El gobierno de Trump flexibiliza el trámite de la green card tras la confusión generada por su anuncio inicial

La marcha atrás parcial permite evaluar el ajuste de estatus migratorio dentro de Estados Unidos, un alivio para los migrantes latinos que tramitan la residencia permanente ante la Uscis.

Una tarjeta de residencia permanente o "green card".
Una tarjeta de residencia permanente o "green card".
Foto: Freepik.

El gobierno de Donald Trump dio marcha atrás de forma parcial con la directiva que exigía a la mayoría de los migrantes tramitar la green card desde el extranjero, una medida que había encendido alarmas en comunidades latinas en todo el país, según reportes especializados. En una reciente disposición migratoria, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés) ahora deberá evaluar en qué casos corresponde permitir que el solicitante complete el ajuste de estatus sin salir de Estados Unidos. El cambio se anuncia después de días de mensajes oficiales contradictorios y de un fuerte clima de confusión entre quienes dependen de la residencia permanente para sostener su vida laboral y familiar.

La regla original ordenada por la administración de Donald Trump establecía que la gran mayoría de las personas que buscaban obtener la residencia permanente —incluidos muchos ciudadanos con visas temporales o permisos humanitarios— regresaran obligatoriamente a su país de origen para finalizar el trámite administrativo. La nueva instrucción enviada a las oficinas de migración indica que el ajuste de estatus dentro de territorio estadounidense será considerado un alivio “extraordinario”, pero abre formalmente la puerta a excepciones caso por caso, bajo criterios técnicos que todavía resultan poco claros para los asesores legales.

Las excepciones para tramitar la residencia permanente dentro de Estados Unidos

Hasta el momento no se conocen en detalle los factores específicos que la Uscis considerará para autorizar que un solicitante permanezca en el país mientras se procesa su green card. El giro parcial de la Casa Blanca llega después de que la directiva inicial “amenazara con obligar a la mayoría de los solicitantes de residencia permanente a esperar el proceso en su país de origen”, generando temor en miles de familias, según reportó la cadena internacional CNN en Español.

Abogados y organizaciones civiles advirtieron de inmediato que el riesgo inminente de sufrir separaciones familiares y la pérdida de empleos estables aumentaba la sensación de vulnerabilidad extrema entre los migrantes latinos. Este ajuste operativo no deroga la regla estricta de fondo, pero ofrece un margen de maniobra discrecional para que ciertos perfiles específicos puedan evitar salir de Estados Unidos mientras las autoridades definen la resolución de su caso.

Inmigrantes estadounidenses con documentación de la Uscis.
Inmigrantes estadounidenses con documentación para un trámite con Uscis.
Foto: X / @Uscis

La modificación oficial apunta directamente a cómo se decide el lugar geográfico donde se completa el trámite burocrático, no a cancelar las solicitudes que ya fueron debidamente presentadas ante el servicio migratorio. Los analistas recuerdan que la aplicación general seguirá siendo restrictiva, pero los oficiales ahora deberán considerar las circunstancias individuales antes de exigir la salida del país. Aún no se dispone de datos estadísticos claros sobre cuántas personas podrían beneficiarse de este cambio de rumbo ni qué grupos específicos tendrán mayores opciones de realizar el ajuste de estatus desde el interior de la nación norteamericana.

Con información de La Nación/GDA

Este contenido fue hecho con la asistencia de inteligencia artificial y verificado por un periodista de El País.

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