China y Estados Unidos cerraron ayer viernes la visita de Donald Trump a Pekín con promesas de cooperación comercial y varios interrogantes aún sin despejar sobre los compromisos concretos alcanzados.
Pekín presentó como principal resultado político de la visita la decisión de Xi y Trump de fijar una nueva orientación para los vínculos bilaterales bajo la fórmula “relación de estabilidad estratégica constructiva China-EE.UU.”, llamada, según la Cancillería china, a guiar la relación durante “los próximos tres años o más”.
El concepto, ya mencionado por Xi durante la reunión del jueves, se articula en torno a cuatro ideas: cooperación como eje principal, competencia “moderada”, diferencias “controlables” y una paz duradera, lo que sugiere un intento de ordenar la rivalidad entre ambas potencias sin presentarla como ruptura.
Irán también ocupó un lugar destacado en la agenda. Trump aseguró que Xi le ofreció “ayuda” para la reapertura del estrecho de Ormuz.
La Cancillería china evitó entrar en detalles sobre esas gestiones, pero pidió reabrir “lo antes posible” las rutas de navegación y mantener abierta la “puerta del diálogo”, al sostener que “esta guerra, que no debería haber ocurrido, no tiene ninguna necesidad de continuar”.
Sin cambios hacia Taiwán. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró en una entrevista con NBC desde Pekín que la política de Washington sobre Taiwán “permanece inalterada”, pese a que Xi situó la cuestión como “el asunto más importante” de la relación. Rubio reconoció que China planteó el tema durante la cumbre, como “siempre” hace, pero afirmó que Estados Unidos dejó clara su posición, tras semanas de especulaciones acerca de si Xi trataría de obtener de Trump algún compromiso para limitar las ventas de armas a Taipéi o modificar la política estadounidense hacia la isla autogobernada, cuya soberanía China reclama.
Ayer a bordo del Air Force One rumbo a Washington, Trump respondió a las preguntas de los periodistas que le acompañan sobre Irán y Taiwán.
“El presidente Xi y yo hablamos mucho sobre Taiwán (...) Él está muy en contra de lo que están haciendo. Hablamos sobre Irán y sobre eso. Y creo que vamos a tener un muy buen entendimiento sobre ambos temas”, indicó, en alusión a los movimientos independentistas de la isla autogobernada que Pekín considera una “provincia rebelde”.
El mandatario estadounidense aseguró que Xi “no quiere ver una lucha por la independencia” de Taiwán, al considerar que eso supondría “una confrontación muy fuerte”, pero agregó: “Le escuché. No hice ningún comentario al respecto”.
Acerca de si Xi le pidió limitar la venta de armas a Taipéi, Trump respondió que tomará una decisión “en un periodo bastante corto” y que hablará con “la persona que ahora dirige Taiwán”, en referencia al presidente taiwanés, William Lai.
Trump también negó que exista un riesgo inmediato de conflicto entre China y Estados Unidos por Taiwán y afirmó que Xi “no quiere ver una guerra”, después de que el líder chino advirtiera el jueves de que una “mala gestión” de la cuestión podría llevar a ambos países al “choque” o incluso al “conflicto”.
“Acuerdos fantásticos”
Trump afirma haber alcanzado “acuerdos comerciales fantásticos” y resuelto “muchos problemas” en su cumbre con Xi
El presidente estadounidense afirmó que Xi ha accedido a ayudar a abrir el estrecho de Ormuz y a comprar aviones Boeing y más petróleo y soja estadounidenses.
En una entrevista con Fox, Trump afirmó que Xi se ha comprometido a comprar “200 grandes” aviones Boeing.
De camino a Estados Unidos en el Air Force One, agregó que el acuerdo incluía “una promesa de 750 aviones, lo que supondrá, con diferencia, el mayor pedido de la historia, si hacen un buen trabajo con los 200”.
“Cerramos unos acuerdos comerciales fantásticos, excelentes para ambos países”, había celebrado Trump, mientras Xi lo acompañaba por los jardines de Zhongnanhai, el complejo central del gobierno chino junto a la Ciudad Prohibida en Pekín. “Hemos resuelto muchos problemas diferentes que otras personas no habrían podido resolver”, añadió el republicano.
Por su parte, Xi aseguró que fue una “visita histórica” y que ambas partes establecieron “una nueva relación bilateral, que es una relación de estabilidad estratégica constructiva”.
El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseguró ayer viernes que esperan cerrar con China un acuerdo para compras agrícolas por valor de “decenas de miles de millones de dólares” anuales durante los próximos tres años, además de avances en ventas de aviones Boeing y soja.
Greer afirmó en una entrevista con Bloomberg que la Administración Trump busca “reequilibrar” el comercio con China, que existe “voluntad” en ambas partes para extender la tregua comercial pactada el pasado octubre en la ciudad surcoreana de Busan y que las licencias chinas para exportar tierras raras han vuelto a niveles mejores, aunque a veces avanzan con “lentitud”.
Según Trump, China “quiere comprar” petróleo estadounidense y ha expresado interés en la soja. China, principal cliente extranjero del petróleo iraní, compró pequeñas cantidades de petróleo estadounidense antes de que Trump impusiera aranceles el año pasado. Sin embargo, China ha reducido drásticamente las compras de soja estadounidense y recurre a la brasileña.
Greer afirmó que los semiconductores avanzados “no se trataron” durante la reunión entre Xi y Trump, pese a la presencia en la delegación estadounidense de Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia. El comentario de Greer no confirmó expectativas sobre un posible anuncio inmediato acerca del acceso de compañías chinas al chip H200 de Nvidia, el segundo más potente de la empresa, un asunto sensible en la competencia tecnológica entre ambas potencias. EFE, AFP
Advertencia de Trump a Taiwán sobre soberanía
Donald Trump advirtió a Taiwán contra una eventual proclamación de independencia, en una entrevista televisiva grabada poco antes de su salida de Pekín.
El presidente chino, Xi Jinping, afirmó el jueves al inicio de la cumbre bilateral que una mala gestión de la cuestión de Taiwán podía derivar en un “conflicto” entre las dos mayores economías del mundo.
“No tengo ganas de que alguien declare la independencia y, ya saben, luego se supone que debemos recorrer 15.000 kilómetros para ir a la guerra”, dijo Trump a la cadena de televisión Fox News.
Confirman visita de Xi Jinping a Estados Unidos
El presidente de China, Xi Jinping, hará una visita a Estados Unidos por invitación de Donald Trump, anunció ayer viernes el ministro chino de Exteriores, Wang Yi. El canciller habló con los medios de comunicación locales al término de la visita de dos días de Trump a Pekín, informó la agencia china Xinhua.
“Por invitación del presidente Trump, el presidente Xi Jinping realizará una visita de Estado a Estados Unidos este otoño. Ambas partes deben colaborar para preparar minuciosamente los encuentros entre los dos jefes de Estado, crear un ambiente propicio y lograr mayores avances”, dijo el ministro chino.
Según Wang, los dos jefes de Estado acordaron además “mantener un contacto estrecho mediante reuniones, llamadas telefónicas e intercambio de cartas”, de acuerdo con Xinhua. El ministro chino de Exteriores dijo que, durante la visita que concluyó ayer viernes y que calificó de “histórica”, Xi y Trump “mantuvieron una comunicación franca, profunda, constructiva y estratégica sobre temas clave relacionados con las relaciones entre China y Estados Unidos, así como con la paz y el desarrollo mundiales”, en un momento en que “el mundo atraviesa rápidos cambios y se encuentra en una nueva encrucijada”.
Trump concluyó ayer una visita de dos días a Pekín con el objetivo de buscar la estabilidad entre las dos grandes potencias mundiales, un viaje marcado por las disrupciones económicas de la guerra de Irán.
El encuentro entre ambos estuvo marcado por la sintonía y Trump calificó este viernes su visita de Estado a China de “muy exitosa”, según Xinhua, y volvió a presentar a Xi como un “viejo amigo” con el que mantiene una “buena relación”.
El jueves, durante una cena ofrecida por Xi a la delegación de Estados Unidos, Trump invitó al presidente chino a visitar la Casa Blanca en septiembre.