Redacción El País
Una treintena de países, incluidos Ucrania y los miembros de la Unión Europea, cumplieron ayer viernes con el último trámite para crear un tribunal especial que juzgue el crimen de agresión de Rusia contra Ucrania, por el momento sin el apoyo de Estados Unidos y que tendrá jurisdicción sobre los máximos responsables de la invasión rusa de Ucrania.
El apoyo político definitivo de los participantes se ha producido durante la visita a la ciudad ucraniana de Leópolis de la alta representante de la UE para la Política Exterior, Kaja Kallas, junto a los ministros de Exteriores de varios países, entre ellos el de España, José Manuel Albares, para celebrar el Día de Europa.
Los actos en Leópolis coinciden con la celebración en Moscú del tradicional desfile con motivo del Día de la Victoria, en el que los rusos celebran la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi en la II Guerra Mundial y al que acudieron jefes de Estado y de Gobierno afines al Kremlin.
Una treintena de países, parte del Consejo de Europa, llevaban meses negociando la creación de este tribunal para cubrir el “vacío” que supone que la Corte Penal Internacional (CPI), que ya investiga crímenes de guerra en territorio ucraniano, no tenga competencia para fiscalizar el crimen de agresión ruso a Ucrania.
Esto se debe a que Moscú no ha ratificado el Estatuto de Roma, a que la CPI no puede actuar por iniciativa propia para juzgar un crimen de agresión y a que Rusia puede vetar el establecimiento de un nuevo tribunal al ser parte del Consejo de Seguridad de la ONU, que es quien tiene la capacidad de proponerlo.
Una treintena de países han dado su respaldo político final a un texto para establecer este nuevo tribunal, que se centrará en juzgar las acciones de quienes dieron las órdenes de invadir a Ucrania y las actividades militares para ejecutar esa orden; esto es, no los soldados rasos sino los “líderes militares y políticos” en el origen de esta agresión.
Fuentes comunitarias señalaron que la nueva corte recibirá material del Centro Internacional para el Enjuiciamiento del Crimen de Agresión, parte de Eurojust, y podrá juzgar a los acusados in absentia (en su ausencia), si bien estos tendrían derecho a un nuevo juicio si posteriormente se presentaran ante el tribunal.
¿Qué pasara con Putin?
Aunque se reserva citar nombres concretos por el momento, Bruselas prevé que se juzgue a unas “veinte o treinta personas” en la cúpula del liderazgo militar y político ruso, si bien el proceso quedaría en suspensión temporalmente para los acusados que mantengan un cargo político por la inmunidad que conlleva.
Este sería el caso del presidente ruso, Vladimir Putin, o su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, a quienes no se podría imputar hasta que no acaben sus mandatos políticos.
Con el texto legal acordado por todas las partes, fuentes comunitarias esperan que la nueva corte pueda ser funcional en 2026 y no dan por perdido que en algún momento pueda unirse a ella Estados Unidos, que fue “muy constructivo” bajo la anterior administración demócrata pero dejó de participar a partir de las rondas finales de negociación en Estrasburgo (Francia), ya con la nueva presidencia de Donald Trump.
El nuevo tribunal aún no tiene una localización establecida, si bien el Gobierno neerlandés está examinando la posibilidad de ofrecerse a ser anfitrión.
“No hay lugar para la impunidad. La agresión de Rusia no puede quedar impune y, por lo tanto, es extremadamente importante establecer este tribunal”, afirmó desde Leópolis la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas.
“Este tribunal se está creando para dictar sentencias adecuadas en un futuro”, declaró en Leópolis el canciller ucraniano, Andrii Sibiga. EFE, AFP
Estatua de Stalin en región ucraniana bajo control ruso
Una estatua del dictador soviético Joseph Stalin fue inaugurada en una zona de Ucrania controlada por Rusia, con motivo del 80º aniversario de la derrota de la Alemania nazi por parte de la Unión Soviética. Stalin es considerado por muchos en Rusia como un héroe que lideró la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial, a pesar de la represión, el hambre y el terror que desató y que costaron la vida a millones de personas.
Bajo el mandato del presidente ruso Vladimir Putin, la reputación de Stalin fue rehabilitada y con frecuencia encabeza las encuestas de opinión sobre las figuras históricas que más respeto y admiración generan entre los rusos. El Partido Comunista, hoy pro-Kremlin, informó que se había inaugurado un busto de Stalin en la ciudad de Melitopol, controlada por Rusia, en la región ucraniana de Zaporiyia. Lo calificó como el “primer” monumento a Stalin en “Novorosiya”, término utilizado por Moscú para referirse a las partes de Ucrania anexionadas.
Homenaje a soldados enviados a Ucrania
Vladimir Putin rindió homenaje ayer viernes a los soldados desplegados en Ucrania en el multitudinario desfile en Moscú para el aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi, en presencia de dirigentes extranjeros.
Coincidiendo con las conmemoraciones, el presidente ruso declaró un alto al fuego unilateral en Ucrania entre el 8 y el 10 de mayo. Sin embargo, Ucrania lo calificó de “farsa” y dijo haber registrado ataques rusos en toda la línea de frente y cientos de violaciones de la tregua.
El Kremlin aprovechó la conmemoración de los 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial para avivar el patriotismo en Rusia y proyectar influencia diplomática en el extranjero, con la presencia de presidentes como el chino Xi Jinping y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
“Todo el país, la sociedad y el pueblo apoyan a los participantes en la operación militar especial” en Ucrania, declaró Putin en un discurso desde la tribuna, donde exhibió su cercanía con Xi.
Cerca de 1.500 soldados que lucharon en la invasión a Ucrania participaron en el colosal desfile militar en la Plaza Roja de Moscú, con cerca de 11.000 efectivos, reportaron los medios estatales. “Estamos orgullosos de su valentía y determinación, de su fortaleza de espíritu, que siempre nos ha llevado a la victoria”, añadió Putin.
Frente a su ofensiva diplomática, varios ministros de Exteriores de la Unión Europea viajaron a la ciudad de Leópolis, en el oeste de Ucrania, donde aprobaron, en coordinación con Kiev, la creación de un tribunal especial para juzgar a dirigentes rusos por la agresión a Ucrania.
Putin defendió en su discurso que Rusia “fue y será una barrera indestructible contra el nazismo, la rusofobia y el antisemitismo”.
En la ceremonia participaron 29 mandatarios de países aliados o de socios comerciales.
El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, salió de la Plaza Roja haciendo un signo de la victoria con los dedos, acompañado de su esposa, Cilia Flores.
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