El candidato Flávio Bolsonaro, ganador de la primera vuelta de los comicios presidenciales brasileños, sumó ayer miércoles el apoyo de otros dos partidos de derecha con vistas a la segunda vuelta del 25 de octubre.
Los partidos Republicanos y Novo anunciaron que respaldan a Flávio Bolsonaro frente al actual mandatario y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT).
“El pueblo quiere esperanza de nuevo”, dijo el presidente de Republicanos, el diputado Marcos Pereira.
A Republicanos pertenece el recién reelegido gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, un importante aliado bolsonarista.
Con estos anuncios, Bolsonaro ha logrado en pocos días el apoyo de casi todos los partidos del llamado Centrão, un importante bloque que suele ser decisivo en las votaciones del Congreso.
Pese a ser de tendencia derechista, las formaciones evitaron apoyar a Bolsonaro o Lula antes de la primera vuelta de las elecciones para no perjudicar a sus candidatos al Congreso.
Más allá de los partidos, Bolsonaro también ha recibido el respaldo de los exgobernadores Ronaldo Caiado y Romeu Zema, que obtuvieron el 2,18% y el 0,27% de los votos en la primera vuelta, respectivamente.
Lula, por su parte, enfrenta dificultades para ampliar su base de apoyos más allá de la alianza que ya forma parte de su candidatura. En la primera vuelta, Bolsonaro logró el 47,03 % de las papeletas, frente al 45,16 % de Lula.
Caso Jair Bolsonaro
La Corte Suprema de Brasil analizará después de la segunda vuelta de las elecciones la revisión de la condena a 27 años y tres meses de prisión impuesta al expresidente Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado, informaron ayer miércoles fuentes oficiales.
Una eventual decisión antes de los comicios puede interferir en el proceso electoral, señaló el magistrado Kassio Nunes Marques, relator del recurso interpuesto por el exmandatario, en un comunicado divulgado por su despacho.
El senador opositor Flávio Bolsonaro, hijo mayor de Jair Bolsonaro, y el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, disputarán el balotaje el próximo 25 de octubre.
La defensa de Jair Bolsonaro pidió la semana pasada ante el Supremo una revisión criminal del caso con el objetivo de anular la condena que cumple en prisión domiciliaria y suspender la ejecución de la pena mientras la Corte analiza el mérito de su demanda.
Nunes Marques, que ocupa uno de los 11 asientos del alto tribunal desde 2020, cuando fue postulado durante el Gobierno del propio Bolsonaro, pretende llevar el caso al pleno de la corte, aunque aún no hay una fecha definida para ello.
Los abogados alegan la existencia de nuevos hechos que, a su modo de ver, podrían justificar la revisión de la sentencia, entre los cuales, la detección de “diversas irregularidades” en la cadena de custodia de algunas pruebas digitales utilizadas durante el juicio.
También cuestionan la ausencia de los archivos originales obtenidos del teléfono de Bolsonaro, lo que, según ellos, impidió auditar completamente el material, usado como prueba durante el juicio.
Asimismo, sostienen que las dudas sobre el acceso y la verificación de las pruebas se ven reforzados con la crisis interna en el Supremo, después de que algunos de sus jueces se vieran afectados por un enorme escándalo financiero, entre ellos Alexandre de Moraes, instructor del juicio que llevó a prisión a Bolsonaro.
Según los abogados, el juicio, además, se tendría que haber celebrado en el pleno del Supremo y no en la Primera Sala, lo que en su opinión contrarió el reglamento interno de la máxima instancia judicial del país.
Reforma judicial
Bolsonaro anunció ayer que si gana propondrá una serie de enmiendas a la Constitución, entre ellas una para reformar el Poder Judicial. Bolsonaro defendió la reforma judicial argumentando que el Tribunal Supremo no se atiene al funcionamiento de “una democracia plena”.
El candidato del Partido Liberal (PL) también abogó por enmiendas constitucionales para prohibir la reelección de los jefes de Estado, para reducir la edad de imputabilidad penal y para una reforma tributaria.
Archivan caso en EE.UU.
La Policía Federal de Brasil archivó una investigación sobre la supuesta interferencia del Gobierno de Estados Unidos en los comicios presidenciales de Brasil.
Las fuerzas de seguridad cerraron la carpeta una semana después de que la Abogacía General del Estado pidiera investigar una presunta financiación por parte del Gobierno del presidente Donald Trump a grupos supuestamente antidemocráticos.
La Abogacía General, el brazo jurídico del Ejecutivo de Lula, usó como base del pedido un artículo del diario británico The Guardian, según el cual el Departamento de Estado estadounidense habría pagado un millón de dólares a asociaciones críticas con la justicia brasileña para influir en los comicios. De acuerdo con el organismo, estos grupos buscarían “desestabilizar y atentar contra la institucionalidad del Poder Judicial”.
Durante la campaña electoral, Lula ha esgrimido un discurso de defensa de la soberanía ante las presiones de Estados Unidos y ha acusado a Bolsonaro de ser un “adulador” de Trump. EFE, AFP
Videoselfis, la nueva estrategia de Lula
El presidente brasileño y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, cambió ayer miércoles su estrategia digital de cara a la segunda vuelta de las elecciones para revertir el resultado del domingo, que lo que quedó 2,2 millones de votos por debajo de Flávio Bolsonaro. “Gente, vamos a la calle. Vamos a conversar con las personas”, dice Lula, con el cuello de la camisa abierta, en un inusual videoselfi en sus redes sociales.
En otra de sus publicaciones, también en formato vertical, reta a su adversario con la propuesta de reducción de la jornada laboral a cinco días de trabajo y dos de descanso, una de las banderas de su Gobierno, que se comenzó a debatir esta semana en el Senado. “Yo quiero saber cómo Flávio Bolsonaro va a votar. Quiero saber cómo va a orientar el voto de su grupo parlamentario”, expresa, mientras sostiene el móvil con una mano y gesticula con la otra, algo inédito hasta ahora.
La primera dama, Rosângela “Janja” da Silva, también se sumó a la iniciativa con un videoselfi en el que afirma que la campaña está “a todo vapor en las redes y en las calles”.
Esta nueva dinámica supone un cambio de estrategia digital de la campaña del Partido de los Trabajadores (PT) que, hasta ahora, se centraba en replicar material de discursos de Lula en ámbitos institucionales, sin que el mandatario tuviera “contacto directo” con sus seguidores.
Según trascendió en los días poselectorales, los publicitarios de Lula han mantenido reuniones para reforzar la comunicación con jóvenes legisladores de alto impacto digital e influenciadores que le hablen “cara a cara” al votante sobre las ventajas de votar al líder PT y los peligros de elegir a su adversario. Por ejemplo, la diputada Erika Hilton, con más de 5 millones de seguidores en Instagram y reelegida en las legislativas del domingo, y el diputado Pedro Rousseff, sobrino nieto de la expresidenta Dilma Rousseff, con más de un millón, han acompañado este cambio de formato.
“Lula va a perder las elecciones si no cambiamos estos cuatro puntos de su campaña”, advierte Rousseff, quien sitúa las redes sociales como el primer punto a corregir, incluso por delante de divulgar las propuestas sobre seguridad.
Uno de los objetivos principales del cambio de estrategia es mejorar el resultado del presidente en el estado de Minas Gerais, segundo mayor colegio electoral del país por detrás de San Pablo, donde Lula sumó un 43% de los votos frente al 48% de Bolsonaro. Entre los municipios con las mayores tasas de abstención, este estado brasileño concentra ocho de los diez primeros del país. EFE