El nuevo primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, conversó ayer lunes con los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y Ucrania, Volodímir Zelenski, así como con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, en sus primeras llamadas con líderes internacionales tras convertirse en el jefe del Gobierno británico en sustitución de Keir Starmer.
Burnham aprovechó su primera llamada con Trump para felicitarle por el “éxito” del Mundial de Fútbol, le explicó sus planes para el Reino Unido, con especial atención el de elevar la “reindustrialización” y el “crecimiento” en todo el país, y dijo que la defensa y la seguridad estaban en lo más alto de su agenda de prioridades.
“Afirmó que garantizar la seguridad de Reino Unido y de sus aliados ocupa el primer lugar de su agenda”, señaló un portavoz del jefe de gobierno británico, añadiendo que invitó a Trump a visitar Mánchester, ciudad de la que fue alcalde entre 2017 y 2026.
También le dijo a Trump que esperaba poder mostrarle lo que esta ciudad del noroeste inglés “puede ofrecer” en una futura visita, después de que el presidente estadounidense se refiriese a él como “el alcalde de un pueblo” y lo calificase como “extremamente liberal”, lo que en términos de lenguaje político de Estados Unidos significa izquierdista.
Por su parte, Trump le puso al día al nuevo primer ministro británico sobre la situación en Medio Oriente y Burnham reiteró que el Reino Unido está comprometido a garantizar la seguridad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Posteriormente, Burnham conversó con Zelenski, a quien reafirmó el “firme compromiso” del Reino Unido con Ucrania y subrayó que “no habría absolutamente ningún cambio” en el enfoque británico en lo que respecta a la presión sobre Rusia. “Dejé muy claro al presidente Zelenski que no hay ningún cambio” en la posición del Reino Unido respecto a Ucrania, que está en guerra con Rusia, declaró el laborista. “Estaré a su lado al 100%, igual que lo estuvo Keir Starmer”, afirmó Burnham.
Por último, el nuevo primer ministro británico habló esta tarde con la presidenta de la Comisión Europea, a la que le expresó que forjar una relación “más estrecha y ambiciosa” con la Unión Europea (UE) es “clave” para el éxito, tanto en el Reino Unido como en Europa.
Además, ambos acordaron que sus equipos trabajen en “estrecha colaboración” para la celebración de una cumbre bilateral entre el Reino Unido y la UE para “finales de año”. La cita original estaba prevista para este mismo miércoles, pero ha sido pospuesta ante el cambio del liderazgo en el Gobierno británico.
En tanto, el canciller alemán, Friedrich Merz, invitó a Burnham a visitar Berlín para celebrar “el profundo vínculo” entre ambas naciones; y el presidente francés, Emmanuel Macron, le envió sus felicitaciones y lo instó a “dar un nuevo impulso a la asociación entre Reino Unido y la Unión Europea”.
La Bolsa de Londres cayó ayer lunes un 0,71%, mientras la libra se mantuvo estable y el rendimiento de los bonos británicos repuntó ligeramente, en una sesión marcada por el cambio de Gobierno en el Reino Unido y la escalada de las tensiones en Medio Oriente. La reacción inicial de los mercados tras la llegada de Burnham a Downing Street fue contenida. Así, la libra esterlina se mantuvo estable, alrededor de 1,346 dólares y 1,177 euros, mientras que el rendimiento del bono británico a diez años repuntó hasta alrededor del 5%. En el parqué londinense encabezó las pérdidas la promotora inmobiliaria Persimmon, que bajó un 3,77%. EFE, AFP