Abelardo de la Espriella juró ayer viernes como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, en una ceremonia de investidura celebrada en un auditorio universitario de la ciudad de Cali.
En su primer discurso como presidente, De la Espriella proclamó el inicio “de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad” en Colombia y prometió doblegar a las organizaciones de narcotraficantes.
“Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia”, dijo De la Espriella, de 48 años, ante el presidente del Congreso, Honorio Henríquez, quien acto seguido le impuso la banda presidencial para suceder al ahora expresidente izquierdista Gustavo Petro.
Enseguida, De la Espriella tomó el juramento a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, acompañado del campesino Luis Felipe Yagüé, de 74 años, invitado de honor a la ceremonia como muestra de apoyo a pequeños empresarios y emprendedores colombianos.
De la Espriella llegó al auditorio acompañado de su esposa, Ana Lucía Pineda, y sus cuatro hijos, todos menores de edad, y fue recibido con aplausos por los más de mil invitados nacionales e internacionales. Entre los invitados se encontraban el rey Felipe VI de España y los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; Panamá, José Raúl Mulino; República Dominicana, Luis Abinader; Chile, José Antonio Kast, y Honduras, Nasry Asfura, así como el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
También estaban los expresidentes colombianos César Gaviria, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe e Iván Duque (2018-2022), mientras que Ernesto Samper y Juan Manuel Santos no fueron invitados.
Apoyo de EE.UU.
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, felicitó a De la Espriella por su investidura como presidente y afirmó que la Administración de Donald Trump espera “trabajar estrechamente” con su Gobierno.
En un mensaje publicado en redes sociales, Landau dijo que quedó “impresionado” por la decisión de De la Espriella de jurar el cargo en Cali, en lugar de Bogotá, como “una señal de su compromiso por descentralizar el país y enfocarse en el desarrollo regional”.
Congratulations to the people of Colombia and their new President @ABDELAESPRIELLA! I was struck by his decision to be sworn in not in the capital of Bogotá, but in Cali (where, by coincidence, my own parents lived from 1954-57) as a sign of his commitment to decentralize the… pic.twitter.com/1y3bvZ7UJe
— Christopher Landau (@DeputySecState) August 7, 2026
Landau, hijo de un diplomático estadounidense, explicó que sus padres vivieron en Cali, capital del departamento del Valle del Cauca, entre 1954 y 1957. “Estados Unidos espera trabajar estrechamente con el nuevo Gobierno colombiano para el beneficio de ambos pueblos. ¡Viva Colombia! ¡Viva EE.UU.!”, escribió.
La delegación de Trump a la investidura del nuevo presidente colombiano estuvo encabezada por el fiscal general adjunto, Todd Blanche, y contó con funcionarios de la Casa Blanca y de los departamentos de Estado, Justicia y Defensa, así como de la Agencia Antidrogas (DEA).
De la Espriella ganó las elecciones tras imponerse al izquierdista Iván Cepeda, heredero político de Petro, en una campaña en la que contó con el respaldo público de Trump.
El nuevo mandatario colombiano ha prometido estrechar la relación con Estados Unidos tras los años de tensión durante el Gobierno de Petro, cuya relación con Trump estuvo marcada por los enfrentamientos públicos entre ambos y por la imposición de sanciones estadounidenses contra el presidente saliente.
“La hora del Tigre”
En su primer discurso como presidente, De la Espriella proclamó el inicio “de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad” en Colombia y prometió doblegar a las organizaciones de narcotraficantes.
El mandatario aseguró que en su gobierno no habrá “espacio para maniobras que afecten contra la estabilidad de la nación”, durante su primer discurso en una guarnición militar frente a miles de uniformados, cuatro tanques de guerra y dos helicópteros.
De la Espriella también dijo que Colombia necesita una “regeneración económica que fortalezca la iniciativa privada, la inversión, la confianza y el empleo digno”.
El nuevo mandatario insistió que Colombia requiere de “una regeneración que destierre el odio y el resentimiento para volver a reconocernos como hijos de una misma patria y por encima de nuestras diferencias ideológicas podamos abrazarnos bajo el mismo tricolor”.
De la Espriella expresó su intención “de derrotar sin tregua al narcoterrorismo y a todas las organizaciones criminales” de Colombia.
El presidente ofreció dos caminos a los miembros de las agrupaciones ilegales: “someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano”.
“La opción del diálogo está completamente agotada” con los grupos armados ilegales.
“La opción del diálogo está completamente agotada. El Estado históricamente fue suficientemente noble. El Estado bajo el régimen que ha terminado fue suficientemente cómplice. En la hora del tigre será contundente y frentero contra el crimen”, dijo.
El nuevo presidente dijo que bajo su Gobierno volverán las fumigaciones contra los cultivos ilícitos de drogas, porque “la coca no se combate con estadísticas maquilladas, ni con mapas manipulados”.
“Voy a implementar la fumigación con herbicidas de última generación que no causan daño a la salud humana, no contravienen el mandato de la Honorable Corte Constitucional y no afectan de ninguna manera el medio ambiente”, dijo De la Espriella.
Anunció que “respetará” la independencia de los poderes en Colombia y prometió mantener una relación armónica con el Congreso.
En su intervención, pronunciada en el Cantón Militar Pichincha de Cali, prometió además que no convocará una asamblea constituyente y que entregará el Gobierno dentro de cuatro años, periodo de su mandato. EFE, AFP
La izquierda llama a la "resistencia"
El senador de izquierda Iván Cepeda lideró ayer viernes una concentración en Barranquilla, que calificó como una “expresión de desobediencia civil, resistencia y soberanía popular” en paralelo a la investidura en Cali del presidente Abelardo de la Espriella. En las inmediaciones del estadio Metropolitano, Cepeda dijo que no reconoce la legitimidad del mandatario entrante, de quien fue rival en las elecciones del pasado 21 de junio. “Abelardo de la Espriella pasa de ser un extorsionista de narcotraficantes a ser un extorsionado de Estados Unidos”, expresó Cepeda.
El excandidato presidencial consideró a De la Espriella un presidente “ilegítimo”, afirmó que la nacionalidad estadounidense del futuro presidente lo obliga a anteponer los intereses norteamericanos a los de Colombia. “En el primer acto del gobierno de Abelardo de la Espriella que nosotros veamos que viola la vida y los derechos de la gente vamos a responder de manera pacífica, pero enérgica”, dijo Cepeda ante la multitud al indicar que Barranquilla es la “sede de la oposición”. Esta ciudad, capital del departamento del Atlántico, fue escogida por De la Espriella como capital alterna de Colombia y su principal sede de trabajo, ya que no vivirá en Bogotá, cuya residencia presidencial, la Casa de Nariño, convertirá en un museo.