El gobierno definió, luego de varias semanas de análisis, qué recomendaciones surgidas del Diálogo Social hará suya e impulsará en proyectos de ley en el corto plazo, "priorizando dos objetivos", señaló el Poder Ejecutivo en un comunicado firmado por el Ministerio de Economía y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP): "Combatir la pobreza infantil y mejorar las condiciones jubilatorias de la población".
A grandes rasgos, los cambios consisten en tres medidas: "La Asignación Única para la Infancia y la Adolescencia, la habilitación del retiro anticipado a los 60 años en el régimen previsional y la introducción de mejoras en el pilar de ahorro individual".
El primer punto ya estaba políticamente resuelto, porque está incorporado en el proyecto de Rendición de Cuentos que ya está a estudio en el Parlamento. El comunicado destaca que la unificación del sistema de transferencias, así como el aumento de las partidas que fundamentalmente están dirigidas a la primer infancia, "es la mayor transformación del sistema de transferencias a la infancia de los últimos veinte años".
Asimismo, el gobierno anunció que "en las próximas semanas" se enviará al Parlamento otro proyecto de ley para crear una nueva causal de jubilación anticipada, a la que se podrá acceder a los 60 años de edad, con 30 años de aportes". La propuesta —se describe— busca contemplar los problemas de empleabilidad que pueden enfrentar las personas próximas a la edad de retiro, ante los cambios tecnológicos en curso, y atender las desigualdades existentes en el mercado de trabajo, que determinan que los sectores más vulnerables suelen llegar al retiro con mayor desgaste físico y menores posibilidades de mantenerse en el mercado laboral hasta los 65 años".
"El diseño mantiene la edad normal de retiro en 65 años y establece incentivos para la postergación de la jubilación, priorizando la protección de las personas de ingresos bajos y medios-bajos que requieran hacer uso de la causal, asegurando la sostenibilidad financiera del sistema previsional. Al mismo tiempo, la iniciativa contribuye a establecer un mecanismo más equitativo y previsible que los regímenes sectoriales actualmente vigentes".
La tercera pata tiene que ver con el tema, tal vez, más polémico del conjunto de recomendaciones, o que más debate político ha suscitado: el que busca algunas modificaciones en el sistema del ahorro individual, aquel donde son jugadores protagónicos las AFAP.
En este sentido, se indica que "el Poder Ejecutivo implementará en esta etapa un conjunto de transformaciones en el pilar de ahorro individual del régimen previsional, algunas de las cuales requerirán la introducción de modificaciones legales", que tienen como objetivo central "mejorar el monto de las jubilaciones que se generen en el pilar".
"Las medidas planteadas habilitarán una reducción del costo del seguro colectivo y de las comisiones cobradas por las AFAP —estimada entre un 5% y un 10% de los valores vigentes una vez implementadas en su conjunto— y un incremento en la rentabilidad esperada de los ahorros de los afiliados.
Además se buscarán medidas que tiendan, por ejemplo, a mejorar la experiencia del trabajador a la hora de iniciar trámites con las AFAP, sobre todo a la hora de elegir a la administradora.
"Por otro lado, se perfeccionará el marco regulatorio para promover un sistema más eficiente y competitivo, con una alineación más efectiva de incentivos entre las administradoras y sus afiliados. Para ello —se concluye—, la asignación de los nuevos afiliados a las AFAP se realizará mediante mecanismos que premien simultáneamente la mejor rentabilidad y las menores comisiones, manteniendo en todos los casos la libertad de elección del trabajador. También se rediseñará el seguro colectivo y la estructura de las comisiones que cobran las AFAP, incluyendo un componente variable asociado a los rendimientos de las inversiones".