Estados Unidos volvió a atacar objetivos iraníes y elevó nuevamente la tensión en Medio Oriente. El Comando Central estadounidense (Centcom) confirmó que sus fuerzas atacaron este domingo dos lanzadores iraníes en la isla de Larak, ubicada cerca del estratégico estrecho de Ormuz.
Según explicó Tim Hawkins, portavoz de Centcom, los ataques tuvieron como objetivo dos lanzadores en los que se había observado a miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica preparándose para disparar cohetes con minas navales.
El operativo representa el primer ataque estadounidense contra Irán del que se tiene constancia desde finales de julio, cuando Washington había bombardeado decenas de objetivos militares vinculados a la Guardia Revolucionaria.
Irán reportó muertos y heridos y advirtió represalias
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó los ataques durante la madrugada entre el domingo y el lunes y aseguró que la ofensiva estadounidense dejó muertos y heridos, aunque no precisó una cifra.
En un comunicado difundido por las agencias iraníes Fars y Tasnim, vinculadas a la Guardia Revolucionaria, un portavoz calificó el ataque como una “agresión terrorista” y aseguró que será “castigado”.
Posteriormente, otro portavoz del cuerpo de élite iraní calificó la ofensiva estadounidense como un “error estratégico y fatal”.
De acuerdo con la versión iraní, el ataque fue realizado con drones.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la tensión
La isla de Larak está situada en una zona de enorme importancia estratégica, próxima al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo.
El estrecho se convirtió en uno de los principales focos de tensión entre Estados Unidos e Irán desde el comienzo de la guerra, debido a su importancia para el comercio energético internacional.
La información sobre los ataques había sido reportada previamente por Al Jazeera, que citó a un oficial del Ejército estadounidense y señaló que el objetivo de Washington eran los dos lanzadores iraníes instalados en Larak.
Washington endurece la presión sobre Teherán
La nueva ofensiva se produce después del colapso de las conversaciones destinadas a alcanzar un acuerdo de paz, la expiración del alto el fuego y el vencimiento del plazo de 60 días establecido para intentar encontrar una salida negociada al conflicto.
En ese contexto, Estados Unidos anunció un nuevo paquete de sanciones contra Irán, en una señal de que la Administración de Donald Trump buscaba incrementar principalmente la presión económica sobre Teherán.
Sin embargo, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, advirtió posteriormente que el Pentágono no descartaba realizar nuevos “ataques cinéticos” si consideraba que eran necesarios.
La confirmación de la nueva ofensiva y la amenaza iraní de represalias vuelven a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de la escalada entre Washington y Teherán.