Merz y el gobierno alemán se juegan su futuro en las elecciones regionales del domingo

Una probable derrota de la CDU en los comicios de Berlín y en Mecklemburgo-Pomerania Occidental pueden provocar grandes cambios en el Ejecutivo o incluso forzar el cese del canciller.

El canciller alemán Friedrich Merz pronuncia su discurso durante un acto de campaña de la conservadora Unión Demócrata Cristiana.
El canciller alemán Friedrich Merz pronuncia su discurso durante un acto de campaña de la Unión Demócrata Cristiana.
Foto: AFP

Friedrich Merz es un líder ausente, por lo menos en este setiembre electoral en Alemania. El canciller no participó en la campaña de su partido, la CDU, en los comicios del 6 de setiembre en el Estado de Sajonia-Anhalt. Tampoco se lo ha visto este mes en los actos políticos para las elecciones del próximo domingo en el land de Mecklemburgo-Pomerania Occidental.

En la campaña para elegir el nuevo Senado de Berlín, en el que los democristianos podrían perder el poder, sí tuvo Merz una intervención, el jueves: una conferencia en la sede del partido para un centenar de representantes de la CDU en la capital alemana. Su impopularidad en los sondeos, la peor de un canciller en cinco años, desaconseja que tenga más protagonismo.

La CDU se desplomó en las elecciones en Sajonia-Anhalt, del 37% de los votos conseguidos en 2021 al 17%. Alternativa para Alemania (AfD) se disparó del 20% al 43,7%. La CDU perderá ese gobierno regional. En otros comicios en un Estado del este, en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, los democristianos superarían por poco el límite del 5% para tener representantes en el Parlamento, según apuntan las encuestas.

Los sondeos también coinciden en que los democristianos perderán el poder en Berlín en favor de una alianza de izquierda. “Estamos pasando por unas semanas turbulentas, es verdad, pero creo que ganaremos para tener un gran gobierno para Berlín con Stefan Evers”, dijo Merz refiriéndose a su candidato para ser alcalde presidente de la capital alemana.

El canciller alemán Friedrich Merz llega a la reunión semanal del gabinete alemán en la Cancillería, en Berlín.
El canciller alemán Friedrich Merz llega a la reunión semanal del gabinete alemán en la Cancillería, en Berlín.
Foto: AFP

El canciller, que este mes reconoció que tiene “problemas para conectar emocionalmente con la ciudadanía”, ha querido aportar algunas anécdotas que buscaban hacerlo más próximo. Reveló que en algunos días festivos, temprano por la mañana, toma el metro para visitar lugares históricos de la capital. “Hombre, no me lo creo, es imposible por motivos de seguridad”, dijo un representante de la CDU sentado al lado del periodista de El País de Madrid.

Desde hace semanas, el principal objeto de especulación en Berlín es cómo estas turbulencias pueden afectar al futuro de Merz. Las encuestas llevan todo el verano apuntando a una caída sin precedentes en la intención de voto para los democristianos.

El último sondeo, realizado el 15 de setiembre por el centro demoscópico YouGov, le da un 18,5% de apoyo en caso de que ahora se celebraran elecciones federales; AfD sube como primera fuerza hasta el 29%. El SPD continúa bajo mínimos, con un 13%, superado por Los Verdes, que serían la tercera lista con un 16%. La señal de alarma la dio este agosto Manfred Güllner, director de Forsa, una de las empresas de demoscopia más importantes de Alemania.

Güllner comparó los datos de la caída de la popularidad de Merz y de su partido con el auge de AfD y llegó a la conclusión de que, cuanto más tiempo continúe el canciller en su cargo, más lejos llegará la extrema derecha. Güllner recomendó a los democristianos que “planteen seriamente” buscar un relevo para Merz.

El Ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, uno de los candidatos a sustituir al canciller Merz
El Ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, uno de los candidatos a sustituir al canciller Merz
Foto: AFP

Posibles sucesores

Los nombres que suenan en las quinielas como hipotéticos sucesores de Merz son Marcus Söder, líder de la CSU (partido hermano de la CDU en Baviera), Hendrik Wüst, el presidente de Renania del Norte-Westfalia, Boris Rhein, presidente de Hessen, y Alexander Dobrindt, ministro del Interior. Söder aseguró que Merz debe continuar y la lealtad de Dobrindt hacia el canciller está fuera de duda. Pero Wüst sí se ha desmarcado de Merz en varios asuntos, el más reciente, la toma de posibles medidas legales contra AfD.

El canciller, y la mayoría de la CDU, es contrario a iniciar un proceso legal para ilegalizar AfD porque dudan de que una sentencia del Tribunal Constitucional sea a favor de ello y porque llegaría tras años de espera en la que la extrema derecha reforzaría su papel de víctima antisistema. Wüst, por el contrario, planteó este setiembre que una nueva comisión formada por gobierno federal, regionales y los servicios de inteligencia tome la decisión de elevar la ilegalización al Constitucional.

Merz ha asegurado que él no piensa tirar la toalla aunque cada vez más voces en la CDU transmiten sus dudas en público. Tino Schomann, vicepresidente del partido en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, fue el primero en disparar en una entrevista con la televisión pública NDR del 8 de setiembre: “Necesitamos un líder que transmita empatía, credibilidad y solidez. Merz ha demostrado no ser capaz de ello. Creo que no es apto para el cargo”.

Ulrich Siegmund, candidato del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania en las elecciones de Sajonia-Anhalt.
Ulrich Siegmund, candidato del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania en las elecciones de Sajonia-Anhalt.
Foto: AFP

“La ciudadanía sabe que tenemos un problema de credibilidad en Berlín (en el gobierno federal), sin duda es algo que tendremos que discutir con calma en las próximas semanas”, advirtió esta semana Sebastian Lechner, presidente de la CDU en la Baja Sajonia. Valoraciones similares manifestó en la radio Deutschlandfunk el presidente del partido en Bremen, Heiko Strohman, quien acusó al canciller de incapacidad “para motivar a la gente”.

La oposición interna a Merz también le requiere que rebaje la presión fiscal y que frene los acuerdos con el SPD, su socio de coalición junto a la CDU, para imponer un impuesto sobre bebidas azucaradas, más presión fiscal sobre productos hechos con plástico y el aumento del IRPF para rentas altas. Merz se ha comparado en su conferencia del jueves con Adenauer, el primer canciller de la Alemania democrática.

“¿Por qué tenemos que llevar a cabo estas reformas que tan poco gustan?”, se preguntó retóricamente el líder democristiano. “Porque estamos ante grandes retos, como cuando Adenauer fue nombrado en 1949. Él tenía unas coordenadas claras y las siguió pese a tantos obstáculos, y tenía razón”, concluyó.

Dieciséis meses como jefe de gobierno

Merz no sería el único jefe de gobierno alemán que renuncia antes de tiempo, aunque sí el más prematuro. Tres cancilleres han dimitido en el pasado antes de finalizar su mandato: Konrad Adenauer renunció, a los 87 años y tras 14 años como canciller; su sustituto, Ludwig Erhard, también dejó el cargo, por desavenencias en la coalición con los liberales del FPD, cuando quedaba un año de legislatura; finalmente, el socialdemócrata Willy Brandt dimitió tras cuatro años después de descubrirse que su mano derecha era un espía de la Alemania comunista. Cristian Segura - El País de Madrid

¿Encontraste un error?

Reportar
Te puede interesar