Tras reunión entre presidentes, gobierno valora la "sintonía" con Lula en la previa electoral de Brasil

En el encuentro con Orsi, el brasileño dijo estar "confiado" en que se impondrá a Bolsonaro; pero hablaron de varios temas, entre ellos, la decisión de Uruguay de ceder al país vecino parte de las cuotas de carne que ingresan a China con arancel preferencial, aunque el anuncio oficial del líder del PT fue considerado prematuro.

Yamandú Orsi y Lula Da Silva tras reunión en Nueva York, este 21 de setiembre.
Yamandú Orsi y Lula Da Silva tras reunión en Nueva York, este 21 de setiembre.
Foto: Lula Da Silva en X

Asistir a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, que como todos los años se está desarrollando en estos últimos días de setiembre en la ciudad de Nueva York, tiene importancia —para países como Uruguay—, sobre todo, por las reuniones bilaterales o multilaterales que se mantienen en paralelo al evento principal. Porque es una oportunidad única, en la medida en que se concentran jefes de Estado de todas partes, para propiciar diálogos que suelen ser igualmente relevantes por su contenido como por el "mensaje" político que transmiten con el solo hecho de existir y comunicarse.

Tal fue el caso de la reunión que el presidente Yamandú Orsi tuvo ayer al mediodía con su par de Brasil —y "querido amigo" del uruguayo—, Luiz Inácio Lula da Silva, en días especialmente movidos para el líder del Partido de los Trabajadores (PT), sumido en un duelo cabeza a cabeza con Flávio Bolsonaro —los últimos sondeos marcan un empate técnico—, a quien enfrentará en las urnas en menos de semanas. De hecho, la intensidad de la campaña electoral es tal que Lula no llegará a permanecer 24 horas en Nueva York —emprenderá su regreso luego de su inaugural discurso de este martes—, con lo que la delegación del presidente Orsi destaca en forma particular que el brasileño haya previsto en su apretada agenda el encuentro con el mandatario frenteamplista.

La reunión también tuvo lugar en momentos en que el partido de gobierno, el Frente Amplio, se encuentra movilizando e involucrando a sus bases en una campaña en estrecha coordinación y articulación con el PT —en la que se promueven actividades como la que se hizo en la tarde de ayer en la Huella de Seregni, a donde el propio FA y el llamado Comité Popular de Lucha Aguante a Lula en Uruguay invitaron a una mesa redonda para reflexionar sobre el escenario electoral brasileño y "sus repercusiones en la región".

Que en política exterior el gobierno procura una línea que no siempre es coincidente con la de su fuerza política es algo que desde la Cancillería se ha buscado dejar de manifiesto en diferentes momentos y en relación a distintos temas—por ejemplo, en lo concerniente al conflicto en Gaza o al relacionamiento con Estados Unidos—; y entre ellos, precisamente, está el posicionamiento con respecto a la campaña brasileña, de la que Orsi ha procurado mantener una prudente distancia. Eso no significa, no obstante, que la reunión de este lunes —que fue solicitada por el gobierno uruguayo— no pueda leerse a través del tamiz de la evidente afinidad personal que tiene Orsi con el brasileño, con quien además conversó sobre la marcha de la campaña, según reconstruyó El País con participantes del encuentro.

La "sintonía" entre ambos gobiernos, destacó una fuente del Ejecutivo, es evidente, aunque no se muestren "banderas" de apoyo al contrincante del hijo de Jair Bolsonaro.

El intercambio, la confianza de Lula y un anuncio

Ante una pregunta general sobre cómo estaba viendo el proceso electoral, Lula dijo estar "confiado" en salir victorioso en la segunda vuelta, pese a la incertidumbre que marcan las encuestas.

Pero el interés de Lula y el de Orsi también se fijó en otros aspectos, algunos de los cuales fueron resumidos en los respectivos posteos en X.

"Con Lula, como siempre, agenda concreta —escribió Orsi—. En Nueva York hablamos de comercio, infraestructura compartida, desarrollo productivo, integración y regulación de las apuestas deportivas. Gracias, querido amigo".

Lula fue algo más específico. Antes de dar paso a varias publicaciones de campaña —incluyendo una promoción de su encuentro con el progresista alcalde neoyorquino, Zohran Mamdani—, el brasileño dedicó cinco párrafos al diálogo con el uruguayo. En su tuit dijo que se conversó sobre "la integración latinoamericana y caribeña, así como sobre las amenazas del extremismo político y de la desinformación en la región y en el mundo"; manifestó, además, su interés por conocer más profundamente "la experiencia uruguaya de regulación de las apuestas en línea (bets)"; y agradeció, para sorpresa del gobierno uruguayo —que entiende que el anuncio todavía es prematuro— "la autorización concedida a Brasil para el uso del excedente de la cuota uruguaya de exportación de carne bovina a China".

Lo que ofreció Uruguay, pero que está pendiente del aval de China, es cederle a Brasil parte de las porciones de cuotas de carne que tienen ingreso con arancel preferencial al gigante asiático —y que abarca un total de 324 mil toneladas— de las que no se hará uso este año.

No fue a cambio de nada, aseguraron fuentes del Ejecutivo. Pero este gesto debe leerse, agregaron, en el marco de las negociaciones que siguen en curso, en la interna del Mercosur, por el reparto de cuotas de exportación hacia la Unión Europea. "Esto facilita todo", resumió un jerarca del gobierno.

Cooperación

Uruguay firmará un acuerdo con Ruanda para que no se repita la crisis con los cascos azules

Uno de los primeros desafíos importantes, fronteras afuera, que tuvo el gobierno de Yamandú Orsi al asumir el poder en marzo de 2025 fue la crisis que atravesó el contingente de soldados uruguayos que quedaron varados en el Congo luego de un ataque a cargo de las Fuerzas del M23, y que terminó con la muerte de Rodolfo Álvarez, integrante del Grupo de Escuadrones de Caballería Mecanizado n.°1.

La situación fue penosa para todos los soldados uruguayos varados en la ciudad congoleña de Goma, y fueron varios los esfuerzos diplomáticos y políticos que la Cancillería de Mario Lubetkin y el Ministerio de Defensa de Sandra Lazo debieron hacer para lograr que, finalmente, y tras varios meses, pudiera concretarse el reemplazo de los efectivos que estaban cumpliendo la misión de paz.

Con este antecedente arriba de la mesa, el gobierno de Orsi firmará en las próximas horas un acuerdo de cooperación con Ruanda, país limítrofe de la República Democrática del Congo, cuyo rol beligerante en este conflicto fue probado por las Naciones Unidas, aunque negado por la administración de Kigali.

Asimismo, el papel que jugó Ruanda concretamente durante el episodio con las tropas uruguayas obstaculizó la evacuación de los cascos azules.

Con este acuerdo, destacaron a El País fuentes del Poder Ejecutivo, se procurará evitar que este problema se repita.

El último viaje a Montevideo que completó el retorno de los efectivos afectados por este incidente, y que los obligó a permanecer en el Congo por unos 19 meses debido a la continua escalada militar, fue en setiembre del año pasado.

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