Gabriel Ben Tasgal: “El régimen de Irán va a caer por problemas internos profundos”, pero no por la guerra

En diálogo con El País, el periodista argentino radicado en Israel analizó los frentes bélicos en esa región, en especial la guerra contra Irán: "El régimen va a caer, pero no por obra de EE.UU. e Israel", aseguró.

Gabriel Ben Tasgal, periodista y analista político especializado en Medio Oriente
Gabriel Ben Tasgal, periodista y analista político especializado en Medio Oriente.
Foto: Leonardo Mainé

Periodista y analista político especializado en Medio Oriente, Ben Tasgal -argentino radicado en Israel y autor de libros como “300 Preguntas en 300 Palabras: Mitos y realidades sobre el conflicto israelí palestino”- estuvo en Montevideo esta semana.

En diálogo con El País analizó los frentes bélicos en esa región, en especial la guerra contra Irán. Ben Tasgal cree que en Gaza Israel seguirá golpeando a la organización terrorista Hamás, y que en Líbano puede surgir un acuerdo puntual para combatir a Hezbolá. Con respecto a Irán, no tiene dudas: el régimen caerá, aunque no como consecuencia directa de la guerra.

-En Medio Oriente está en proceso aún el plan de paz en la Franja de Gaza, del que ya se cumplió la primera etapa que era recuperar a todos los rehenes de Hamás. ¿En qué esta ese proceso ahora?

-Yo era muy escéptico sobre todo el proceso. Sí pensaba que la primera etapa se podía cumplir y se cumplió, porque era el cese del fuego, retirada israelí parcial o dominar el 55% del territorio, pero principalmente recuperar a todos los rehenes y a los cuerpos. Esa etapa fue un gran logro para Donald Trump y para el gobierno de Israel, porque era el ancla que le permitía a Hamás mantener cierto poder de negociación. Ahora, la segunda etapa ya de por sí es problemática, porque es el desarme de Hamás, que permita la entrada de soldados extranjeros a la Franja de Gaza, un gobierno alternativo de tecnócratas y que alguien reparta la comida que no sea Hamás. Esa segunda etapa significa que Hamás renuncia al poder. Va acompañada además con una retirada israelí de toda la Franja de Gaza. Y la tercera etapa es la reconstrucción. La segunda etapa, como depende de que Hamás quiera ceder el poder, es como decir que Hamás acepta que perdió la guerra. Esa segunda etapa no va a ocurrir con facilidad y quizás no va a ocurrir a corto plazo. Es tan complicada que creo que lo que vamos a ver es una alternativa. Esto es, operaciones militares puntuales en donde Israel sigue atacando a Hamás, no cede el territorio que domina, lo aprieta físicamente a Hamás, pero no se queda dentro de la Franja de Gaza todo el tiempo, sino que entra y sale de forma proactiva en las actividades militares.

Gabriel Ben Tasgal, periodista y analista político especializado en Medio Oriente.
Gabriel Ben Tasgal, periodista y analista político especializado en Medio Oriente.
Foto: Leonardo Mainé

-Al inicio de la guerra en Gaza, Israel anunció que uno de sus objetivos era destruir Hamás. ¿En qué queda eso?

-Yo creo que declaraciones como que esas que algunos ministros hicieron en Israel...

-También lo dijo Benjamín Netanyahu.

-Sí, pero después dijo también que el objetivo era desarmar la capacidad bélica, liberar a los rehenes o que el gobierno de Hamás deje de ser efectivo. Ese tipo de declaraciones, igual que las de Donald Trump de destruir a Irán o de derrocar al régimen, son declaraciones grandilocuentes que se hacen para uso político interno y que yo no estoy seguro que puedan ser ejecutadas. Erradicar a un movimiento islamista que durante 50, 60, 70 años ha hecho trabajo social y que cuenta con el apoyo de la población en muchos aspectos, no es tan fácil. Cuando vos querés destruir un movimiento yihadista, tenés que destruir no solamente su manifestación física, sino toda esa gestación que hace que pueda seguir viviendo. Para mí, cuando alguien te dice, un líder político occidental, que quiere destruir a un movimiento radical islámico, lo tomo con pinzas. Puedes debilitar su capacidad bélica, su manifestación bélica, pero su manifestación ideológica requiere una reforma interna dentro de la propia religión. O sea, Hamás se va a destruir cuando el radicalismo islámico deje de ser popular en la calle palestina o en la calle iraní. Y tienes países que al no criticar o al envalentonar a Hamás o al apoyarlos, impiden que ellos hagan una reforma. Si, por ejemplo, tomas las declaraciones habituales que hacen los sindicatos, el Pit-Cnt en Uruguay, o lo que hace Gustavo Petro en Colombia, o lo que hace el gobierno de Pedro Sánchez en España, bueno, Hamás los escucha a ellos y dice: yo me siento protegido, me apoyan, fíjate, intenté hacer un genocidio el 7 de octubre y en Montevideo hacen una marcha en mi apoyo. Sí, esa marcha la van a dibujar, la van a escenografiar como si fuese algo que es un apoyo a los derechos humanos. Hay que ser muy inocente para creer en todo eso. Porque si realmente sos un defensor de los derechos humanos, salís a defender los derechos humanos de los niños palestinos que han sido adoctrinados a ser mártires antes de que el evento ocurra. O sea, atacas las dos cosas del problema. Cuando vos escuchas a un tipo que lo único que hace es manifestarse cuando ya el evento ocurrió y cuando los palestinos sufren las consecuencias de haber atacado, yo no le creo mucho a ese tipo, me parece una especie de hipócrita moral, porque él no se manifiesta a favor de los civiles asesinados por el régimen en Irán, ni en otros genocidios fácticos que sí ocurren.

Un barco navega en las aguas del estrecho de Ormuz, frente a Khasab, en la península de Musandam, al norte de Omán.
Un barco navega en las aguas del estrecho de Ormuz, frente a Khasab, en la península de Musandam, al norte de Omán.
Foto: AFP

-El otro frente que tiene hoy Israel es el de Líbano, donde lucha contra la organización terrorista Hezbolá. La próxima semana van a volver a juntarse en Estados Unidos las delegaciones de Israel y Líbano para buscar un acuerdo de paz. ¿Qué posibilidades ve ahí de que se llegue a un acuerdo?

-Muy menores, no hay muchas posibilidades. Israel ya firmó acuerdos con el gobierno del Líbano. Firmó un acuerdo de paz incluso en el año 83. La pregunta es, ¿con quién firmas? Bueno, firmas con el gobierno de Joseph Aoun, que es el presidente cristiano maronita del Líbano, que tiene algunos aliados dentro de los musulmanes sunitas y ambos odian y quieren que Hezbolá, musulmán y chiita, no los lleve al barranco del precipicio. Ellos pueden firmar con Israel. La pregunta es, ¿están dispuestos a mover a sus soldados y a poner al Estado libanés en funcionamiento para reprimir y desarmar a Hezbolá? Y quizá les gustaría, pero no tienen ni los cojones, ni las armas.

-¿Hoy Hezbolá es más que el ejército del Líbano?

-Siempre fue más en los últimos años. Es más, Hezbolá se ocupó de meter a muchos soldados en el ejército oficial del Líbano. Entonces el ejército oficial del Líbano se transformó de ser un ejército cristiano musulmán, a ser un ejército con focos chiita y que es mucho más débil que el ejército de Hezbolá. ¿Qué puede hacer un gobierno como el de Líbano, que es más débil que Israel? Entonces, soy escéptico con respecto a planes ambiciosos. Sí soy más optimista con respecto a la posibilidad de llegar a algún tipo de acuerdo puntual.

-En la cabeza de estos problemas en Medio Oriente, Israel y Estados Unidos ubican a Irán. ¿En qué medida un entendimiento de Estados Unidos con Irán que se está buscando negociar por estas horas puede facilitar un acuerdo más amplio en el frente libanés o en el de la Franja de Gaza?

-Imaginemos que Estados Unidos llega a un acuerdo con Irán, que yo veo muy difícil que se logre. ¿Ese acuerdo va a implicar a los proxys? O sea, ¿va a implicar que Israel no pueda atacar a Hezbolá? Y otra cosa, ¿Israel va a respetar lo que Estados Unidos acuerde en ese punto específico? Yo no creo que Estados Unidos llegue a un acuerdo en donde limpie a Hezbolá de seguir siendo atacado. Entonces, creo que un acuerdo así no va a incluir a Hezbolá. Y si incluye a Hezbolá, no creo que Israel lo respete. Entonces, supuestamente el acuerdo general tendría que incluir cuál es la relación con los proxies. Yo no creo posible ese acuerdo con Irán, no creo que se cumpla.

Los iraníes ondean banderas nacionales junto a un monumento improvisado mientras se reúnen en la Plaza de la Revolución de Teherán
Los iraníes ondean banderas nacionales junto a un monumento improvisado en la Plaza de la Revolución de Teherán
Foto: AFP

-No ve posible un acuerdo con Irán, tampoco es muy optimista respecto a avances en Gaza y Líbano. Entonces, ¿todo va a volver como era antes de la guerra?

-No, no va a volver. Esta política fue la política del pulpo. O sea, Irán era la cabeza del pulpo y tenía brazos que ejecutaban lo que Irán quería para que Irán no pague el precio de eso.

-La cabeza sigue, el régimen iraní se mantiene.

-Supuestamente, supuestamente. Ahora, Hamás como brazo sunita de Irán, también, fue debilitado, de forma considerable. Hezbolá también. Asad en Siria, otro brazo del pulpo, cayó directamente. Los hutíes están calmados después de que se comieron varios ataques. La pregunta es Irán. Irán arrastra problemas tan profundos, internos, económicos, hídricos, energéticos, en donde la economía está en manos de la Guardia Revolucionaria. Están quebrados económicamente. Entonces ellos ya entraron a esta guerra con problemas económicos tan profundos que se provocaron manifestaciones y no eran por la capacidad nuclear de Irán. Eran manifestaciones por el costo de vida, por el abuso de las mujeres, por todos los temas sociales y económicos. Terminan esta guerra con 300.000 millones de dólares de pérdida y un bloqueo que le provoca pérdidas diarias de 160 millones de dólares. Con una producción de crudo que no tienen dónde ponerla. O sea, que dentro de poco puede ser que no puedan seguir produciendo porque no tienen dónde ponerlo. Entonces, puede ser que esta guerra termine y que el régimen de Irán caiga directamente por cosas internas o que tenga que hacer una reforma tan profunda, onda Delcy Rodríguez, que deje de ser la Irán que conocemos hasta ahora. Entonces sí se logró algo muy importante. Se logró que los brazos del pulpo se debiliten mucho y que la cabeza esté en peligro de caer. Yo creo que el régimen de Irán va a caer, no por obra de Estados Unidos e Israel. Estados Unidos e Israel ayudaron a provocar la caída del régimen, pero el problema es tan profundo y tan interno, que no descarto varios escenarios que no se toman en cuenta. Que Irán sea Yugoslavia, que se parta internamente. Que ocurra algo interno. Por eso creo que sí, esta guerra valió la pena por varias cosas. Primero porque para Donald Trump hay dos objetivos que son claros. Uno, evitar que Irán le siga vendiendo crudo barato a China y tomar dominio directo de eso. Si esta guerra termina con Donald Trump diciendo ya domina Venezuela y domina Irán, no es malo para Estados Unidos. Y lo segundo, Donald Trump quiere entrar en la historia como aquel que derrocó al eje del mal Irán-Venezuela-Cuba. Si él termina eso va a decir: yo no fui Obama, yo implementé un nuevo orden mundial en donde estoy cansado de que los loquitos hagan lo que quieran. Yo estoy seguro que va hacia eso; termina con Irán y empieza a aumentar la presión hacia Cuba.

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