificial y verificado por un periodista de El País.