Empezó el camino hacia la aprobación de la Rendición de Cuentas en el Senado, ya con acusaciones cruzadas entre la oposición y el oficialismo, en un escenario sin consenso pleno. La sesión comenzó este lunes antes del mediodía pero, por la extensión del debate y el articulado, continuará el martes y, tal vez, incluso siga hasta el día siguiente. Todo depende de cuándo se cierre la discusión de los 312 artículos del proyecto de ley que ya tuvo varias modificaciones en Diputados —donde el Frente Amplio sacó adelante la iniciativa, tras un acuerdo con Cabildo Abierto.
Desde un primer momento, la coalición republicana anunció que no votaría el proyecto en general, pero para el Frente Amplio no es un problema en el Senado debido a que allí tiene mayoría. Pero el oficialismo no corre con la misma suerte en la Cámara de Representantes —y por eso debió negociar con Cabildo Abierto al comienzo del tratamiento del proyecto—. Por lo tanto, en estos tres días de sesión no le harán cambios al texto con el objetivo de que no deba volver a esa cámara.
El senador del Frente Amplio Sebastián Sabini arrancó la jornada de debate con una defensa del gobierno y del proyecto que quedará aprobado en los próximos días. Pero también se refirió al vínculo con la coalición republicana, más tensado de lo normal en los últimos días. El legislador sostuvo que “es difícil sostener” que el oficialismo “no quiso acordar” con estos tres partidos de la oposición “cuando, a dos días de presentada la Rendición”, blancos, colorados e independientes comunicaron en una conferencia de prensa que “no la iban a votar” en general.
“Han dicho que no los escuchamos. Pero los hemos escuchado gritar, agredir y decirle mentiroso a los ministros. A los que sí escuchamos y atendemos es a esa oposición (Cabildo Abierto) que vino a construir una propuesta”, añadió.
Ya en lo vinculado al articulado, describió la Rendición de Cuentas como “audaz” y “responsable, con un fuerte compromiso social” que tiene en el centro “a la mayor parte de la población, priorizando a aquellos que más necesitan apoyo del Estado”.
Al mismo tiempo, Sabini puntualizó que Uruguay está en un “contexto mundial y regional con enormes dificultades e incertidumbres inéditas”, pero que, pese a ello, el “presupuesto nacional no solo no sufrió recortes sino que el gobierno redujo gastos innecesarios, eliminó vacantes que no son prioritarias y modificó exoneraciones tributarias a bienes suntuarios para destinar estos recursos con una mirada social”.
Por el Partido Nacional, el senador Rodrigo Blás realizó duras críticas al gobierno y fundamentó la postura que tuvo la coalición republicana a poco de que se conocieran los detalles del proyecto de ley. El legislador puntualizó que una rendición de cuentas es “ver lo que se prometió y lo que se hizo”; y que, a más de un año de iniciado el gobierno, no se están “discutiendo intenciones, anuncios ni un programa electoral, sino resultados”. Por eso, dijo, la intención de la oposición no es salir a “decir que todo está mal ni de votar que no por simple capricho u oposicionamiento”.
Criticó entonces que fueron “escuchados, pero no oídos”, en referencia a la decisión el Frente Amplio de aprobar el proyecto a tapa cerrada.
Blás aseguró que los nacionalistas no cuestionan las prioridades de la Rendición de Cuentas, pero que sí se preguntan sobre la sostenibilidad económica. En esa línea, consideró que “gobernar responsablemente no es solamente encontrar plata para anunciar una política, es asegurarse que el país pueda seguir pagándola, lo que hoy está en duda”.
Al mismo tiempo, describió al ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, como “irritable, irritado y enojado desde su actitud”.
Pero no es el único ministro que recibió un golpe de Blás. Sobre el líder de la cartera de seguridad, Carlos Negro, el senador aseguró que “ya no debería estar”. “Vinieron a rendir cuentas por la seguridad y la respuesta es una sola: totalmente aplazados. Sin convicción, con acciones débiles y tardías, desarmando lo que funcionaba, dando marcha atrás y, al mismo tiempo, avanzando en la dirección equivocada. Reconocemos algunos resultados, pero no podemos acostumbrarnos a vivir en los niveles de violencia que vivimos”, cuestionó.
También vinculado a la seguridad, pero más enfocado en el área de la Justicia, Blás afirmó que “no fortalecer la Fiscalía es una vergüenza”, pero que “no hacerlo para debilitar a quien lo dirige", en alusión a la fiscal subrogante de Corte, Mónica Ferrero, simplemente porque “no les gusta”, es debilitar la respuesta de la Justicia a la inseguridad y no a una persona en particular”.
Del lado del Partido Colorado, el senador Pedro Bordaberry dijo que siente que el “gobierno está rendido en varias áreas”, pero “notoriamente en el área económica”. En ese sentido, al igual que hizo Blás, se refirió a Oddone al decir que no sabe en qué momento el Ministerio de Economía empezó a asumir la responsabilidad de defender pronósticos económicos. Además, cree que la “condición” del ministro “de execonomista que hacía todas estas previsiones” lo está “traicionando”.
Por otra parte, sostuvo que hay una coherencia en no votar al proyecto en general porque es rechazar lo que hizo el gobierno y en apoyar los cambios que se proponen para lo que queda del periodo “para evitar los errores que cometieron”.
“No nos pueden tomar como una suerte de extorsión de que, para votar un artículo que está bueno, tenemos que decir que está bien una gestión equivocada”, concluyó.
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