El pasado sábado 20 de junio dos barcos islandeses retomaron la caza de ballenas, luego de dos años sin actividad. Islandia es una de las tres únicas del mundo, junto con Noruega y Japón, donde esta actividad está permitida y cazan a estos cetáceos amenazados.
En 2024 fue la ministra de agricultura islandesa Bjarkey Olsen Gunnarsdóttir quien no dio permiso para la caza de ballenas hasta después de la fecha en la que debía empezar la temporada, por lo que esta al final se suspendió.
En 2025 por problemas económicos que sigue atravesando la industria del sector, se calculó que la temporada no iba a ser rentable. De este modo, por dos años seguidos los barcos balleneros abandonaron el puerto. Sin embargo, este año volvieron por la revancha.
El Hvalur 9, uno de los barcos balleneros que zarpó el jueves 18 de junio del puerto de Reikiavík, tenía un manifestante amarrado al mástil como forma de protesta contra la caza de ballenas; algo que los activistas utilizaban con frecuencia en las manifestaciones por la causa en 2023.
El activista, según lo que explicó al medio RUV, buscaba con su acción impedir que el buque zarpara y abandonara el puerto. A pesar de este acto de protesta, el barco partió de todos modos y el hombre tuvo que bajarse más tarde en Hvalfjörður, el "fiordo de las ballenas", antes de que el barco saliera a mar abierto.
La organización Hvalavinir (traducido como "Amigos de las Ballenas") hizo una convocatoria a un acto de protesta contra la caza de estos cetáceos en el puerto de Reikiavík el pasado domingo, con motivo de los barcos balleneros que se encuentran actualmente cazando ballenas.
Este año, el Instituto de Investigación Marina de Islandia recomendó reducir en una quinta parte las cuotas de ballenas cazadas y no superar los 150 ejemplares de rorcual común y los 168 de rorcual aliblanco o minke, debido a la escasa población censada. Se trata de una medida preventiva para asegurar la conservación de estas especies, acompañado por la baja demanda de estos animales en la región, que no justifica mayores números de captura.
La ministra de industria y comercio islandesa, Hanna Katrín Friðriksson, anunció en abril que tiene previsto presentar un proyecto de ley para prohibir finalmente la caza comercial de ballenas.
Con información de EFE