El Ejército israelí llamará hasta 400.000 soldados reservistas a prestar servicios en la actual escalada contra Irán y la operación contra la organización terrorista Hezbolá en Líbano.
“Como parte de la preparación para un amplio rango de escenarios, las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel, el Ejército) han aprobado un marco máximo de 400.000 puestos de reservistas”, explica un comunicado las Fuerzas Armadas.
El Ejército de Israel detalla que el marco “no constituye la movilización de 400.000 reservistas, sino más bien señala un marcó máximo en el sistema” con el objetivo de flexibilizar la movilización de soldados en función de las necesidades de la campaña militar.
Estas necesidades, asegura, se extienden en diversos frentes en el marco de la escalada regional. Además de la campaña de bombardeos en Irán y la defensa aérea ante sus represalias, Israel mantiene una operación terrestre en el sur del Líbano y constantes ataques aéreos a ese país vecino.
Asimismo, las fuerzas armadas consideran una posibilidad la incorporación “en cualquier momento” de los hutíes de Yemen a los ataques a territorio israelí, según oficiales de las fuerzas armadas.
La última vez que el Ejército hizo público el número de reservistas llamados a filas en el marco de la guerra fue el pasado 2 de marzo, elevando sobre los 110.000 los israelíes convocados a la guerra.
Paracaidistas de EE.UU.
Por su parte, el Pentágono ordenó el despliegue de al menos 2.000 paracaidistas del Ejército de Estados Unidos en Medio Oriente.
De acuerdo con funcionarios citados por diversos medios estadounidenses, los paracaidistas que recibieron la orden provienen de la División Aerotransportada que tiene la capacidad de desplazarse a cualquier punto del mundo en un lapso de 18 horas.
La decisión sería un movimiento para ofrecer “nuevas posibilidades de acción” al mandatario estadounidense, Donald Trump, de acuerdo con dos funcionarios citados por el Washington Post.
Por su parte, el New York Times aseguró que la medida podría llegar a ser utilizada para tomar la isla de Kharg, el principal centro de exportación de petróleo de Irán en el norte del Golfo Pérsico, donde Estados Unidos realizó un bombardeo el mes pasado sin tocar la infraestructura petrolera.
La decisión del Pentágono es anunciada horas después de que Trump asegurara que, en las supuestas primeras negociaciones con Irán, la nación islámica le dio un “gran regalo”, sin precisar de qué se trata.
Aunque Irán ha negado la existencia de negociaciones directas con Estados Unidos, el portavoz de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, admitió haber recibido mensajes de “países amigos” sobre la petición estadounidense de negociar el fin de la guerra. EFE