El presidente Donald Trump publicó en su red Truth Social un mapa del estrecho de Ormuz como “nuevo” territorio estadounidense, al cumplirse seis meses del inicio de la guerra contra Irán el pasado 28 de febrero.
Junto a las banderas de Puerto Rico, los Estados Federados de Micronesia y las Islas Marshall, entre otras, el mandatario añadió el estratégico paso marítimo de gas y petróleo mundial ubicado en Medio Oriente sobre el que ya había advertido que pretendía quedárselo y declararlo territorio de Estados Unidos.
El Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) declaró ayer abierto el estrecho de Ormuz después de que las fuerzas estadounidenses desminaran el canal, al igual que lo hizo el martes Trump aunque posteriormente Irán lo negó. Irán insiste en que no reabrirá la importante vía marítima hasta que Estados Unidos cumpla con los compromisos adquiridos en el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, y se niega a negociar hasta entonces, al menos en público, con un tono de desafío ante Washington.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó este jueves que sigue vigente el bloqueo naval y que Estados Unidos controla, en esencia, el estrecho de Ormuz, que permanece abierto gracias al presidente Trump y a las fuerzas armadas estadounidenses”.
Leavitt también confirmó que no se están llevando a cabo negociaciones y que Washington busca ahora elevar la presión económica sobre Irán con la operación “Paria económico” anunciada el lunes, sin fecha de aplicación, para sancionar a todo aquel que comercie con Irán.
El presidente estadounidense dijo que no tiene prisa en retomar las estancadas conversaciones de paz cuando se cumplen seis meses desde que Estados Unidos e Israel lanzaran una ofensiva contra Irán el pasado 28 de febrero que ha derivado en un impopular conflicto sin visos de un final.
Ayer viernes Irán dejó abierta la puerta a la diplomacia, pero sólo si Estados Unidos abandona su campaña de presión. “Retomar la diplomacia no es imposible. Depende de que Estados Unidos comprenda un hecho sencillo: la presión no funciona”, escribió en X el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi.
Si bien en abril se acordó un alto el fuego y en junio se firmó un memorando de entendimiento para un acuerdo de paz definitivo, no se ha alcanzado ningún acuerdo que ponga fin a la guerra. EFE, AFP