Una vez firmado el acuerdo para el fin de la guerra en Irán, ahora llegó el momento de terminar con el otro frente bélico en Medio Oriente: el de Israel con la organización terrorista Hezbolá en Libano.
Con ese objetivo, Israel y Hezbolá pactaron ayer viernes un alto al fuego, después de que los combates entre el ejército israelí y la organización terrorista amenazaran el reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Medio Oriente.
Ese acuerdo prevé un alto al fuego “en todos los frentes, incluido Líbano”, una condición en la que había insistido Irán, aliado de Hezbolá.
El alto el fuego entre Israel y Hezbolá fue negociado por mediadores estadounidenses tras mantener conversaciones con Israel e Irán. Un diplomático del Golfo Pérsico, que pidió el anonimato, confirmó la tregua mediada “por Catar, Estados Unidos e Irán”.
El presidente libanés Joseph Aoun dijo ayer viernes en una llamada con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, que debía asegurarse un alto el fuego integral para que las conversaciones con Israel pudieran avanzar.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había amenazado con hacer “pagar un precio muy alto” a Hezbolá e insistió en que sus fuerzas seguirán en el sur de Líbano.
“Todo Líbano debe arder”, lanzó por su parte el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, lo que llevó al canciller iraní Abás Araqchi a acusar a Israel de querer “la guerra permanente”.
El alto el fuego entre Israel y Hezbolá, que entró en vigor ayer viernes, fue confirmada también por los medios israelíes Haaretz, Ynet y Times of Israel citando a “un alto funcionario israelí” y medios estadounidenses como CNN y CBS, que citaron fuentes oficiales.
La fuente israelí expresa que la tregua se rompería solo si Hezbolá ataca al Estado hebreo: “Si Hezbolá ataca, Israel responderá. Seguiremos frustrando las amenazas contra Israel”, detalló en declaraciones recogidas por Haaretz.
Prácticamente de forma simultánea, el portavoz del Ejército israelí, el general de brigada Effie Defrin, compareció públicamente y aseguró que seguirán con su “misión” en Líbano “hasta que se les ordene lo contrario”.
“Cualquier asunto relacionado con acuerdos es competencia del gobierno. Mientras no recibamos órdenes diferentes, actuaremos de acuerdo con las del jefe del Estado Mayor del Ejército”, expresó Defrin, quien también sostuvo durante su intervención que tienen “plena libertad operativa para eliminar amenazas en cualquier zona” de Líbano
Por su parte, Netanyahu informó en un comunicado que Israel permanecerá en “la “zona de seguridad del sur del Líbano el tiempo que sea necesario para proteger a las comunidades del norte”.
El cese de las hostilidades en el frente libanés era una de las prioridades y líneas rojas esgrimidas durante las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán por parte de Teherán, que consiguió incluirlo en el acuerdo con Washington.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, declaró que había aprobado el acuerdo con Estados Unidos, aunque con reservas. En el futuro se celebrarán “negociaciones cara a cara” con Estados Unidos, pero eso no “significa aceptar el punto de vista del enemigo”, aseguró el jueves.
Estados Unidos e Irán pospusieron a última hora la reunión prevista en Ginebra ayer viernes con los mediadores en las negociaciones -Catar y Pakistán- para formalizar su memorando de entendimiento, el cual firmaron digitalmente el jueves, y comenzar así a abordar detalles de un acuerdo de paz más duradero.
Representantes iraníes indicaron que su delegación suspendió en el último minuto su viaje debido a los ataques en Líbano por parte de Israel, a quien también exigen que cese la ocupación del sur libanés, y responsabilizaron a Estados Unidos por no controlar al Estado hebreo. Esta decisión de Irán fue comunicada a Estados Unidos, desde donde cada vez transmiten mayores discrepancias con Israel. La última demostración pública de estas divisiones llegó el jueves por parte del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, quien aseveró entonces que Israel tiene que “respetar” el proceso de paz iniciado con Irán.
Estrecho de Ormuz
El tráfico que se había reanudado el jueves en el estrecho de Ormuz, estratégico para el comercio mundial de hidrocarburos, se redujo ayer viernes ante las nuevas exigencias iraníes. Los barcos que deseen cruzarlo deben presentar una solicitud con 48 horas de antelación.
Irán había cerrado este estrecho al comienzo de la guerra en febrero, y Estados Unidos, en represalia, había impuesto un bloqueo de los puertos iraníes, levantado el jueves luego de la firma del memorándum que puso fin a la guerra
De conformidad con los términos del protocolo, no se cobrará ninguna tasa durante 60 días, recordó Teherán.
Reflejo de un repunte de los temores, los precios del petróleo se estabilizaron en torno a los 80 dólares por barril de Brent del mar del Norte.
“Irán no recibirá ni 10 centavos”, dice Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer viernes que Irán fue quien buscó el acercamiento con Washington y advirtió que no recibirá fondos contemplados en el reciente acuerdo para poner fin a la guerra entre ambos países. “No nos reunimos por desesperación; fue Irán quien lo hizo. ¡Están acabados! Dejaremos que transcurran los 60 días (de la segunda fase del acuerdo). No recibirán dinero alguno, ¡ni diez centavos!”, escribió Trump en un mensaje difundido por Truth Social, sin ofrecer más detalles.
Ayer viernes, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, responsabilizó a Estados Unidos de los últimos ataques israelíes en Líbano y advirtió de que “Irán tomará medidas para proteger a sus aliados”.
Bagaei atribuyó a Estados Unidos la “responsabilidad directa” de los ataques israelíes en Líbano y recordó que el fin de las hostilidades en ese país forma parte del memorando de entendimiento firmado por Trump y el presidente iraní, Masud Pezeshkian.
La quinta ronda de diálogo Israel-Líbano
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el presidente libanés, Joseph Aoun, mantuvieron ayer viernes una conversación telefónica para coordinar la quinta ronda de diálogo entre Israel y Líbano que se celebrará en Washington la semana próxima.
Ambos conversaron sobre esta nueva ronda de negociaciones, en las que no participa Hezbolá y que en este caso se prolongarán durante tres días, del 23 al 25 de junio, según explicó en un comunicado el portavoz de la Cancillería estadounidense, Tommy Piggot.
Las miradas están puestas en el sur del Líbano, donde ayer continuaron los bombardeos israelíes contra posiciones de Hezbolá, algo que ha supuesto un retraso para el comienzo, previsto inicialmente para ayer, de las negociaciones en Suiza entre Irán y Estados Unidos para lograr un acuerdo de paz, tal y como fijaron en el memorando que firmaron esta misma semana.
Rubio “reafirmó el pleno apoyo de Estados Unidos a los esfuerzos del Gobierno del Líbano por crear un Estado libanés plenamente soberano y en paz con todos sus vecinos” y “subrayó que las negociaciones bilaterales del Líbano con Israel representan la única vía viable para la reconstrucción, la recuperación económica y el fin de los ciclos recurrentes de violencia”.
El máximo responsable de la diplomacia estadounidense “reiteró la necesidad de desarmar a Hezbolá y de restablecer el control sobre todo el territorio libanés”, y tanto él como Aoun se mostraron de acuerdo en la necesidad de “coordinarse con los aliados regionales para promover estos objetivos”.