Colombia en alerta a horas del cambio de mando: policía desactiva atentado y halla un ómnibus bomba

La Policía de Colombia logró desactivar un ómnibus acondicionado con explosivos en una ruta a Cali, la ciudad donde Abelardo de la Espriella asumirá este viernes la presidencia del país.

Un soldado colombiano hace guardia en el barrio Melendez en la previa de la asunción de Abelardo de la Espriella.
Un soldado colombiano hace guardia en el barrio Melendez en la previa de la asunción de Abelardo de la Espriella.
Foto: AFP

A horas de la asunción de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia, las autoridades desactivaron ayer miércoles una bomba en una carretera del departamento del Cauca, una zona cercana a Cali, donde dentro mañana viernes serán los actos oficiales.

La Policía colombiana señaló en un comunicado que “ejecutó de manera exitosa la Operación Prometeo” en la vía Panamericana, la principal del suroeste de Colombia, donde interceptó y desactivó de forma controlada “un vehículo autobús (ómnibus) acondicionado con 420 kg de Nitrato de amonio en siete cilindros”.

Este vehículo, que al parecer fue acondicionado por el Estado Mayor Central (EMC), el grupo más grande de la disidencia de las FARC, “tenía como objetivo afectar instalaciones militares y policiales en Cali”.

“Esta acción terrorista era ordenada por alias Iván Mordisco (el criminal más buscado de Colombia y jefe del EMC) desde el Bloque Occidental Jacobo Arenas, con el propósito de sabotear y generar ‘vigencia militar’ durante el acto de posesión del Presidente electo”, agregó la información.

Abelardo de la Espriella saluda mientras pronuncia un discurso durante la Cumbre de Seguridad Urbana, acompañado por alcaldes de la región, en Barranquilla.
Abelardo de la Espriella saluda durante la Cumbre de Seguridad Urbana, acompañado por alcaldes, en Barranquilla.
Foto: AFP

Investidura en Cali

Según De la Espriella, al celebrar su investidura en Cali, capital del departamento de Valle del Cauca, empezará también “a retomar la soberanía” en materia de seguridad ciudadana que el presidente saliente, Gustavo Petro, “entregó a los narcoterroristas en vastas zonas de todo el país”.

El Senado y la Cámara de Representantes aprobaron la semana pasada su traslado a Cali para asistir a la investidura de De la Espriella, que optó por esa ciudad porque ha sido golpeado durante décadas por la violencia guerrillera y el narcotráfico y porque quiere dar un respaldo a las Fuerzas Militares y a la Policía.

La ceremonia de investidura de De la Espriella contará con la asistencia del rey Felipe VI, de España, y los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; Costa Rica, Laura Fernández; Panamá, José Raúl Mulino; República Dominicana, Luis Abinader; Chile, José Antonio Kast, y Honduras, Nasry Asfura.

El Salvador y Guatemala estarán representados por sus vicepresidentes, Félix Ulloa y Karin Herrera, respectivamente, y también estarán el primer ministro de Curazao, Gilmar Pisa, en representación del Reino de los Países Bajos, los cancilleres de Brasil, Mauro Vieira, y de Israel, Gideon Sa’ar, y una amplia delegación de Estados Unidos.

Policías y soldados colombianos montan guardia mientras la gente transita por el barrio de Meléndez, antes de la próxima investidura presidencial de Colombia.
Policías y soldados colombianos montan guardia en el barrio de Meléndez, antes de la investidura presidencial de Colombia.
Foto: AFP

La investidura de De la Espriella se hará en la Arena USC, de la Universidad Santiago de Cali, y más de 11.000 miembros de las Fuerzas Militares y de la Policía se encargarán de la seguridad de los asistentes.

Un robusto contingente del Ejército y la Policía colombiana fue desplegado en la Comuna 18 de la ciudad de Cali.

Decenas de miembros del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) de la Policía y un grupo de élite del Ejército, en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Justicia de la Alcaldía de Cali, tomaron el martes por la noche esta barriada, ubicada a solo cinco minutos de la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali.

La teniente Jennifer Rojas Rodríguez, del grupo antiextorsión y secuestro (Gaula) del Ejército, aseguró a EFE que las acciones hacen parte del plan integral para blindar la ciudad durante la jornada presidencial. “Se trata de acciones de prevención y seguridad para garantizar que el viernes 7 de agosto la jornada de posesión presidencial transcurra sin contratiempos”, indicó.

El presidente colombiano, Gustavo Petro, gesticula mientras habla durante el Festival por la Defensa de la Educación Superior Pública en Soacha, cerca de Bogotá.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, habla durante el Festival por la Defensa de la Educación Superior Pública en Soacha.
Foto: AFP

“Guerra civil”

El mandatario saliente, Gustavo Petro, aseguró el lunes que tiene pruebas de un fraude en las elecciones presidenciales que perdió su candidato y dijo que la llegada al poder de De la Espriella puede desencadenar una “guerra civil”. “Estamos ante un fraude y ante un problema institucional indudablemente profundo y es la posesión del presidente ilegítimo”, dijo Petro desde el palacio presidencial en Bogotá.

Petro también avizoró una “guerra civil” porlos planes del próximo gobierno. “Está clarito lo que puede ser una guerra civil en Colombia”, enfatizó. EFE, AFP

“Breve” gobierno de De la Espriella

El presidente saliente, Gustavo Petro, aseguró el martes que el Gobierno de su sucesor, Abelardo de la Espriella, quien asumirá mañana viernes, será “breve”. “¿Cuánto tiempo durarán los efectos de ese fraude? Ya por ahí hablan en las oficinas de Marco Rubio (secretario de Estado de EE.UU.) de Abelardo ‘el breve’. Ya intuyen que incluso no duraría los cuatro años de Gobierno, sino que la población colombiana lo haría renunciar”, dijo Petro durante el Festival por la Defensa de la Educación Superior Pública, en el municipio de Soacha, colindante con Bogotá. Petro señaló que dio la orden de crear “guardias libertadoras para que cuiden al pueblo” y que, en caso de que el Ejército y la Policía no lo hagan, tengan la libertad de desobedecer a las autoridades. “Las guardias libertadoras (...) no son paramilitares, sino que obedecen exclusivamente las asambleas del pueblo del territorio y por tanto su fuerza. De pronto las armas tendrían que estar al servicio y bajo las órdenes éticas de la misma ciudadanía territorial”, sostuvo.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

EFEAFPColombia

Te puede interesar