Irán volvió a atacar ayer jueves objetivos militares estadounidenses en Kuwait, haciendo caso omiso de las amenazas del presidente Donald Trump. Las hostilidades se reanudaron el domingo tras un mes de tregua.
El ejército de Kuwait afirmó haber interceptado un ataque procedente de Irán, que reconoció haber lanzado “misiles y drones” contra la base aérea de Ahmad al Jaber.
El ejército iraní también aseguró haber golpeado la base aérea de Al Minhad, en los Emiratos Árabes Unidos, pero este país del Golfo Pérsico no dio cuenta de ello.
La víspera, Irán prometió hacer “pedazos” al enemigo estadounidense, luego de ataques a su territorio que golpearon varios objetivos, incluida una boda. Según Irán, los bombardeos dejaron un total de 19 muertos, entre ellos siete miembros de las fuerzas armadas y también civiles.
En este escenario, los mercados del petróleo acusaron el golpe con subidas que llevaron el precio del barril de Brent del Mar del Norte para entrega en noviembre a más de 97 dólares. Irán advirtió el miércoles que aplicará una “nueva estrategia” en la guerra.
El principal negociador y presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, calificó a Estados Unidos de “Satán” tras denunciar el ataque a la boda, calificado por el portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, de “crimen de guerra”.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, afirmó ayer jueves que se está “investigando” lo sucedido en la boda pero que él se muestra “extremadamente escéptico al respecto”. Vance argumentó que “los medios estatales iraníes no han sido cronistas fieles de lo que ha sucedido en el conflicto hasta ahora”.
El jefe de los Guardianes de la Revolución iraní prometió venganza. “La sangre pura de estos mártires (...) no quedará impune y sin duda será vengada”, afirmó ayer Ahmad Vahidi.
Desde que empezó el conflicto, Irán ha bloqueado el estrecho de Ormuz, donde la actividad comercial, salvo en ocasiones puntuales, ha estado bajo mínimos. Por esa vía marítima transitaban antes de la guerra el 20% de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado.
Vance aseguró que el flujo de petróleo a través de esta vía marítima ha regresado casi “al nivel” anterior a la guerra. El presidente estadounidense propuso el miércoles rebautizarlo como “estrecho de Trump”, pero luego dio a entender que no hablaba en serio ante una pregunta de la AFP al respecto. AFP