Jaque al petróleo: ataques de Irán disparan precios y el fantasma de la estanflación acecha

La amenaza sobre el estrecho de Ormuz tensiona los mercados del crudo, mientras la Agencia Internacional de la Energía anuncia la mayor liberación de barriles de reservas de la historia.

Esta foto, tomada el 11 de marzo de 2026 y difundida por la Marina Real Tailandesa, muestra humo saliendo del granelero tailandés "Mayuree Naree" cerca del Estrecho de Ormuz tras un ataque.
Esta foto, tomada el 11 de marzo de 2026 y difundida por la Marina Real Tailandesa, muestra humo saliendo del granelero tailandés "Mayuree Naree" cerca del Estrecho de Ormuz tras un ataque.
AFP

"La guerra está terminada": así calmó Trump, momentáneamente, la volatilidad que dominó el lunes a los mercados energéticos y financieros, inquietos por la incertidumbre de la ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre Irán y la respuesta del régimen. Horas más tarde lanzó un mensaje contradictorio al apoyar a su secretario de Defensa Pete Hegseth, quien había dicho que la guerra recién comenzaba. Y sólo tres días después, reina como nunca la incertidumbre en torno a Medio Oriente. Y las amenazas del nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, apuntan en dirección a las declaraciones de Hegseth más que a las de Trump.

El ayatolá, hijo de su predecesor, Ali Jamenei, instó este jueves a los países de la región a cerrar las bases de Estados Unidos y llamó a mantener cerrado el estrecho de Ormuz, una situación que está perturba el mercado petrolero mundial, para presionar a sus enemigos. Según un informe de The Wall Street Journal, algunos de los asesores de Trump instaron a elaborar un plan de salida de la guerra en medio del aumento de los precios del petróleo (el barril de Brent superó hoy otra vez el umbral de los US$100 y se calmó durante el día al cotizar en unos US$97), y de las preocupaciones sobre una reacción política interna, teniendo en cuenta las elecciones de medio mandato de Estados Unidos en noviembre.

El riesgo energético se concentra en el estratégico estrecho de Ormuz, vía por la que transita cerca del 20% del comercio mundial de petróleo, lo que convierte cualquier interrupción en una onda expansiva. Irán lo sabe y por eso su estrategia puede verse como una guerra de desgaste. Teherán no tiene capacidad para imponerse militarmente a Estados Unidos, pero puede presionar al gobierno de Trump dentro y fuera de su país al empujar a la región hacia una crisis.

De hecho, el régimen advirtió ayer que podría librar una guerra prolongada que "destruiría" la economía mundial. Según un informe de Reuters, la estrategia de Teherán consistiría en interrumpir rutas energéticas y sacudir con fuerza los mercados globales, con el objetivo de provocar suficiente presión económica como para obligar a Washington a ceder primero. Las declaraciones del flamante líder supremo lo confirman.

Captura de video extraída de una grabación difundida por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán el 12 de marzo de 2026 muestra lo que se describe como el "lanzamiento de la oleada n.º 41 de misiles iraníes".
Captura de video extraída de una grabación difundida por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán el 12 de marzo de 2026 muestra lo que se describe como el "lanzamiento de la oleada n.º 41 de misiles iraníes".
AFP

Liberación de 400 millones de barriles de petróleo

Los ataques iraníes en el Golfo ya perturban los mercados de hidrocarburos y motivan la liberación de reservas estratégicas.

Esto clave. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció la liberación de 400 millones de barriles de petróleo, la mayor de la historia. Más de 20 países miembros lo harán en conjunto. La liberación anterior, de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, alcanzó los 182 millones de barriles. El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, lo anunció ayer, después de que el gobierno de Irán amenazara con no dejar pasar "un solo litro de crudo" por el estrecho de Ormuz. Aún así, esta liberación de reservas equivale apenas a unos cuatro días del consumo mundial de petróleo. Para tener una referencia, el mundo consume algo más de 100 millones de barriles de petróleo por día.

Tras esta medida, bolsas europeas cerraron a la baja, aunque sin dejarse llevar por el pánico, mientras que el precio del crudo retomó la tendencia alcista.

Por su parte, Estados Unidos anunció ayer que aportará 172 millones de barriles de sus reservas estratégicas. Sobre esto, Trump dijo a un periodista que liberaría parte de ese petróleo estadounidense para intentar aliviar la presión sobre el precio del crudo y los precios que pagan los estadounidenses en las estaciones de servicio. El precio de la gasolina en Estados Unidos había subido por undécimo día consecutivo ayer, alcanzando un promedio de 3,58 dólares por galón (unos 3,7 litros).

"Lo haremos y luego lo llenaremos", dijo Trump sobre el uso de la reserva. "Ahora mismo, la reduciremos un poco, y eso bajará los precios".

Además de la liberación de reservas, otra consecuencia inmediata del temor y la incertidumbre en torno al conflicto es que Qatar, por ejemplo, detuvo la producción de gas natural licuado el lunes y Arabia Saudita cerró su mayor refinería de petróleo nacional tras un ataque con drones iraníes. Esto disparó los precios del gas natural en Europa y Asia, países que dependen en gran medida del combustible importado.

En definitiva, evitar que Irán mine el estrecho de Ormuz y logre bloquear el paso se convirtió ahora en la principal prioridad para Washington, más allá de sus objetivos iniciales. El ejército estadounidense informó el martes la "eliminación" de 16 embarcaciones iraníes dedicadas a la colocación de minas en las inmediaciones del corredor marítimo. Trump elevó después a 28 el número de naves destruidas y advirtió a Teherán que no tolerará la instalación de esos artefactos explosivos.

Pero el bloqueo también acarrea costos para Irán. Los esfuerzos iraníes por minarlo podrían obstaculizar aún más su propia capacidad para exportar petróleo, incluidos los envíos a China, el principal comprador de crudo iraní.

Los datos marítimos comerciales recogidos por el observatorio de guerra del American Enterprise Institute muestran que solo tres petroleros incluidos en la flota fantasma de Irán han cruzado el estrecho de Ormuz desde el 2 de marzo. Esto representa una disminución significativa con respecto a los 24 buques que lo cruzaron entre el 22 de febrero y el 1 de marzo.

Cifras del mercado bursátil mientras los operadores trabajan en el parqué de la Bolsa de Valores de Nueva York durante la sesión matutina del 12 de marzo de 2026.
Cifras del mercado bursátil mientras los operadores trabajan en el parqué de la Bolsa de Valores de Nueva York durante la sesión matutina del 12 de marzo de 2026.
Foto: AFP

El fantasma de la estanflación y la crisis del petróleo los 70

Algunos economistas y analistas financieros empiezan a advertir el riesgo de estanflación provocada por una crisis petrolera, fenómeno que estanca el crecimiento, aumenta el desempleo y provoca una fuerte aceleración de los precios. En ese contexto, los bancos centrales suben los tipos de interés para frenar la inflación y esto repercute en el crecimiento. La estanflación es, básicamente, un período de alta inflación y profundo estancamiento.

Skylar Montgomery Koning, estratega macroeconómica de Bloomberg, lo resume así: "La interrupción del Estrecho de Ormuz genera un shock de oferta potencial mucho mayor, que se extiende más allá del petróleo. Los flujos marítimos se están viendo interrumpidos de forma más generalizada. Esto está elevando los precios de la energía y los alimentos, impulsando la inflación y frenando el crecimiento. Esta combinación estanflacionaria es particularmente tóxica para los mercados, ya que aumenta el riesgo de que los bonos y las acciones se desplomen simultáneamente".

"Vemos una transmisión global, si la hay, a través de las cadenas de suministro: ya sea una restricción del transporte de energía a través del estrecho de Ormuz o daños a la infraestructura de producción energética en la región. Esto crea el potencial de un aumento repentino de los precios de la energía y riesgo de estanflación", estimó el fondo neoyorquino BlackRock.

Esa palabra en este escenario recuerda a las crisis petroleras de los 70, vinculadas a conflictos en Medio Oriente. También puede mencionarse 2022, con la guerra de Ucrania, pero el shock energético actual es potencialmente mayor al de entonces. Ahora, la diferencia entre un golpe transitorio y un episodio de estanflación propiamente dicho depende, en última instancia, de la duración del conflicto y del shock energético (es decir, la caída o la interrupción del suministro).

El riesgo deja en evidencia algo más, y para nada menor: la relevancia del petróleo para las necesidades energéticas mundiales, aún con tantas fuentes de energía alternativas desarrolladas desde hace casi medio siglo. Aunque el petróleo cubre hoy una proporción menor de esas necesidades (menos del 30%, según la AIE), el consumo global de combustible es casi el doble que a comienzos de los años setenta, cuando se desató la estanflación post shock petrolero. Y el gas natural sostiene hoy una parte mucho más amplia de la actividad económica que en aquel momento.

¿Error de cálculo?

El 18 de febrero, en una entrevista concedida a Bloomberg, el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, dijo que no le preocupaba que la eventual guerra pudiera interrumpir el suministro de petróleo en Medio Oriente y causar estragos en los mercados energéticos. La razón de esa confianza se basaba en que, en los últimos años, la producción petrolera estadounidense alcanzó un máximo histórico. Por otro lado, que la Guerra de los 12 días entre Israel y Estados Unidos e Irán en 2025 no hubiera perturbado significativamente el mercado energético era, para Wright, otra muestra de éxito de Trump sobre "el aumento de la producción en Estados Unidos".

Menos de un mes más tarde, Wright inquietó a los mercados el martes al publicar en X que la Armada había escoltado con éxito un petrolero a través del estrecho de Ormuz. Su publicación impulsó las acciones y tranquilizó a los mercados petroleros. Pero el secretario de Energía borró la publicación y la Casa Blanca aclaró que en realidad no se había realizado ninguna operación con escoltas. Los mercados volvieron a agitarse. Así de volátil es todo.

"El estrecho de Ormuz será un estrecho de paz y prosperidad para todos", dijo Ali Larijani, el principal funcionario de seguridad nacional de Irán en su cuenta de X el martes. "O será un estrecho de derrota y sufrimiento para los belicistas".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandona el escenario tras hablar en la Conferencia de Asuntos de Miembros Republicanos en el Trump National Doral Miami.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandona el escenario tras hablar en una conferencia, en Miami.
Foto: AFP

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