El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró en una entrevista con la cadena CNBC que China va a intentar “utilizar su influencia sobre Irán para contribuir a la reapertura del estrecho de Ormuz”, vía por la que transitaba antes del bloqueo una quinta parte del comercio mundial de petróleo. Bessent dijo que “Pekín tiene un interés directo” en garantizar la normalización del tránsito por el estrecho debido a su “elevada dependencia energética” del petróleo de Medio Oriente.
“Es muy probable que trabajen entre bastidores en la medida en que tengan capacidad de influencia sobre el liderazgo iraní”, declaró.
El responsable del Tesoro estadounidense subrayó que China es “el mayor importador mundial de petróleo” y que una parte significativa procede del Medio Oriente. Apuntó que el flujo estable de crudo a través de Ormuz, ahora interrumpido por la guerra en Irán, es “clave tanto para la economía china como para el mercado energético global”.
Según Bessent, más de la mitad del crudo que importa Pekín tiene origen en Medio Oriente, mientras que “prácticamente la totalidad de las exportaciones iraníes de petróleo se dirige al mercado chino”.
Por su parte, el presidente Donald Trump aseguró que su homólogo chino, Xi Jinping, le ofreció “ayuda” con la guerra de Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz durante la reunión que mantuvieron en Pekín.
“Al presidente Xi le gustaría que se llegara a un acuerdo. Me dijo: ‘Si puedo ser de alguna ayuda, me gustaría serlo’”, explicó Trump a la cadena Fox News desde China.
Según un extracto de la entrevista, Trump afirmó que al presidente chino “le gustaría que se abriera el estrecho de Ormuz”. Xi también se habría comprometido ante Trump a no suministrar equipamiento militar a Irán. EFE