Masacre de Maracaná: Fiscalía expuso las pruebas contra tres acusados y pidió 45 años para cada uno

La acusación reconstruyó el recorrido de los tiradores y presentó datos de celulares, un auto y pericias balísticas.; las defensas objetaron algunos de los planteos de Fiscalía.

Cuadruple homicidio en Barrio Maracana
Ventana rota y precintada por Policia Cientifica.
Foto: Leonardo Mainé/Archivo El País.

A más de dos años de la masacre del barrio Maracaná, la causa contra tres de los acusados de participar directamente en la balacera comenzó este jueves una etapa clave antes del juicio oral. Fiscalía expuso parte de las pruebas con las que pretende demostrar que integraron el grupo que disparó unas 150 veces contra una vivienda y mató a cuatro personas.

El ataque ocurrió el 30 de mayo de 2024, próximo a las 23:18, en una casa ubicada en la peatonal El Ombú y Pasaje La Vía. Allí se encontraban siete personas. Cuatro fueron asesinadas. Se trató de un hombre de 40 años, un joven de 18, un adolescente de 16 y un niño de 11. Otro adolescente, de 17 años e hijo del dueño de casa, recibió varios disparos pero sobrevivió, mientras que otras dos personas que estaban en la vivienda resultaron ilesas.

La primera audiencia de control de acusación se desarrolló ante la jueza penal de 45to Turno María Noel Odriozola. Por Fiscalía, participaron la fiscal de Homicidios de 3er turno Silvana Mastroianni y las fiscales adscriptas Alexandra González y Ana Buffa.

El equipo fiscal solicitó 30 años de penitenciaría y otros 15 años de medidas de seguridad eliminativas para cada uno de los imputados. Se trata del máximo permitido por la ley.

Según la reconstrucción presentada por Fiscalía, un grupo de hombres fuertemente armados se dirigió hacia la vivienda objetivo. Entre ellos, Fiscalía ubicó a los imputados apodados “Zeta”, “Ander” y "Marquitos", además de otras personas que no han sido identificadas. Sostuvo que llevaron al menos diez armas y realizaron unos 150 disparos de alto calibre contra quienes se encontraban en el lugar.

La acusación plantea que el ataque fue planificado y que quienes participaron recibieron apoyo logístico de otros integrantes del grupo. Dos de ellos, conocidos como “Moski” y “Mano”, ya fueron condenados por asociación para delinquir.

De acuerdo con la exposición fiscal, ambos participaron de conversaciones vinculadas a la organización y logística previa al crimen y mantuvieron comunicaciones con el imputado apodado “Zeta”.

Celulares, un auto y evidencia balística

La audiencia estuvo dedicada a la prueba que Fiscalía pretende introducir en el juicio. El equipo mencionó fotografías, informes, declaraciones de testigos y familiares de las víctimas, registros de requisas y evidencia obtenida de los celulares incautados durante la investigación, incluso de teléfonos pertenecientes a personas que ya fueron condenadas.

Entre los elementos presentados aparece además un vehículo en el que, según la acusación, se desplazaron dos de los imputados el día del ataque. Fiscalía sostuvo que los movimientos de ese auto coinciden con la información obtenida a partir de las antenas utilizadas por los celulares de los acusados.

También hizo referencia a evidencia balística obtenida durante los procedimientos posteriores al crimen. Según expuso, proyectiles hallados en un allanamiento presentaban coincidencias de marca, arma y procedencia con material recogido en la escena del ataque.

La Fiscalía sostiene además que los tiradores comenzaron a efectuar disparos cuando todavía avanzaban por la peatonal El Ombú. Fueron encontradas vainas a lo largo del trayecto. Otro elemento que será incorporado al juicio es una fotografía grupal tomada horas después de los homicidios, en la que aparecen varias personas exhibiendo armas.

Dos grupos enfrentados

La hipótesis fiscal coloca la masacre dentro del enfrentamiento entre dos grupos rivales que operaban en la zona.

Según fue planteado durante la audiencia, las víctimas estaban vinculadas a una boca de venta de drogas, mientras que el grupo al que pertenecían los atacantes manejaba importantes sumas de dinero y tenía acceso a armamento de alto poder.

La base física de este último grupo funcionaba en la denominada casa del apodado “Gordo Nico”, ubicada a pocos minutos a pie del lugar de la masacre.

Fiscalía también repasó episodios anteriores que forman parte de la disputa entre ambos grupos. Entre ellos, un ataque en el que integrantes de uno de los bandos habrían confundido el vehículo que buscaban con el de una vecina, que terminó baleada.

La acusación cuenta además con testimonios que ubican a dos de los imputados disparando desde una ventana contra la persona que sobrevivió a la masacre. También se incorporaron declaraciones sobre lo ocurrido luego de la balacera. Uno de los involucrados habría expresado: “Coronamos, los matamos a todos”. Fiscalía atribuye además a “Ander” haber disparado contra los menores que estaban en la vivienda.

En el caso de otro de los imputados, la acusación hizo referencia a una conversación en la que habría reconocido haber participado de los homicidios.

Las defensas rechazaron la acusación

Por su parte, los abogados discutieron el caso que Fiscalía pretende llevar a juicio. Los defensores de los acusados rechazaron “en todos sus términos” la demanda acusatoria, cuestionando tanto el relato de los hechos como la responsabilidad atribuida a sus defendidos y la pena solicitada.

Una de las abogadas realizó distintos planteos, entre ellos observaciones vinculadas a un plano de georreferenciación presentado como prueba. Una de las discusiones impulsadas por la defensa no fue resuelta en esta instancia al entenderse que por su naturaleza correspondía que fuera analizada por el juez que intervenga en el juicio oral.

La audiencia tuvo además algunas interrupciones de los propios acusados. En uno de esos momentos, uno de ellos explicó que tenía a su hijo internado en CTI y reaccionó ante lo que se estaba discutiendo: “¿Le firmo 45 años, quiere? Se los firmo ahora de punta a punta”.

Luego sostuvo que igualmente pretendía llegar al debate oral. “Yo voy a juicio porque tengo razones e inteligencia”, dijo. Al finalizar la audiencia, se dirigió a la jueza y pidió disculpas por su comportamiento.

El control de acusación continuará en las próximas semanas. Una vez terminada esta etapa quedará definido qué pruebas podrán utilizar Fiscalía y las defensas cuando los tres acusados enfrenten el juicio oral.

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