En medio de una gran desconfianza entre las partes, la Casa Blanca confirmó ayer miércoles negociaciones para celebrar un segundo ciclo de conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Pakistán. “Esas conversaciones se están llevando a cabo”, pero no hay nada oficial todavía, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien precisó que Estados Unidos es “optimista respecto a las perspectivas de un acuerdo”.
La vocera informó que “muy probablemente” las nuevas negociaciones se celebrarán en Pakistán, que ya acogió el primer ciclo de diálogo.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, recibió ayer miércoles a una delegación pakistaní encabezada por el jefe del ejército, Asim Munir. Una señal de que las gestiones para retomar las negociaciones siguen su curso.
La cancillería de Irán informó que mantiene contactos con Estados Unidos a través de Pakistán desde el retorno de su delegación que viajó a Islamabad para las negociaciones el pasado fin de semana.
El principal escollo son las diferencias sobre el programa nuclear del régimen iraní, y la Cancillería de Irán reiteró ayer que el derecho del país a enriquecer uranio es “indiscutible” pero que el nivel de este proceso es “negociable”.
Según informaciones de prensa, Estados Unidos solicitó una suspensión de 20 años del programa de enriquecimiento de uranio de Irán durante las conversaciones del fin de semana en Pakistán.
Irán, a su vez, propuso suspender sus actividades nucleares durante cinco años, una oferta que los negociadores estadounidenses rechazaron.
En tanto, un alto funcionario estadounidense dijo que su país “no ha acordado formalmente una extensión del alto el fuego” de dos semanas con Irán, tras informes de que los negociadores se estaban acercando a lograr una prórroga de la tregua que vence en una semana.
Ante la expectativa de que se retomen las negociaciones para ponerle fin a la guerra en Medio Oriente, los precios del petróleo cerraron ayer miércoles prácticamente sin cambios. El precio del crudo Brent del Mar del Norte, para entrega en junio, subió apenas un 0,15%, hasta los 94,93 dólares por barril. Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), para entrega en mayo, cerró prácticamente sin variación respecto al día anterior, a 91,29 dólares (+0,01%).
Presiones y amenazas
Estados Unidos intensificó ayer la presión sobre Irán con un bloqueo naval, pero la república islámica amenaza con obstruir las exportaciones por el mar Rojo en represalia.
El Mando Central de Estados Unidos declaró durante la noche en redes sociales que el bloqueo se “aplicó plenamente” y que las fuerzas estadounidenses “detuvieron por completo el comercio económico que entra y sale de Irán por mar”.
Sin embargo, al parecer varios barcos que zarparon de puertos iraníes cruzaron el estrecho de Ormuz a pesar del bloqueo. Este paso estratégico lleva bloqueado por las fuerzas iraníes desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero.
Irán amenazó el miércoles con bloquear el mar Rojo, al que no tiene acceso territorial. Si Estados Unidos mantiene su bloqueo marítimo y “crea inseguridad para los buques comerciales de Irán y los petroleros”, eso significará “el preludio” de una violación del alto el fuego, en vigor desde el 8 de abril, estimó el general Ali Abdollahi Aliabadi, jefe del comando central de las fuerzas armadas iraníes.
“Las poderosas fuerzas armadas de la República Islámica no permitirán ninguna exportación o importación en el Golfo Pérsico, en el mar de Omán o en el mar Rojo”, añadió, según un comunicado difundido por la televisión estatal.
Con el bloqueo, Trump pretende no solo asfixiar los ingresos iraníes, sino también presionar a China, el mayor comprador de petróleo de Irán, para que impulse a Irán a reabrir el estrecho.
El presidente estadounidense dijo haber pedido a su homólogo chino Xi Jinping que no suministre armas a Irán y que el mandatario chino le contestó que no lo estaba haciendo, en una entrevista con Fox Business emitida este miércoles.
En declaraciones el martes al New York Post, Trump abrió la puerta a reanudar las negociaciones de paz con Irán “en los próximos dos días”, después del fracaso del primer ciclo de conversaciones el fin de semana en Pakistán.
En paralelo a las negociaciones, el Pentágono enviará miles de soldados adicionales a Medio Oriente en los próximos días. Se espera que 4.200 efectivos, pertenecientes al Grupo Anfibio Boxer y su fuerza operativa de la Infantería de Marina embarcada, la 11 Unidad Expedicionaria de la Infantería de Marina, lleguen a finales de este mes a la zona, según el diario The Washington Post.
Las tropas se unirán a los aproximadamente 50.000 efectivos que, según el Pentágono, participan en operaciones contra Irán.
Es probable que la llegada de los refuerzos militares a Medio Oriente coincida con el fin de la tregua el próximo 22 de abril.
Amenazan hundir los barcos de EE.UU.
El asesor militar del líder supremo de Irán advirtió ayer que su país hundiría buques estadounidenses en el estrecho de Ormuz si Washington decide “vigilar” esta vía marítima. Estados Unidos ha impuesto un bloqueo del estrecho después de que Irán lo cerrara. “El señor Trump quiere convertirse en el policía del estrecho de Ormuz. ¿Es ese realmente su trabajo? ¿Es ese el trabajo de un ejército poderoso como el de Estados Unidos?”, dijo en la televisión estatal Mohsen Rezaei, excomandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, nombrado el mes pasado asesor militar por el ayatolá Mojtaba Jamenei. “Esos barcos suyos serán hundidos por nuestros misiles (...) han creado un gran peligro para el ejército estadounidense. Sin duda pueden quedar expuestos a nuestros misiles y podemos destruirlos”, declaró Rezaei.
Afirmó además que sería “fantástico” que Estados Unidos lanzara una invasión terrestre de Irán, ya que “tomaríamos miles de rehenes y, por cada rehén, obtendríamos mil millones de dólares”.
“Desmantelar” Hezbolá y “paz sostenida”
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó ayer miércoles que el primer objetivo de la negociación con Líbano es garantizar el “desmantelamiento” de la organización terrorista Hezbolá.
“En las negociaciones con el Líbano hay dos objetivos fundamentales: en primer lugar, el desmantelamiento de Hezbolá; en segundo lugar, una paz sostenible (...) lograda mediante la fuerza”, declaró Netanyahu después de que ambos países sostuvieran las primeras conversaciones directas en décadas. Netanyahu aseguró además que ha dado instrucciones al Ejército de Israel para reforzar su presencia en Líbano. “Di instrucciones a las Fuerzas de Defensa de Israel para que continuaran reforzando la zona de seguridad y la desplegaran hacia el este, en las laderas del monte Hermón”, dijo Netanyahu en un videocomunidado.
“Estamos llevando a cabo negociaciones con el Líbano. Estas negociaciones no se habían realizado en 40 años o más. Se están llevando a cabo ahora porque somos muy fuertes y los países se están acercando a nosotros, no solo el Líbano”, indicó Netanyahu hoy al respecto.
En su videocomunicado de ayer miércoles por la noche, Netanyahu también aludió a la guerra con Irán y detalló que sus objetivos y los de Estados Unidos son “los mismos”.
“Queremos que el uranio enriquecido salga de Irán, queremos que se elimine la capacidad de enriquecimiento dentro de Irán (...) Es demasiado pronto para decir cómo terminará esto, o incluso cómo evolucionará. Y ante la posibilidad de que se reanuden los combates, estamos preparados para cualquier escenario”, concluyó el primer ministro.